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lunes, 3 de mayo de 2010

FEDERACIÓN SINDICAL SIGLO XXI (FSXXI) DE EL SALVADOR: Declaración por la Conmemoración del Día Internacional del Trabajo. 1 MAYO 2010

Comunicado de Prensa No. 1-2010

Declaración por la Conmemoración del Día Internacional del Trabajo

San Salvador, 01 Mayo 2010.

"Si creéis que ahorcándonos Podéis acabar con el movimiento obrero...
El movimiento del cual los millones de oprimidos, Los millones que laboran en la miseria
Y la necesidad espera su salvación, Si ésta es vuestra opinión, ¡Entonces ahórcanos!
Aquí pisoteáis una chispa, Pero allí y allá, detrás de vosotros, frente a vosotros,
Y por todas partes, las llamas surgirán. Es un fuego subterráneo.
No lo podréis apagar".

Albert Spies, ejecutado en Chicago
El 11 de noviembre de 1887.


Por Un 1 Mayo con Dignidad, Justicia y Solidaridad


LA FEDERACIÓN SINDICAL SIGLO XXI (FSXXI)
EN LA CONMEMORACIÓN DEL DÍA INTERNACIONAL DEL TRABAJO ANTE:



EL MOVIMIENTO SINDICAL DE EL SALVADOR, EL GOBIERNO DE EL SALVADOR, LOS SECTORES PRODUCTIVOS, LA CLASE POLÍTICA PARTIDARISTA Y EL MOVIMIENTO SOCIAL, EN PARTICULAR;

Y, EN GENERAL, ANTE LA OPINIÓN PÚBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL





M A N I F I E S T A:

1. Que el Movimiento Sindical, los Sectores Laborales y los Trabajadores y Trabajadoras en general, Recordamos en este día de gloria histórica, la lucha permanente iniciada por los hombres y las mujeres del mundo para el logro sistemático de obtener las mejores condiciones de trabajo, desde la Revolución Industrial en el año 1750 (Siglo XVIII), lucha vigente hasta la fecha.

2. Que Recordamos, a la fecha, las manifestaciones de los trabajadores de 1886, Mártires de Chicago, por la lucha de conquistar mejores condiciones laborales y reclamar una jornada justa de trabajo de 8 Horas, que ahora rigen a casi todos los sistemas laborales de la sociedad; reivindicación obtenida como resultado de una huelga masiva, cuyos honorables protagonistas enfrentaron la violencia policíaca y de cuerpos privados de seguridad, defensores de los intereses patronales; que terminó en una sangrienta represión donde hubo decenas de muertos y centenares de heridos y juzgados en un bochornoso proceso judicial, con el nombramiento fraudulento de jueces y nuestros líderes trabajadores fueron condenados ilegal e inmisericordemente.

3. Que Recordamos la Declaración del Día Mundial de la Lucha Obrera, dada en 1889 por el I Congreso de la Internacional Socialista, desde cuyo año, los hombres y mujeres trabajadoras del Mundo conmemoramos la Masacre de Chicago y renovamos nuestro espíritu de lucha para el logro de mejores condiciones de trabajo para el movimiento laboral y mejores condiciones de vida para el movimiento social.


En ese sentido, los Sindicatos miembros que conformamos la FEDERACIÓN SINDICAL SIGLO XXI (FSXXI), ante la Conmemoración del Día Internacional del Trabajo,

E X P O N E M O S:

1. Que nuestras Organizaciones somos las principales Responsables para Defender, de hecho y de derecho, y promover de forma directa e indirecta los intereses comunes y legítimos de los trabajadores/as de los sectores públicos, privados, mixtos; así como los intereses de los sectores que aglutinan a los compañeros/as subempleadas y desempleadas para que las Instituciones del Estado, tengan como visión el Principio constitucional del Bien común y en el cual todas las acciones oficiales, extraoficiales, legales y legítimas giren alrededor de la persona humana como principio y fin de las actividades del Estado; por lo que desde este punto de vista observamos con atención el desempeño del Gobierno de la República, para analizar el impacto de sus Políticas Gubernamentales en los sectores de los trabajadores/as de El Salvador.

2. Que dentro de ese marco de acción confiamos que el actual Gobierno de la República, honre el cumplimiento digno de sus Obligaciones Políticas y Sociales con la Sociedad Salvadoreña, en general; y, con el movimiento sindical y social en particular; para ello, evidenciando con acciones más que con palabras, la conducción de un Estado Social Democrático de Derecho, donde prevalezcan los resultados concretos y no la retórica improductiva e ineficaz; donde los mensajes de la Primera Magistratura del país sea emanada directamente del sentir y pensar de la Presidencia y se blinde de las intenciones contrarias a la nación y contraria a los intereses favorables de la población salvadoreña que emanan de los miembros integrantes del gobierno que ideológica, económica y socialmente no comulguen con pretender beneficiar a las mayorías de salvadoreños/as.

3. Que observamos el comportamiento político público y privado de los integrantes de los Órganos Legislativos y judicial del país, para analizar sus acciones y los efectos de sus decisiones en los sectores sindicales y laborales del país; con el objeto de estar alerta ante cualquier atentado formal y para- formal de las estructuras legales e institucionales que se presten a la continuidad de marginar, desterrar al exterior a nuestros compatriotas y separar de los Beneficios sociales, económicos y políticos las acciones y decisiones de las instancias del Estado Salvadoreño, como ha sido la tradición elitista de nuestra nación, desde los días de la independencia nacional.

POR TANTO, para fundamentar nuestra coherencia de lucha y propuestas legítimas; y, para que el pueblo de El Salvador, crezca en lo social, en lo económico, en lo cultural y en lo político, consideramos conveniente impulsar medidas con las cuales se eliminen los privilegios elitistas, las restricciones democráticas y se cuente con un Estado basado en el Respeto, sobre todo, el Respeto de la dignidad humana, este valor moral y político expresado en manifestaciones de Respeto a los principios humanos y constitucionales, Respeto a las libertades sindicales y sociales, Respeto a la profundización de la democracia con un perfil socio democrático de derecho, con un Respeto a la transparencia y rendición de cuentas. Asimismo, el Respeto expresado a través de una intolerancia a las acciones corruptas, a las acciones antidemocráticas, a la impunidad y a cualquier tipo de aprovechamiento de los bienes del Estado para beneficio particular, partiendo dicha actitud y tarea desde la Presidencia misma y transversalmente atravesando los Órganos de Estado y los demás Órganos del Gobierno, el Ministerio Público, la Corte de Cuentas de la República, el Tribuna Supremo Electoral y los Gobiernos Locales, todos reconocidos en la estructura y forma del Estado de El Salvador, en la que constitucionalmente se ha diseñado nuestra nación; incluyendo, la eliminación de las prácticas evasivas y elusivas, y creando Políticas Públicas desde la concepción social del Estado. Ante estas aspiraciones, que consideramos legítimas para el movimiento sindical en particular y, el pueblo en general,

D E C L A R A M O S :

1. Exigimos Profundizar los procesos de libertades sindicales establecidas de acuerdo a criterios internacionales emanados de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en donde la sociedad salvadoreña se caracterice en la región centroamericana de tener una sociedad sindicalizada como contraparte de los potenciales abusos e inequidades de los sectores económicos y sociales del país; en donde el equilibrio del Estado sea Gobierno, Movimiento Sindical y Sectores Corporativos, de forma tal que esta composición fortalezca la Democracia y profundice la Unidad del Estado de El Salvador, fundamentado en la diversidad de los sectores de la Sociedad y como columna de garantía de la implementación de las Políticas de Estado, identificando y caracterizando el respeto a la Persona Humana y la prevalescencia concreta del interés común sobre los intereses particulares; acciones cuyos resultados se expresen en el aumento gradualmente permanente de los niveles de vida de los salvadoreños/as.

