viernes, 20 de noviembre de 2009

Hacia un Reglamento del Consejo Superior de Trabajo Verdaderamente Representativo y Participativo.

1. La Discusión del Nuevo Marco Legal.

(San Salvador 2009, Sitinprova Press Service, SPS). Se discute actualmente un Nuevo Reglamento Legal para que el Consejo Superior de Trabajo (CST), pueda funcionar eficientemente en materia de Relaciones Laborales en el Estado de El Salvador. Las experiencias de los participantes es tan amplia que todos/as se conocen dentro del ámbito corporativo patronal, organizativo laboral y burócrata gubernamental. Esto explica, de alguna manera, por qué no se haya desarrollado, como fase previa, un Proceso de Diagnóstico sobre el Estado de las Relaciones Laborales en El Salvador, que bien pudiese haber arrojado información relevante y actualizada muy interesante. Interesante en el sentido de impulsar iniciativas tendientes a ratificar las fortalezas y las fallas de este espacio sistémico procesalmente fundamental de trabajo tripartito de donde emanan las Directrices esenciales sobre cambios legales y jurídicos en los factores salariales y remunerativos. Aspectos que desde hace mucho tiempo están revelados en los Informes internacionales de la Organización Internacional del trabajo (OIT) y otros Organismos relacionados y que no se adoptan planes de efectos concretos en que la clase proletaria (entiéndase asalariada) pueda manifestar libremente que se siente más que contenta, satisfechos de su trabajo y del producto de esos trabajos para bienestar personal y de su familia.

El Consejo Superior del trabajo (CST) y otros espacios son los ámbitos y planos donde se revisan los enfoques –no necesariamente- antagónicos del eterno problema entre la cuestión innegable de los costes laborales que presentan y argumentan las Corporaciones y el desden antinatural casi normal de evasión del Principio constitucional de nunca enfocar el trabajo como mercancía, sino como función estrictamente social; postulado reconocido en nuestra Carta Magna.

Ha sido tradicional para el Estado a través de los representantes laborales y gubernamentales ceder la aplicabilidad de este Principio Humano Constitucional ante los argumentos economicistas, olvidando que el problema no es el aspecto salarial propiamente dicho, sino la imperiosa legalidad y comprometido humanismo de la elevación real y digna de las condiciones materiales de los trabajadores/as y asalariados/as salvadoreños/as.

Este escenario implica un compromiso para todos los sectores involucrados cristalizar los aspectos de salario y prestaciones sociales (para aumentar su capacidad económica de compra), oportunidades laborales (acceso a aportar productivamente al sistema de trabajo); accesos a los sistemas sociales de salud (para garantizar condiciones físicas y mentales aptos para el trabajo), educación (con el objeto de elevar sus competencias laborales, intelectuales y de productividad), cultura (para un desarrollo de vida orientado a la satisfacción personal y familiar de haber contribuído al desarrollo y progreso del país y de sus congéneres) y, fortalecer permanentemente sus grados de conciencia social para participar activamente en los asuntos políticos del país, como los medios materiales institucionales inmediatos para salvaguardar el interés humano dentro de la generalidad de la sociedad en la cual le ha tocado nacer. Esta es la diferencia entre la concepción humana de los Estadistas, Trabajadores/as con respecto a los sectores patronales de los países socialmente desarrollados y los abusados países en vías de desarrollo. El Estado a través de sus representantes de Gobiernos y la Población Asalariada hacen el contrapeso Político a los representantes del Contrapeso Económico. En El Salvador es al revés: los Miembros del Poder Económico aprovechan las ventajas de la Institucionalidad del Estado para conservar y garantizar el Beneficio de sus Inversiones. A tal grado que la presencia de estos sectores está casi en todos los Organismos del Gobierno y el sector laboral invisibilizado en esos espacios de toma de decisiones.

2. Oportunidades Laborales, Trabajo, Producción y Dignidad Material Humana del Sector Laboral.

El Salario y las Prestaciones Sociales como Indicadores Más Inmediatos y Concretos que dan Seguridad y Dignidad Materiales.

El aspecto Salarial es un componente que oxigena la Vida de estos sectores laborales. Entonces, es el aspecto salarial MÁS (y nunca suprimida y mucho menos diferenciada), los otros factores, variables y condiciones materiales relativos a la educación, salud, trabajo, cultura, con sus respectivas libertades políticas y civiles, reconocidos como Derechos Fundamentales e inherentes a la persona humana y que el Estado tiene la responsabilidad Directa y Primaria de atender estos aspectos de la vida ordinaria de los ciudadanos/as.