2. Pedimos Adoptar Políticas Sociales de orden paliativos y de forma temporal para beneficio de los trabajadores/as salvadoreñas para que preserven las condiciones mínimas de sobrevivencia digna de las familias salvadoreñas ante las estocadas de la Crisis Económica mundial y como estrategia de enfrentar los problemas de seguridad alimentaria, estimulando con ello la seguridad democrática y fomentando la seguridad ciudadana; es decir, trabajar en políticas de verdadero impacto poblacional y no de resultados formales e indicadores;

3. Demandamos la pronta aprobación del Estatuto de Roma, para que El Salvador, sea una nación moderna y en sintonía con la Democracia Internacional, donde prevalezca el respeto a las libertades democráticas de los ciudadanos/as.

4. Reivindicamos el derecho del pueblo salvadoreño a participar de forma directa en los procesos electorales del país a través de la implementación de una profunda reforma electoral histórica donde se eliminen las preferencias y desigualdades expresadas en el monopolio del acceso al poder solamente por las vías partidarias; especialmente cuando en la actual etapa histórica del país, los políticos partidaristas se complacen pragmáticamente de altos niveles de descrédito, según estudios nacionales e internacionales.

5. Reclamamos Medidas efectivas en el combate de la Inseguridad Ciudadana, a la Corrupción y a la presión de prácticas de No Transparencia en la gestión Pública, así como medidas concretas que contengan la anulación real de los mecanismos de fraude desarrollada por los sectores privilegiados de la economía nacional, atacando para ello las esferas de protección de los grupos cuasidelictivos y delictivos, incluso a personeros de anteriores gobiernos, así como integrar los sistemas legales y judiciales con los modelos de seguridad operativa para eliminar la impunidad de los delitos en todos los niveles del Gobierno y de la sociedad; y, dentro de esa tónica tomar medidas urgentes en la protección de la niñez y juventud salvadoreña asediadas por las amenazas a su integridad personal.

Por Un 1 Mayo con Dignidad, Justicia y Solidaridad

El Movimiento Sindical Hermanados por Nuestros intereses

Viva la FS XXI, Vivan los Trabajadores/as de El Salvador

viernes, 20 de noviembre de 2009

Hacia un Reglamento del Consejo Superior de Trabajo Verdaderamente Representativo y Participativo.

1. La Discusión del Nuevo Marco Legal.

(San Salvador 2009, Sitinprova Press Service, SPS). Se discute actualmente un Nuevo Reglamento Legal para que el Consejo Superior de Trabajo (CST), pueda funcionar eficientemente en materia de Relaciones Laborales en el Estado de El Salvador. Las experiencias de los participantes es tan amplia que todos/as se conocen dentro del ámbito corporativo patronal, organizativo laboral y burócrata gubernamental. Esto explica, de alguna manera, por qué no se haya desarrollado, como fase previa, un Proceso de Diagnóstico sobre el Estado de las Relaciones Laborales en El Salvador, que bien pudiese haber arrojado información relevante y actualizada muy interesante. Interesante en el sentido de impulsar iniciativas tendientes a ratificar las fortalezas y las fallas de este espacio sistémico procesalmente fundamental de trabajo tripartito de donde emanan las Directrices esenciales sobre cambios legales y jurídicos en los factores salariales y remunerativos. Aspectos que desde hace mucho tiempo están revelados en los Informes internacionales de la Organización Internacional del trabajo (OIT) y otros Organismos relacionados y que no se adoptan planes de efectos concretos en que la clase proletaria (entiéndase asalariada) pueda manifestar libremente que se siente más que contenta, satisfechos de su trabajo y del producto de esos trabajos para bienestar personal y de su familia.

El Consejo Superior del trabajo (CST) y otros espacios son los ámbitos y planos donde se revisan los enfoques –no necesariamente- antagónicos del eterno problema entre la cuestión innegable de los costes laborales que presentan y argumentan las Corporaciones y el desden antinatural casi normal de evasión del Principio constitucional de nunca enfocar el trabajo como mercancía, sino como función estrictamente social; postulado reconocido en nuestra Carta Magna.

Ha sido tradicional para el Estado a través de los representantes laborales y gubernamentales ceder la aplicabilidad de este Principio Humano Constitucional ante los argumentos economicistas, olvidando que el problema no es el aspecto salarial propiamente dicho, sino la imperiosa legalidad y comprometido humanismo de la elevación real y digna de las condiciones materiales de los trabajadores/as y asalariados/as salvadoreños/as.

Este escenario implica un compromiso para todos los sectores involucrados cristalizar los aspectos de salario y prestaciones sociales (para aumentar su capacidad económica de compra), oportunidades laborales (acceso a aportar productivamente al sistema de trabajo); accesos a los sistemas sociales de salud (para garantizar condiciones físicas y mentales aptos para el trabajo), educación (con el objeto de elevar sus competencias laborales, intelectuales y de productividad), cultura (para un desarrollo de vida orientado a la satisfacción personal y familiar de haber contribuído al desarrollo y progreso del país y de sus congéneres) y, fortalecer permanentemente sus grados de conciencia social para participar activamente en los asuntos políticos del país, como los medios materiales institucionales inmediatos para salvaguardar el interés humano dentro de la generalidad de la sociedad en la cual le ha tocado nacer. Esta es la diferencia entre la concepción humana de los Estadistas, Trabajadores/as con respecto a los sectores patronales de los países socialmente desarrollados y los abusados países en vías de desarrollo. El Estado a través de sus representantes de Gobiernos y la Población Asalariada hacen el contrapeso Político a los representantes del Contrapeso Económico. En El Salvador es al revés: los Miembros del Poder Económico aprovechan las ventajas de la Institucionalidad del Estado para conservar y garantizar el Beneficio de sus Inversiones. A tal grado que la presencia de estos sectores está casi en todos los Organismos del Gobierno y el sector laboral invisibilizado en esos espacios de toma de decisiones.

2. Oportunidades Laborales, Trabajo, Producción y Dignidad Material Humana del Sector Laboral.

El Salario y las Prestaciones Sociales como Indicadores Más Inmediatos y Concretos que dan Seguridad y Dignidad Materiales.

El aspecto Salarial es un componente que oxigena la Vida de estos sectores laborales. Entonces, es el aspecto salarial MÁS (y nunca suprimida y mucho menos diferenciada), los otros factores, variables y condiciones materiales relativos a la educación, salud, trabajo, cultura, con sus respectivas libertades políticas y civiles, reconocidos como Derechos Fundamentales e inherentes a la persona humana y que el Estado tiene la responsabilidad Directa y Primaria de atender estos aspectos de la vida ordinaria de los ciudadanos/as.

La actitud y enfoque excluyente del factor salarial, argumentando las otras variables comentadas no le hace bien a los sectores asalariados del país.

Cualquier enfoque donde se elimine y/o suprima la parte salarial, en el proceso de construcción de modernos sistemas de fijación salarial se puede, razonablemente considerar, que se cae en una trampa en la que históricamente han caído los Representantes del Estado e incluso quienes representan los intereses de los trabajadores/as.

En condiciones óptimas de políticas laborales y sociales, donde las acciones del Estado giran alrededor de preservar la Dignidad Material de los Asalariados de una nación, no se trata de elevar subsidios algunos; se trata de elevar las posibilidades de aportar productivamente al sistema social del país, a la distribución equitativa de las riquezas en función de su aprovechamiento social; que una vez insertados en la vida productiva, los frutos de su trabajo sean acordes a la satisfacción de sus necesidades y capaces de retroalimentar las esferas sociales y económicas para hacer de El Salvador un País, donde los Salvadoreños/as se sientan materialmente productivos y estén interiormente realizados.

Trabajo e Ideología: Infraestructura y Supraestructura.

Por tanto, el trabajo no es un problema de carácter ideológico. El Trabajo es un Problema de Vida y Dignidad. En ese sentido, la acción de radiografiar en el Siglo XIX al sistema capitalista, Karl Marx lo que hizo fue anticiparse, con muchos siglos de antelación, a las condiciones actuales en que viven los pueblos del tercer mundo, incluyendo a El Salvador. El acento crítico de Marx a la pauperización de la clase trabajadora y al fetichismo del Capital por parte de los dueños de los medios de producción sigue tan vigente como ayer.

Los Resultados de las tendencias monopolistas, oligopolistas; las tendencias de favorecimientos legales y económicos a sectores élites; la despropietarización social de los Recursos de una Nación y el abuso y aprovechamiento de la Pobreza y la necesidad de los más desprotegidos para generar Beneficios y Riquezas, son axiomas tan reales que la Historia de El Salvador, lo ha comprobado por generaciones.

Surge la pregunta clásica que todo quien se digne tener conciencia del Derecho inalienable a Vivir Dignamente en su país: ¿Por qué países como Inglaterra, la misma Francia, los Estados Unidos de Norteamérica y muchas de las Naciones Europeas que estaban sumidas en altos niveles de pobreza similares o peores a las vividas en nuestros Países, incluyendo Latinoamérica y grandes regiones geopolíticas de África y Asia, comprendieron en ese momento histórico de la Realidad Mundial los conceptos de Karl Marx y trabajaron para mejorar las condiciones de Vida de sus Ciudadanos/as y sus respectivas familias?.

La Burguesía criolla no quiere, ni pretende entender esas Verdades Históricas. No es sólo de enseñarle a pescar a la gente, como dice una trillada expresión proburguesa, sino de posibilitarle a la clase proletaria de los instrumentos y medios para que pueda producir con las mismas oportunidades y en igualdad de condiciones.

3. Los Considerandos de la Reforma.

Los aspectos que fundamentan el proceso de reforma del Reglamento del Consejo Superior del Trabajo, no refleja postulados sustantivos de carácter constitucional que refleje la recuperación de la concepción humanista y realista de ese importante espacio de trabajo tripartito. Sus bases son eminentemente jurídicas y orientadas al compromiso de los Convenios suscritos por el Estado de El Salvador. Lo Jurídico está ligado a lo Político y éste responde al pensamiento de desarrollar un Proceso de Reformas sustantivas a las Políticas Laborales que no se reflejan, hoy por hoy, en esta parte de trabajo de todo el Sistema Laboral Salvadoreño.

Estos son los considerandos propuesto por el Órgano Ejecutivo para la Regulación del Consejo Superior de Trabajo (CST) en El Salvador:

Lo Excepcionalmente Vinculante y la ¿Institucionalización del Verdadero Diálogo Tripartito?

• Que por Decreto Legislativo Nº 859, publicado en el Diario Oficial Nº 87 BIS, Tomo 323, de fecha 12 de mayo del año en curso, se creó el Consejo Superior del Trabajo en calidad de órgano consultivo y excepcionalmente vinculante del Órgano Ejecutivo, con el fin de institucionalizar el verdadero diálogo tripartito y promover la concertación económica y social entre las autoridades públicas y las organizaciones de empleadores y trabajadores.

El espíritu de creación del CST

• Que el espíritu de creación del Consejo Superior del Trabajo, nace en correspondencia al convenio 144 de la Organización del Trabajo sobre la consulta tripartita (normas internacionales del trabajo), 1976 y la recomendación 152 Recomendación sobre la consulta tripartita (actividades de la Organización Internacional del Trabajo), 1976.

La Libertad Sindical de los Empleados Públicos y Municipales.

• Que por Decreto Legislativo No. 33 de fecha 27 de mayo de 2009, publicado en el Diario Oficial No. 102, Tomo 383 de fecha 04 de junio de 2009, se reformaron los artículos 47 y 48 de la Constitución de la República, dicha reforma habilita a los empleados públicos y municipales, pueden ejercer su derecho a la Libertad Sindical y contratación colectiva de Trabajo; esta circunstancian en particular constituye la creación de nuevas organizaciones representativas tanto de empleadores o de Trabajadores en El Salvador.

La Autonomía Propia del Trabajo del CST.

• Que el Consejo Superior del Trabajo funcionará interrelacionada dentro de la esfera del Ministerio del Trabajo y Previsión Social con autonomía propia en sus deliberaciones, recomendaciones y resoluciones; su integración, ejercicio y demás actividades se reservarán a la reglamentación para facilitar y asegurar la aplicación de la Ley.

(2009, Sitinprova Press Service, SPS), (2009, Raúl Hernández Bonilla) (2009, Raal Herbon Press Service, RHPS)

lunes, 16 de noviembre de 2009

El Salvador: Memoria Histórica sobre los Movimientos de Lucha Social para la Consecución de la Democracia, la Paz y el Desarrollo Económico y Social.

1. EXPERIENCIAS DE LUCHAS EN AMERICA LATINA
Las luchas sociales en El Salvador


1.1. INTRODUCCION

A diferencia de países de América Latina en donde la importancia organizativa y movilizadora de los pueblos originarios es significativa, en El Salvador no ha sido así. La razón de ello se remonta a la insurrección indígena y campesina de 1932 que derrotada derivo en un feroz embestida reaccionaria que termino con la vida de 30,000 personas en su mayoría pertenecientes a comunidades indígenas, la persecución llevo a desarticular comunidades, al abandono de la tierra, idioma, vestimenta, etc., de los símbolos que les volvían sospechosos.

De ahí que para entender la lucha popular que realiza posteriormente el pueblo salvadoreño es necesario ubicar ese punto de partida y reconocer el nutriente principal de su desarrollo en las clases y sectores explotados y/o excluidos en el proceso de implantación del capitalismo en el país.

1.2. EL DESARROLLO DEL MOVIMIENTO POPULAR

A partir de la segunda mitad del siglo pasado gradualmente empieza a crecer el número de obreros con el modelo de sustitución de importaciones que se impulsa en toda la región dando lugar a la legalización de los sindicatos obreros y a su impulso como maniobra mediatizadora desde el gobierno, mientras simultáneamente se reprime selectivamente el desarrollo de la organización de los trabajadores que busca emerger por sus intereses, sin lograr que esta desaparezca, pero sí afectando su desarrollo. Esto en un contexto predominantemente campesino de un país que ya esta fuertemente articulado al sistema capitalista mundial en su rol agroexportador; el campesinado a esas alturas carece de mecanismos legales para hacer valer formas de organización que reivindiquen sus derechos fuertemente afectados por el despojo de la tierra, el salario y el trato en el trabajo.

La lógica del desarrollo industrial centralizado en la capital combinado con la precariedad de la vida en el campo fue generando migraciones de población rural hacia la ciudad bajo el espejismo de la mejora de las condiciones de vida, desarrollándose crecientes cinturones de pobladores en condiciones de miseria que llevaron al surgimiento de un sector cada ves más numeroso, el de los marginados urbanos.
Estas condiciones difíciles para amplios segmentos de la población no son exclusivos de ellos, los bajos salarios, la falta de seguridad social también afectan a los maestros de educación básica y empleados públicos, y en general el descontento social repercute en la Universidad de El Salvador y en los estudiantes de secundaria y universitarios, la respuesta del régimen militar siempre fue la indiferencia ante los problemas o la represión.

Como en toda Latinoamérica el triunfo de la Revolución Cubana fue un tremendo estímulo para los sectores populares dinamizando los esfuerzos de organización, pero sobre todo estimulando el debate entre las fuerzas progresistas sobre la estrategia y la táctica para arrancar reivindicaciones y conquistas laborales, así también sobre la vía para llegar al poder y llevar adelante los cambios.

En ese período y con poca diferencia en el tiempo se libran en El Salvador luchas importantes desde dos sectores, uno de ellos el de los maestros de educación básica y media, el otro el de los trabajadores de la fábrica Acero S.A., luchas que desatan con fuerza nunca antes vista el fenómeno de la solidaridad de los grupos y organizaciones populares con ellos.

Estos esfuerzos culminaron con victoria para los trabajadores y trabajadoras, a pesar de su costo de varios muertos, heridos, capturados y torturados por haber sido parte de la huelga o haberla apoyado; pero además las principales y mas grandes lecciones que dejaron estos eventos tienen que ver con la reafirmación de la importancia de la organización para conquistar derechos vulnerados, el enorme valor de la solidaridad y de la acción unificada de todos en función de la victoria de uno, el uso de nuevas formas de ejecutar la huelga y de hacer la propaganda, lecciones sobre el papel del gobierno y sus órganos de represión, alrededor del papel de los medios de comunicación, todo lo cual paso a convertirse en insumo importante en la reflexión del liderazgo popular y revolucionario que pronto le aportan bases para la definición teórica de las nuevas formas de organización y lucha.