La actitud y enfoque excluyente del factor salarial, argumentando las otras variables comentadas no le hace bien a los sectores asalariados del país.

Cualquier enfoque donde se elimine y/o suprima la parte salarial, en el proceso de construcción de modernos sistemas de fijación salarial se puede, razonablemente considerar, que se cae en una trampa en la que históricamente han caído los Representantes del Estado e incluso quienes representan los intereses de los trabajadores/as.

En condiciones óptimas de políticas laborales y sociales, donde las acciones del Estado giran alrededor de preservar la Dignidad Material de los Asalariados de una nación, no se trata de elevar subsidios algunos; se trata de elevar las posibilidades de aportar productivamente al sistema social del país, a la distribución equitativa de las riquezas en función de su aprovechamiento social; que una vez insertados en la vida productiva, los frutos de su trabajo sean acordes a la satisfacción de sus necesidades y capaces de retroalimentar las esferas sociales y económicas para hacer de El Salvador un País, donde los Salvadoreños/as se sientan materialmente productivos y estén interiormente realizados.

Trabajo e Ideología: Infraestructura y Supraestructura.

Por tanto, el trabajo no es un problema de carácter ideológico. El Trabajo es un Problema de Vida y Dignidad. En ese sentido, la acción de radiografiar en el Siglo XIX al sistema capitalista, Karl Marx lo que hizo fue anticiparse, con muchos siglos de antelación, a las condiciones actuales en que viven los pueblos del tercer mundo, incluyendo a El Salvador. El acento crítico de Marx a la pauperización de la clase trabajadora y al fetichismo del Capital por parte de los dueños de los medios de producción sigue tan vigente como ayer.

Los Resultados de las tendencias monopolistas, oligopolistas; las tendencias de favorecimientos legales y económicos a sectores élites; la despropietarización social de los Recursos de una Nación y el abuso y aprovechamiento de la Pobreza y la necesidad de los más desprotegidos para generar Beneficios y Riquezas, son axiomas tan reales que la Historia de El Salvador, lo ha comprobado por generaciones.

Surge la pregunta clásica que todo quien se digne tener conciencia del Derecho inalienable a Vivir Dignamente en su país: ¿Por qué países como Inglaterra, la misma Francia, los Estados Unidos de Norteamérica y muchas de las Naciones Europeas que estaban sumidas en altos niveles de pobreza similares o peores a las vividas en nuestros Países, incluyendo Latinoamérica y grandes regiones geopolíticas de África y Asia, comprendieron en ese momento histórico de la Realidad Mundial los conceptos de Karl Marx y trabajaron para mejorar las condiciones de Vida de sus Ciudadanos/as y sus respectivas familias?.

La Burguesía criolla no quiere, ni pretende entender esas Verdades Históricas. No es sólo de enseñarle a pescar a la gente, como dice una trillada expresión proburguesa, sino de posibilitarle a la clase proletaria de los instrumentos y medios para que pueda producir con las mismas oportunidades y en igualdad de condiciones.

3. Los Considerandos de la Reforma.

Los aspectos que fundamentan el proceso de reforma del Reglamento del Consejo Superior del Trabajo, no refleja postulados sustantivos de carácter constitucional que refleje la recuperación de la concepción humanista y realista de ese importante espacio de trabajo tripartito. Sus bases son eminentemente jurídicas y orientadas al compromiso de los Convenios suscritos por el Estado de El Salvador. Lo Jurídico está ligado a lo Político y éste responde al pensamiento de desarrollar un Proceso de Reformas sustantivas a las Políticas Laborales que no se reflejan, hoy por hoy, en esta parte de trabajo de todo el Sistema Laboral Salvadoreño.

Estos son los considerandos propuesto por el Órgano Ejecutivo para la Regulación del Consejo Superior de Trabajo (CST) en El Salvador:

Lo Excepcionalmente Vinculante y la ¿Institucionalización del Verdadero Diálogo Tripartito?

• Que por Decreto Legislativo Nº 859, publicado en el Diario Oficial Nº 87 BIS, Tomo 323, de fecha 12 de mayo del año en curso, se creó el Consejo Superior del Trabajo en calidad de órgano consultivo y excepcionalmente vinculante del Órgano Ejecutivo, con el fin de institucionalizar el verdadero diálogo tripartito y promover la concertación económica y social entre las autoridades públicas y las organizaciones de empleadores y trabajadores.

El espíritu de creación del CST

• Que el espíritu de creación del Consejo Superior del Trabajo, nace en correspondencia al convenio 144 de la Organización del Trabajo sobre la consulta tripartita (normas internacionales del trabajo), 1976 y la recomendación 152 Recomendación sobre la consulta tripartita (actividades de la Organización Internacional del Trabajo), 1976.