La ruptura del Mercado Común Centroamericano en 1969 agravo las condiciones económicas del país, la crisis e inviabilidad del desarrollismo industrial vinculado a ese proceso golpeo fuertemente a los sectores populares y ante el incremento previsible del descontento social, se endurece la dictadura militar con evidente incremento de la represión sobre los grupos organizados en el campo y la ciudad, así como también se profundizan los mecanismos de fraude en los ya desacreditados procesos electorales.
En el seno de las fuerzas de izquierda el debate sobre la vía para las transformaciones produce rupturas que dan origen al surgimiento de nuevas organizaciones revolucionarias que logran construir a la luz de la experiencia histórica reciente, planteamientos que le dan viabilidad a la lucha popular.

Así surgen novedosos enfoques organizativos que se dirigen a construir agrupamientos populares donde convergen organizaciones de diferente naturaleza alrededor de una plataforma común de lucha reivindicativa y política que incluye las principales demandas de cada sector: son los frentes de masas. Frentes que agrupan en su seno organizaciones campesinas, obreras, estudiantiles, magisteriales, empleados públicos, pobladores de tugurios, trabajadores de la cultura, grupos cristianos, vendedoras de los mercados.

En El Salvador de los años 70 del siglo anterior las organizaciones revolucionarias se van convirtiendo en articuladores de ese trabajo y dan vida cada una de ellas a un frente popular: Las Fuerzas Populares de Liberación crean el Bloque Popular Revolucionario que llega a ser la mas grande organización de masas, el Ejercito revolucionario del Pueblo construye las Ligas Populares 28 de Febrero, la Resistencia Nacional el Frente de Acción Popular Unificada, el Partido Comunista desarrolla la Unión Democrática Nacionalista y el Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos desarrolla el Movimiento de Liberación Popular

Es común a cada uno de estos frentes la lucha por el derecho a la tierra para los campesinos (reforma agraria), mejoras salariales en el campo y la ciudad, respeto a derechos laborales, derecho a la educación, el cese a la represión etc. Y mas tarde se incluirá la bandera de la libertad a los presos políticos y el respeto a los derechos humanos.

El ascenso de la represión con el propósito de acabar con la resistencia popular solo logro mayor radicalización y la profundización de la organización del pueblo, a finales del año 79 se vuelve evidente que la salida pacifica del conflicto político es inviable. En ese periodo la represión de los dirigentes y bases organizadas en la ciudad y el campo provoca decenas de asesinatos diarios, se producen continuas ocupaciones militares en zonas rurales identificadas como población organizada. En este marco las organizaciones populares responden con el acuerdo de unir sus esfuerzos y se crea la Coordinadora Revolucionaria de Masas –CRM- que agrupa los cinco frentes populares como instancia superior para la conquista de sus demandas, poco mas tarde las organizaciones político militares acuerdan la formación del Frente Farabundo Martì para la liberación Nacional –FMLN-, definiéndose los instrumentos de lucha del pueblo para enfrentar los acontecimientos.

El preludio de la guerra en El Salvador se marca por la represión mas salvaje, centenares de dirigentes y pobladores son capturados, otros cientos son desaparecidos, decenas de sacerdotes incluido el Obispo Oscar Arnulfo Romero, monjas, delegados de la palabra, miles de campesinos y obreros, maestros, profesionales y estudiantes son asesinados; los escuadrones de la muerte operan en el campo y en la ciudad, la consecuencia fue el paso a la clandestinidad de cientos de militantes, y la incorporación de otros tantos a los emergentes frentes de guerra en todo el país; las organizaciones dejan de lado la actividad pública y mantienen un nivel de funcionamiento básico.

1.3. EL PERIODO DE LA GUERRA

El período de 1981 a 1984 es a nivel de las organizaciones populares de resistencia subterránea en la ciudad y de aportar todo el acumulado de organización social rural a la consolidación de las fuerzas militares revolucionarias en sus diferentes componentes: combatientes, logística, inteligencia militar, producción, avituallamiento, propaganda etc.

Es ese poderoso nivel de organización social y de experiencia lo que hace fracasar la estrategia norteamericana de “sacar al pez del agua” a pesar de los costos en vidas y de los costos sociales que significo.

Con el paso a la ofensiva de las fuerzas del FMLN, se plantea en 1984 como elemento fundamental de la estrategia político militar, la recuperación del movimiento de masas. Decenas de cuadros retornan a la ciudad para contribuir a reconstruir el tejido organizativo sindical, barrial, muy pronto a pesar de las condiciones, este trabajo unido a la base campesina organizada en los frentes de guerra y su periferia, junto a una parte del movimiento cooperativista campesino dan lugar al lanzamiento de la Unidad Nacional de los Trabajadores Salvadoreños –UNTS- que pasa a retomar las calles levantando banderas contra la represión, el respeto a los derechos humanos, la libertad de los presos políticos, el salario mínimo en el campo y la ciudad, la solución política al conflicto, en contra de la ayuda militar norteamericana y por la soberanía nacional.
Esas banderas de lucha resumen inquietudes generales del pueblo en la coyuntura concreta y permiten la adhesión y movilización popular ascendente que lleva a derrotar la maniobra gubernamental y norteamericana de construirle base de sustentación social al régimen por medio de lo que llamaron Unión Nacional Obrero Campesina -UNOC- cuyo propósito además era aislar políticamente al FMLN de los sectores populares y mostrar al gobierno a nivel internacional con sólidos apoyos en el pueblo.

El alargamiento de la guerra a pesar de las crisis del ejército salvadoreño que es puesto al borde del colapso más de una vez por el FMLN, es explicable por la continuada y ascendente ayuda militar norteamericana que sirve de flotador militar y político al gobierno. Esto quedo de manifiesto particularmente durante la ofensiva guerrillera del 11 de noviembre de 1989 y del mes de noviembre de 1990. el alargamiento del conflicto es explicable también por la imposibilidad de la derrota del FMLN como resultado de su vigorosa fusión con el pueblo salvadoreño y sus organizaciones populares.
En esas condiciones el escenario de empate militar se va consolidando y se abre paso a la solución política del conflicto con la mediación de la ONU, nuevamente las organizaciones populares en atención a las necesidades fundamentales de la coyuntura hacen centro en la movilización y presión por construir una solución política que no sea la paz de los cementerios, sino una solución que rompa con la dictadura y abra paso a un nuevo país.

Se puede decir finalmente, a este respecto que los acuerdos de paz en su contenido modificaron la fisonomía política de El Salvador abriendo paso a la democratización de la vida política nacional.

1.4. LA ETAPA DE LA POST GUERRA

La paradoja de El salvador de post guerra es la contradicción entre los contenidos democratizadores de los acuerdos de paz y la lógica antidemocrática del modelo neoliberal impulsado desde el gobierno que han llevado al país a avanzar en “las formas democráticas” mientras crece la exclusión social.

En otras palabras hoy tenemos libertad de reunión, de formar partidos políticos, un sistema electoral menos fraudulento, libertad de movilización, existe la Procuraduría de Derechos Humanos, pero crece la pobreza y la exclusión social a niveles nunca vistos.
El movimiento social y popular en los primeros años después de la guerra sufre un reflujo natural luego de décadas de tensionamiento. Por otra parte se plantean nuevos debates sobre el rumbo, la caída de Europa del este obliga a replantearse el horizonte de la lucha en los sectores revolucionarios y progresistas; surge el debate dentro del movimiento popular y del FMLN sobre la autonomía del movimiento respecto al partido.

En 1994 el FMLN resuelve replantear la relación con el movimiento social y popular estableciendo la horizontalidad de las relaciones y el respeto a su autonomía como norma básica. Esto deriva en un fenómeno nuevo, el de la dispersión del movimiento que tiene a la base en algunos casos la búsqueda por las organizaciones de su propio espacio, en otros la neutralización o cooptación de organizaciones por medio de algunas instancias de cooperación internacional y en otros es la consecuencia del vació que deja el ente aglutinador en este caso el FMLN. La dispersión debilita al movimiento y favorece la implementación del modelo neoliberal.

Es hasta mediado de 1997 que se marca una tendencia de recuperación progresiva de la lucha popular que aun sigue siendo dispersa pero expresa continuidad en el accionar. La nueva realidad a permitido el surgimiento de actores como organizaciones ambientalistas, de mujeres, del sector informal, pero además se va produciendo la movilización de grupos que en el pasado fueron base de la derecha y que hoy ahogados por la crisis salen a reivindicar sus derechos como los ex patrulleros o empresarios del transporte público y los agropecuarios, cada uno con sus propias demandas.
Mas adelante empiezan a surgir esfuerzos de reagrupación como el Foro de la Sociedad Civil o la Concertación Laboral con algún nivel de incidencia, manteniéndose la dinámica ascendente aunque limitada de la movilización.

En septiembre del 2002 la huelga de los trabajadores de la salud en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social marca un salto de calidad en la lucha y conduce a una amplia movilización de diferentes sectores en contra de la privatización de la salud, la huelga se convierte en el catalizador del rechazo social al modelo neoliberal y es precisamente por el amplio respaldo del pueblo y la correcta combinación de lucha masiva en las calles y lucha parlamentaria que culmina 9 meses mas tarde en victoria en cuanto a detener la privatización de la salud por este momento.

A estas alturas del proceso nuevos factores aparecen consolidados, la concepción de autonomía tanto en el FMLN como en el movimiento social y popular a madurado y se encamina correctamente en una fluida comunicación y relación que permite compromisos en torno a la lucha por reivindicaciones inmediatas y a la definición de elementos programáticos, a compartir la visión de la construcción de alianzas mas allá de lo popular para aislar a la derecha neoliberal lo cual es fundamental en este momento.

Pero además, orgánicamente en el seno del movimiento popular y social esta surgiendo un nuevo instrumento unificado que cuenta con importante base social de diferentes sectores que es el Bloque Popular Social por la Democracia Real que surge por la necesidad histórica de reagrupar las organizaciones y sus demandas en un solo torrente que supere la acción cuasi espontánea de la reciente jornada de la salud. El Bloque, como popularmente se le denomina a definido su plataforma en cuatro temáticas: La lucha por el salario y el ingreso, la reactivación del sector agropecuario, el rechazo a las privatizaciones y el rechazo al TLC y ALCA, que a su juicio sintetizan las preocupaciones principales en la sociedad salvadoreña de ahora.

Se agrupan en el Bloque sindicatos de salud como STISSS, del sector eléctrico SIES y STESEL, de telecomunicaciones SUTTEL, aeroportuarios SITEAIES, del magisterio ANDES 21 de JUNIO, campesinos como ANTA, organizaciones comunitarias urbanas y rurales MCS, CCC, ACCL, CORDECOM, la Coordinadora del Bajo Lempa, Comunidades de Fe y Vida, de veteranos de guerra como AVEGSAL, Bloque de Las Marías y otras organizaciones cooperativas que dan sustento a un proyecto organizativo que puede convertirse en jalonador de la lucha popular y social de El Salvador alrededor de una estrategia de cambio hacia la democracia con justicia e incluyente.


Fuente: http://www.ecumenico.org/imprimir.php/351


2. Una Revisión del trabajo del movimiento sindical y social en la Guerra Civil de El Salvador (1980-1992)

2.1. Introducción.

En El Salvador el movimiento sindical está íntimamente ligado al movimiento popular. El movimiento popular está formado por trabajadores asalariados vinculados al sector capitalista de la economía, por trabajadores no asalariados, cooperativistas del sector agropecuario, minifundistas, trabajadores del sector público, estudiantes, micro y pequeños empresarios del sector de manufacturas, comercio y servicios, miembros de organizaciones humanitarias y religiosas, habitantes de zonas marginales del rea urbana, etc.

En 1985, la población económicamente activa ocupada se estimó en 660.992 trabajadores. De ese total, trabajaban bajo relaciones salariales de manera permanente o temporalmente únicamente el 48%. Esta situación se refleja en la baja proporción de la población activa ocupada, que se encontraba oficialmente organizada en sindicatos a nivel nacional. El Ministerio de Trabajo registró en 1989 103 sindicatos que afiliaban a un total de 72.769 trabajadores.

Existían tres centrales sindicales: La Confederación General de Sindicatos (CGS) que agrupa a 18 sindicatos pertenecientes a tres federaciones con un total de 32.515 afiliados; la Confederación Unitaria de Trabajadores Salvadoreños (CUTS) a la que pertenecen tres federaciones con 21.416 afiliados, y la Confederación General del Trabajo(CGT) que posee sólo dos sindicatos con un total de 1750 afiliados. Estas tres centrales sindicales agrupan al 75% de los trabajadores afiliados.

Otras agrupaciones eran la Asociación de Sindicatos Independientes de El Salvador que posee la representación de tres sindicatos y de 3.137 afiliados; la Federación de Sindicatos de la Industria de la Construcción, Transportes y Otras Actividades (FESINCONSTRANS) con 13 sindicatos y 2.880 afiliados; la Federación Sindical Revolucionaria (FSR) con cuatro sindicatos y 1.719 afiliados y la Federación de Sindicatos de Trabajadores Salvadoreños (FESTRAS) con tres sindicatos y 1.315 afiliados.

Finalmente, existían 21 sindicatos independientes que, en su conjunto, aglutinan a 8.037 afiliados.

2.2. ANTECEDENTES

Sin embargo, en un país de gobiernos represivos y de marginación social, el movimiento obrero y popular salvadoreño se ha mantenido flexible y vital, con una gran voluntad y una capacidad organizativa excepcional.
El proceso de integración regional del Mercado Común Centroamericano facilitó el desarrollo numérico de la clase obrera en Guatemala y El Salvador. Se intentó aprovechar este proceso para crear formas organizativas unitarias. En octubre de 1965, se crea la Federación Unitaria Sindical Salvadoreña (FUSS), que adopta la iniciativa de crear una Central única para los trabajadores y se acelera el movimiento reivindicativo de los trabajadores. En octubre de 1966, se consigue la jornada de 8 horas. La huelga general de 1967 marca el momento de máxima influencia social del movimiento sindical de oposición. Entre 1957-58 y 1967, son los trabajadores urbanos quienes encabezan la protesta y la oposición social al sistema. A partir de ese momento, y sobre todo con la ruptura del MCCA en 1969, el movimiento sindical decae, al menos hasta 1975. En el periodo intermedio, la acción reivindicativa más importante fue la protagonizada por los maestros. Los maestros comienzan un periodo reivindicativo en junio de 1967, que da lugar al nacimiento de la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños (ANDES 21 de junio) y convierte a este sector en el principal bastión de la oposición al régimen imperante. En los primeros meses de 1968 los maestros inician una huelga que dura 56 días. En El Salvador el tener unos estudios representa un gran privilegio, por ello los maestros son uno de los sectores más estructurados e influyentes de la sociedad salvadoreña, y están sometidos a un férreo control del gobierno. Los maestros, con estas huelgas consiguieron un gran éxito, casi obtuvieron todos sus objetivos, y a partir de ese momento se convirtieron en el mejor grupo de oposición al régimen y fueron los canalizadores del gran descontento social.

La Iglesia Católica, a raíz del fuerte impacto del Concilio del Vaticano II, llevó a cabo una importante actividad de organización, sobre todo en los trabajadores del campo, creando la Federación Cristiana de Campesinos Salvadoreños (FECCAS). En 1969, esta organización contaba con unas 20 ligas, de unos 500 miembros cada una, y entró cada vez más en una dinámica que la aproximaba a las luchas de otros sectores (obreros, maestros,...) de oposición al régimen.
Por estos años, la administración de EE.UU., a través del Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre (IADSL), comienza a organizar, en clara oposición a la actividad de la FECCAS, a grupos de campesinos, fundando en 1969 la Unión Comunal Salvadoreña (UCS). Pero gracias a la pujanza del movimiento reivindicativo esta organización escapará de las influencias de los EE.UU., incorporándose a las manifestaciones populares de masas.

La década de los 70 comienza con las primeras acciones armadas de las organizaciones revolucionarias, con un proceso de organización que lleva, a partir de 1974 y 1975, a dar el protagonismo a las organizaciones populares Frente de acción Popular Unificada (FAPU) y Bloque Popular Revolucionario (BPR), dos de las organizaciones populares de masas más importantes de toda la historia de El Salvador. Su desarrollo e influencia se extiende cada vez más, dando por primera vez un protagonismo a los sectores populares que asusta hasta el límite a la clase dominante. Desde mediados de los setenta, hasta la insurrección del 81, las luchas populares adquieren cada vez más un carácter político y confrontativo, reclamando la participación de los marginados. El perfil reivindicativo sindical pasa a un segundo plano. Las propias organizaciones sindicales y campesinas pasan a incorporarse a los frentes FAPU y BRP, en una reivindicación global.

En 1973, a partir de una escisión de los sindicatos controlados por el gobierno, se organizó la Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), surgida por la contradicción entre los intereses de los trabajadores y el sindicalismo bajo control patronal, pronto pasa a constituirse en un referente fundamental del sindicalismo de izquierdas, siendo desde 1975 una de las principales organizaciones fuera del control de la patronal y agrupando, durante los años de gobierno de Duarte, a alguno de los principales sindicatos de la oposición.

2.3. LA GUERRA CIVIL

En 1984, tras los años de la represión y el inicio de la guerra civil, se reactiva el movimiento reivindicativo de los trabajadores con diversas huelgas en los servicios públicos, banca y otras ramas. Diversos sectores, vinculados a la Democracia Cristiana, participan en un proceso reivindicativo y organizativo que va a recomponer el mapa sindical del país en poco tiempo. Los sectores más progresistas entran también en un proceso de desarrollo organizativo que constituye todo un entramado orgánico entre los trabajadores del campo y los urbanos. El IADSL sigue intentando dividir y cambiar la orientación del movimiento obrero salvadoreño, diversas organizaciones, campesinas, obreras, cooperativas, etc..., son creadas y financiadas por el Instituto como refuerzo de masas al proyecto contrainsurgente que estaba intentando aplicar la Democracia Cristiana de José Napoleón Duarte. La Unidad Popular Democrática (UDP), que en 1982, disueltos por la represión el FAPU y el BPR, era la organización sindical urbana y rural mayor del país y columna vertebral del apoyo social del PDC, a partir de 1984 comienza a distanciarse del gobierno ante las dificultades puestas por la oligarquía y su ejército a los elementos reformistas del plan contrainsurgente terminando, en 1986, por incorporarse a la fundación de la Unión Nacional de Trabajadores Salvadoreños (UNTS). La UNTS se organizó a partir de la Confederación de Organizaciones Cooperativas de El Salvador (COACES), constituida en marzo del 84, del Sindicato del Ministerio de Hacienda (AGEMHA), del Coomit y Primero de Mayo, que agrupan las principales centrales sindicales de izquierda y de la Central de Trabajadores Salvadoreños, de orientación socialcristiana y afiliada a la CLAT/CMT.

El 21 de febrero de 1986 la UNTS organizó la mayor manifestación callejera desde enero de 1980, con casi 80.000 manifestantes. Fuera del marco unitario de la UNTS solo quedaba la Unión Nacional Obrera y Campesina (UNOC), apoyo sindical de las reformas de Duarte, constituida por la UCS, las cooperativas de la reforma agraria y la otra central afiliada a la CLAT, la Confederación General de Trabajadores (CGT). Las presiones sobre el grupo sindical de orientación social-cristiana fueron muy fuertes para que rompiera el marco unitario de la UNTS. La CTS y la UPD abandonan la UNTS, entrando en un proceso de decadencia de su influencia social.

La recuperación del control del gobierno por parte de la oligarquía en 1989, impuso una orientación neoliberal y antiobrera a la política oficial y de regresión sobre las reformas parciales implementadas por la Democracia Cristiana. Esta situación facilitó el acercamiento entre las dos grandes agrupaciones de organizaciones sindicales y cooperativas, la UNTS y la UNOC, que comenzaron en estos años a plantear de forma unitaria la necesidad de enfrentarse a las contrarreformas de ARENA, instaurando un marco de negociación global. De esta forma ambas organizaciones recogían las demandas de democracia y de justicia social de la mayor parte de la población y establecían las condiciones unitarias que llevaron a la constitución en 1991 de la Intergremial de Trabajadores Salvadoreños.

La constitución de la Intergremial representó un importantísimo avance hacia la consolidación del movimiento sindical y popular salvadoreño como interlocutor cualificado, tanto del gobierno como de la empresa privada. En los años 90 la Intergremial estaba constituida por cinco grandes organizaciones: La Unión Nacional Obrero Campesina (UNOC), la Unidad de Trabajadores Salvadoreños (UNTS), la Central de Trabajadores Salvadoreños (CTS), además, la Alianza Democrática Campesina (ADC) está vinculada a la Intergremial a través de sus organizaciones campesinas afiliadas a la vez a la UNTS o a la UNOC.

Un breve perfil dentro de estas organizaciones nos muestra un panorama diverso dentro del movimiento popular. La UNOC es una organización de sindicatos de orientación social-cristiana formada en 1986 para apoyar el proceso de reformas contenidas dentro de la estrategia contrainsurgente de USA en El Salvador, la cual fue implementada a través del gobierno de José Napoleón Duarte. La UNOC está integrada por las siguientes organizaciones que se dividen ideológicamente por estar orientadas hacia la ORIT o hacia el IADSL:

-Unión Comunal Salvadoreña (UCS), creada en 1969 bajo los auspicios norteamericanos como alternativa a las organizaciones campesinas de izquierda.
-La Central de Trabajadores Democráticos (CTD) afiliada a la CIOSL/ORIT.
-El Sindicato Unido de Trabajadores de la Construcción (SUTC), mayoritario en el sector.
-La organización de Sindicatos Independientes y Libres Salvadoreños (OSILS), estrechamente vinculado al Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre (IADSL/AFL-CIO).
-La Asociación de Cooperativas de Producción Agropecuaria (ACOPAI) vinculada al IADSL.

En su conjunto las organizaciones de la UNOC aglutinan a unos 70.000 afiliados del área urbana y rural, las cuales en su mayoría continúan siendo la base popular del Partido Demócrata Cristiano.La UNTS fue constituida en 1986 en el momento de mayor impacto social de la política económica de estabilización del gobierno de la Democracia Cristiana. La aplicación de un programa de Emergencia económica en enero de 1986 desató una fuerte movilización popular que desembocó en la decisión de unificar bajo un mismo organismo (la UNTS) a un conjunto heterogéneo de agrupaciones populares. Un proceso posterior de decantación dejó bajo la UNTS únicamente a las organizaciones más progresistas, muchas de ellas con fuertes vínculos con la estructura de la izquierda salvadoreña. La UNTS llegó a estar compuesta por unas 276 organizaciones que, en su conjunto, movilizan a casi 300.000 personas. Entre las principales organizaciones que conforman la UNTS se encuentran las siguientes:

-La Asociación Nacional Campesina (ANC).
-La Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA).
-La Confederación de Asociaciones Cooperativas de El Salvador (COADES). Sin duda la organización con mayor base social de la UNTS a la cual se afilió también la Federación de Cooperativas de la Reforma Agraria (FESACORA) anteriormente vinculada a la UNOC.
-El Comité Coordinador de Trabajadores Estatales y Municipales (CCTEM), que incluye entre otras a la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños (ANDES 21 de junio) y al Sindicato de Trabajadores del Instituto salvadoreño del Seguro Social (STISSS).
- La Federación Unitaria Sindical Salvadoreña (FUSS).
-La Federación de Sindicatos de Trabajadores Salvadoreños (FESTRAS).
_Algunos de los sindicatos de la Federación de Asociaciones y Sindicatos Independientes de El Salvador (FEASIES).
-La Federación de Sindicatos de la Industria de la Construcción, similares, transportes y otras actividades (FESTIAVTCES).
-La Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), la m s importante organización de trabajadores industriales del sector privado afiliada recientemente a la CIOSL/ORIT.
-El Comité de Despedidos y Desempleados de El Salvador (CODIDES).
-La Asociación Nacional de Indígenas Salvadoreños (ANIS).
-El Comité Cristiano Pro-desplazados (CRIPDES).
-La Unidad Nacional de Desplazados de El Salvador /UNADES).
-El Comité de Madres y familiares presos, asesinados y desaparecidos políticos (FECMAFAN).
-La Unidad Universitaria, que agrupa a las organizaciones de docentes, trabajadores y estudiantes de la Universidad Nacional de El Salvador.

La CTS es una central sindical formada principalmente por asociaciones sindicales de trabajadores del sector público e instituciones autónomas. Estaba afiliada a la CLAT y fue una de las organizaciones laborales que fundaron la UNTS en 1986, lo cual le valió la expulsión de la regional de la CMT. Posteriormente, debido a presiones de EE.UU. y de la Democracia Cristiana salvadoreña, abandona la UNTS y se adscribe formalmente a la UNOC, aunque mantiene posiciones independientes. Su Secretario General es diputado del PDC.

La AGEPYM aglutina a la mayor parte de empleados que trabajan dentro de los ministerios del sector público y de las alcaldías municipales del país. Tiene una orientación gremialista y reivindicativa.

La CGT, afiliada a la CLAT, mantuvo durante toda la guerra posiciones favorables al gobierno y a las Fuerzas Armadas. Es la organización tradicionalmente asignada por el gobierno para "representar" a los trabajadores en eventos internacionales como la Asamblea General de la OIT y otros. Formó parte de la Intergremial, lo cual refuerza el carácter unitario de ésta.

La ADC es una convergencia de las principales organizaciones campesinas cuyo factor aglutinante es la defensa del proyecto original de Reforma Agraria. Surge en octubre de 1989 en respuesta a los intentos del gobierno de ARENA de revertir el proceso de reforma agraria mediante el desmantelamiento de cooperativas y la parcelación de las grandes haciendas expropiadas. Desde el punto de vista de las distintas corrientes de pensamiento que confluyen en la ADC, se aprecia que esta alianza cubre un amplio espectro de las tendencias socio-políticas:

-Unión Comunal Salvadoreña (UCS) y la Asociación de Cooperativas de Producción Agropecuaria Integradas (ACOPAI), miembros de la UNOC.
-La Unión Nacional Campesina (UNC) y la Confederación de Asociaciones Cooperativas de El Salvador (COACES), miembro de la UNTS.

Un variado sector de organizaciones que en el pasado pudieron estar cercanas a la Democracia Cristiana o fueron impulsadas por la AID o el IADSL, y que en la actualidad mantienen posiciones intermedias o independientes entre las dos corrientes anteriores. En total, la ADC agrupa a 23 organizaciones campesinas, de distinta importancia pero, sin lugar a dudas, las más representativas del país.

Fuente: http://www.ecumenico.org/imprimir.php/350

viernes, 6 de noviembre de 2009

El Salvador: La Confusión Política y Jurídica de los Cambios Legislativos. Hacia la Verdadera Representación del Pueblo en el Órgano Legislativo.

(San Salvador. SPS, SITINPROVA PRESS SERVICE. Noviembre 2009) Recientemente han habido cambios significativos en la estructura de la Asamblea Legislativa por la Recomposición Interna adoptada en el Primer Órgano del Estado y originada como efecto de la Crisis intrapartidaria de ARENA en El Salvador.

ARENA pasa de ser una Oposición Relevante, con la capacidad de fuerza suficiente de incidencia en la forma de Gobierno de la Administración Funes, con su representatividad fraccionaria que eran de 32 Diputados obtenidos en las recientes y pasadas elecciones de Diputados, a una Oposición sin Fuerza por reducir su fracción política legislativa en un 63%, casi una tercera parte de la representación de diputados obtenidos en Enero 2009. Con esto se le acabó la prepotencia política de un Partido de Derecha que siempre se ha jactado de tener el poder parlamentario juntamente con sus más cercanos aliados políticos de la derecha conservadora salvadoreña. Sin embargo, a contrario sensu, esta nueva situación política nacional pone en condiciones políticas desfavorables a todos aquellos sectores económico caracterizados por ser grupos élites y privilegiados que han tenido como estrategia apoyar a ARENA, por tener claro que dicho instrumento era su baluarte partidario en los procesos de defensa y consolidación de sus intereses económicos sectoriales, factor estructural que históricamente ha mantenido su status quo y en el que ha existido mayor énfasis en los niveles de Rentabilidad Económica de una Minoría que ha gobernado imponiéndose sobre las desventajas y limitaciones de una Gran Mayoría de la Población y su pobreza; todo esta actuación política, aún cuando la Constitución de la República de El Salvador define que todas las acciones del Estado deben, ordenada por nuestra carta Magna, girar alrededor del Bien común de la persona humana.

Con la baja de los doce diputados, ARENA sufre un debilitamiento político importante, que le da al GOES, administrado por Mauricio Funes, mayor margen de estratagema en sus decisiones políticas, por un lado; y, por otro lado, le da al FMLN, primera fuerza partidaria de izquierda, el espacio mínimo y suficiente para desarrollar negociaciones favorables a los intereses de los sectores sociales populares que representa, tanto en sus intervenciones con el GOES y las negociaciones políticas con sus aliados estratégicos en el seno de la Asamblea Legislativa, el PCN y el Grupo Parlamentario Gran Alianza de Unidad Nacional (GANA), nombre con que este Grupo Parlamentario de Centro Derecha se ha autodenominado, como producto de la escisión de la fracción arenera.

La Nueva Correlación de Fuerzas de la Asamblea Legislativa en ningún momento pone en peligro la institucionalidad del Estado. Lo que pone en Peligro son los posibles cambios a los intereses de estos sectores económicos que han influído en la aprobación de Leyes que les favorecen y les protegen en detrimento de los intereses de la población en general. Por otro lado, es importante señalar que estas prácticas políticas parlamentarias son tan comunes en la vida legislativa del país, que el modelo de legislación doméstica, muchas veces violentando principios constitucionales, ha permitido en los últimos veinte años que la Derecha Salvadoreña haya impedido el avance de Proyectos de Ley para beneficio de la población y, de forma arrolladora a aprobado leyes que atentan contra el bienestar común de la población, Ahora, con estos cambios, la posibilidad de conjuntar Proyectos comunes entre la Visión Popular de las fuerzas partidarias de izquierda y, como lo han dicho los representantes de GANA, su "Visión de país" no vinculante al Gran Capital que domina al Partido ARENA, el cual ha sido en el pasado una pauta de comportamiento político de estos Diputados bajo la bandera de ARENA y que claramente ha estado orientado a beneficiar a este Gran Capital de la burguesía criolla, podría potencialmente cambiar. Este nuevo escenario político pone las condiciones legislativas necesarias para que el Gobierno de Mauricio Funes haga los cambios mínimos inexcusables que necesita El Salvador y darle una prioridad a la necesidad histórica de cambiar las condiciones de vida de millones de salvadoreñas/os. Obviamente, la derecha económica plename y partidariamente identificada con ARENA -porque así se observó haciendo presencia en la última Asamblea General celebrada el pasado 11 Octubre 2009, buscará por la vía de su Poder Económico intentar retener y cambiar las Decisiones adoptadas que se tomen en la Asamblea Legislativa y el Órgano Ejecutivo. Por supuesto, Intentarán, como siempre lo han hecho, influír materialmente en los funcionarios que tengan el Poder de Derecho, dadas por sus competencias legales de hacer los cambios Requeridos, para convencerlos de la supuesta inconveniencia nacional y los posibles efectos de ingobernabilidad; acciones que podrían estar sustentadas en la alta vulnerabilidad de dependencia económica del País en el modelo de la actual estructura productiva nacional, similar a la dependencia que tiene el Estado de Honduras en los Grupos de Poder de la Economìa Hondureña, que promovió y ha defendido el Golpe de Estado en nuestra Querida y Hermana República Centroamericana; es posible, tal como lo indican los análisis de las estrategias de estos grupos ultraconservadores de derecha, que se moverán en términos de confrontar las Políticas Públicas del GOES y de las posibles Leyes de Bienestar Social y Popular para hacer creer en la Opinión Pública que se atenta contra los intereses de los EE UU para ganarse el apoyo de la Embajada y Gobierno Estadounidenses. O, en última instancia generar problemas de boicot provocando problemas de ingobernabilidad que tanto le teme el GOES y es la favorita amenaza de estos grupos. Para este posible escenario debe estar preparado el Movimiento Social y los instrumentos políticos partidarios y no partidarios. Los cambios de los Valores de la Cultura Política Salvadoreña es generacional, pero la vieja generación política no está ni se acostumbrará que fácilmente le quiten sus privilegios; el respeto de la Ley, debería ser en principio, la primera fase de cambios políticos en El Salvador. Sólamente cuando los que ostentan el Poder comprendan que la gran mayoría de la gente tiene derecho a una Vida Digna Real, tal como está diseñada en la Constitución de la República de El Salvador, con los cambios progresistas de los ´50, los procesos de Reforma Social y Económica no serán dolorosos y los cambios de Gobiernos entre diferentes ideologías sería una realidad normal y natural; por lo que, los electores de esa gran Mayoría Poblacional decidirían quienes son los más apropiados para manejar la cosa Pública. Sin los cambios sociales y económicos que requiere la población y mientras persistan los problemas estructurales que no fueron modificados por la guerra civil salvadoreña, la posibilidad que se repita la Historia llena de altos costos humanos es latente en El Salvador y, quizá en América Latina

Por esa razón es sumamente importante comentar que es confusa la nota periodística escrita y publicada en un medio matutino del país cuando señala que una Asociación Salvadoreña, interpondrá un Recurso de Inconstitucionalidad en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de El Salvador, sobre la forma de elección de los 84 Diputados al Parlamento. Es confusa porque trata de vincular el marco legal del sistema electoral y el sistema de partidos políticos existentes y vigentes en la actualidad a los cambios dados en el Parlamento de El Salvador. La intencionalidad de confundir a la opinión pública del periodista o, según el caso, de la línea editorial del medio, la cual es claramente tendenciosa, se comprueba porque no se logra, aparentemente, distinguir entre los temas de las modificatorias del Protocolo de Entendimiento de los Grupos Parlamentarios de la Asamblea Legislativa del país y la necesidad histórica de aperturar los cambios de participación ciudadana por medios distintos a los instrumentos partidarios que, hoy por hoy, no permite la legislación secundaria en materia electoral; tema en que tanto el FMLN y ARENA cuando eran partido de Gobierno, se opusieron porque es contrario a sus intereses partidarios. En ese sentido, SITINPROVA es de la opinión que el sistema legal electoral vigente permite la preservación del monopolio del acceso del Poder Político del Estado únicamente para los Partidos Políticos inscritos en el tribuna Supremo Electora (TSE), disposiciones legales que evidentemente atentan contra los Derechos Civiles y Políticos de los Ciudadanos/as y Organizaciones No Partidarias Salvdoreñas.

Varias veces se han enviado al Archivo Legislativo piezas de correspondencia que contienen sendas propuestas de Ley de Partidos Políticos y Reformas profundas o nuevas Regulaciones del Código Electoral; propuestas orientadas a cambiar profundamente dos temas sensibles relacionados a los Principios y Derechos sobre transparencia y participación electorales: que los ciudadanos sepan las fuentes de financiamiento de las Campañas Políticas celebradas en el País y que las Organizaciones Políticas no partidarias y Sociales, así como de Ciudadanos en lo individual puedan ser inscritos conjuntamente con los Partidos Políticos en Procesos Electorales para elegir Funcionarios de Primer Grado y a través del mecanismo legal de Elecciones Directas.

SITINPROVA, como Organización Social y Política siempre ha apoyado que el sistema electoral salvadoreña sea, además de Representativo, se caracterice por ser Participativo; y, que la participación política para ser elegidos a los Órganos Principales del Estado, a través de la Elección directa y soberana del Pueblo, no solo sea exclusividad de los Partidos Políticos, sino que las Organizaciones No Partidarias de la Sociedad Civil, o Tercer Sector, participen de dichos procesos electorales sin estar adscritos o requerir la militancia en Partidos Políticos algunos.

Con estas Reformas electorales de fondo, las Organizaciones Sociales de toda naturaleza sin partidarismo alguno, presentaríamos Dignos Candidatos de los diversos Movimientos Organizados en el País. ( © 2009, Raúl Hernández Bonilla, Secretario de Educación y Cultura Sindical, SECS-SITINPROVA) (© 2009, RHPS, Raal Herbon Press Service) (©, SPS, SITINPROVA PRESS SERVICE)

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Comentando el trabajo de la CSTS desde la producción periodística de VISIÓN SINDICAL en EL SALVADOR.

(San Salvador) Una Publicación de vital importancia para el Movimiento Sindical en El Salvador es el instrumento de comunicación sectorial denominado VISION SINDICAL. Esta producción periodística es editada por la Confederación Sindical de Trabajadoras y Trabajadores de El Salvador (CSTS), con el apoyo de Comisiones Obreras (CC OO), Fundación Paz y Solidaridad y la Junta de Andalucía de España.

Para la edición de VISIÓN SINDICAL del mes de Octubre 2009, el nuevo Secretario General de la CSTS, Julio César Flores, opina que en el Vigésimo Aniversario del atentado contra la Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), en Octubre 1989, la Muerte de Febe Elizabeth Vásquez, en ese momento Secretaria General de FENASTRAS, representa en el pensamiento del Movimiento Sindical actual un Modelo de Lucha Social a favor de los Trabajadores y trabajadoras en la construcción de una Sociedad Justa, Democrática y eminentemente Humana. SITINPROVA, se une a esa voz del recuerdo Social y la consagración de la memoria histórica Sindical salvadoreña. Desde SITINPROVA como parte activa de la Federación Sindical Siglo XXI (FSXXI) y ésta como una pieza importante en la composición socio-laboral del Movimiento Reivindicativo y Propositivo de la clase trabajadora nacional expresada en las iniciativas de trabajo de la CSTS, apoyamos este esfuerzo orientado a fortalecer las fuentes de inspiración de conquista, defensa, lucha y desarrollo laborales y sindicales a los que aspiran y tienen derechos constitucionales los conglomerados obreros y asalariados de El Salvador.

En la citada publicación periodística sindical, Víctor Aguilar, miembro SITINPROVA y colaborador de la publicación, ve en el sacrifico humano de nuestra compañera FEBE y del resto de los dirigentes sindicales que fallecieron en ese cobarde atentado, el modelo martirológico de entrega y lucha de los trabajadores sindicales y sociales, porque ayer, al igual que hoy, estos valientes hombres y mujeres contribuyeron con su sangre, convicciones, aspiraciones y trabajo “en la defensa de las libertades sindicales y de los derechos humanos y laborales”. Algunos líderes sindicales, compañeros de lucha activa en ese momento histórico de la vida sindical salvadoreña, como Guillermo Rojas, Julio César Portillo y Gerardo Díaz son entrevistados y aportan el testimonio vivencial y directo sobre el papel jugado en las luchas sindicales de la década del ´80 de la grandiosa personalidad de nuestra Mártir y Querida Hermana y Camarada Sindical.

Como muy bien lo dice Alfonso Martínez Foronda, Secretario de Política Internacional y Cooperación de las Comisiones Obreras (CC OO) de Andalucía, España, sobre el tema de la necesidad de construír la memoria histórica sindical latinoamericana “desde el sindicalismo internacional, lo que se pretende es rescatar la memoria histórica sindical desde la fases de la humillación hasta la consecución de la dignidad. Porque la memoria colectiva no es sólo una conquista: es un instrumento y una mira de poder”.

Los invitamos a leer y descargar la edición de Octubre 2009 de esta publicación de la CSTS. (2009, Raúl Hernández Bonilla, Secretaría de Educación y Cultura Sindical, SECS)


Si desea descargar la edición de Octubre 2009 de VISIÓN SINDICAL de Clip aquí

En caso de no poder bajar el Periódico VISIÓN SINDICAL, favor solicitarlo al email siguiente:
sitinprova@gmail.com