La Libertad Sindical de los Empleados Públicos y Municipales.

• Que por Decreto Legislativo No. 33 de fecha 27 de mayo de 2009, publicado en el Diario Oficial No. 102, Tomo 383 de fecha 04 de junio de 2009, se reformaron los artículos 47 y 48 de la Constitución de la República, dicha reforma habilita a los empleados públicos y municipales, pueden ejercer su derecho a la Libertad Sindical y contratación colectiva de Trabajo; esta circunstancian en particular constituye la creación de nuevas organizaciones representativas tanto de empleadores o de Trabajadores en El Salvador.

La Autonomía Propia del Trabajo del CST.

• Que el Consejo Superior del Trabajo funcionará interrelacionada dentro de la esfera del Ministerio del Trabajo y Previsión Social con autonomía propia en sus deliberaciones, recomendaciones y resoluciones; su integración, ejercicio y demás actividades se reservarán a la reglamentación para facilitar y asegurar la aplicación de la Ley.

(2009, Sitinprova Press Service, SPS), (2009, Raúl Hernández Bonilla) (2009, Raal Herbon Press Service, RHPS)

lunes, 16 de noviembre de 2009

HONDURAS: Texto íntegro de la CARTA DE NO ACEPTACIÓN A LA RESTITUCIÓN del Presidente Constitucional de Honduras para no Encubrir el Golpe de Estado

HONDURAS: Texto íntegro de la CARTA DE NO ACEPTACIÓN A LA RESTITUCIÓN por parte del Presidente Constitucional de Honduras para no Encubrir el Golpe de Estado ejecutado el pasado 28 Junio 2009.




“(…) En mi condición de presidente electo por el pueblo hondureño, reafirmo mi decisión que a partir de esta fecha cualquiera que fuera el caso, YO NO ACEPTO NINGÚN ACUERDO DE RETORNO A LA PRESIDENCIA, PARA ENCUBRIR EL GOLPE DE ESTADO, que sabemos que tiene un impacto directo por la represión militar sobre los derechos humanos de las habitantes de nuestro país (…)”



Tegucigalpa, 14 de noviembre de 2009

S. E BARACK OBAMA PRESIDENTE EE UU Washington D. C.

Estimado presidente Obama:

Cuando nos reunimos por primera vez el 8 de julio con la Secretaria de Estado Clinton después del Golpe de Estado se dejó claro ante mí y ante el mundo la posición de la administración Obama de condenar el Golpe de Estado, desconocer sus autoridades y exigir el retorno del Estado de derecho con la restitución al cargo de presidente electo por el pueblo.

La posición oficial de su gobierno y sus representantes que patrocinaron y firmaron las resoluciones de la ONU, OEA, en el que el tercer punto exige mi restitución inmediata y segura. A partir del 28 de junio de 2009 mi secuestro por los militares y destierro a Costa Rica.

El Congreso de la República emitió un decreto ilegal donde ordena “separar al ciudadano José Manuel Zelaya del cargo de presidente constitucional de la República” sin facultades constitucionales para hacerlo, sin el debido proceso y sin ser citado a ningún juicio.

Desde la primera reunión con la secretaria Hillary Clinton me propusieron la mediación del Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, a pesar de que considero que es contraproducente dialogar con personas que tienen un arma en sus manos, acepte considerando el auspicio de EE UU y de la comunidad internacional.

En un comunicado de fecha 4 de septiembre del presente año la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, expresaba lo siguiente: "La conclusión positiva del proceso iniciado por Arias sería la base adecuada para proceder con una elección legítima".

De todos es conocido que el Régimen de Facto sin la visita a Honduras del Subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, Daniel Restrepo y Craig Kelly no hubieran firmado el acuerdo. Todos sabemos por qué se rompió el acuerdo Tegucigalpa–San José.

El propio presidente Oscar Arias en aras de la verdad declaró:

“Micheletti nunca tuvo voluntad de colaborar y que por el contrario se estaba burlando de la comunidad internacional y sólo buscaba dilatar el tiempo para nunca entregar el poder a quien corresponde”.

El ex presidente Ricardo Lagos, miembro prominente de la Comisión Internacional de Verificación en sus declaraciones confirmó esto al manifestar: “El señor Micheletti lo rompió”, " Micheletti hizo cosas que no debía haber hecho como decir 'yo formaré un gobierno de unidad sin Zelaya”, lo que hizo fracasar este acuerdo negociado.

El propio día en que se instalaba en Tegucigalpa la Comisión de Verificación del acuerdo sorprendieron las declaraciones de funcionarios del Departamento de Estado donde modifican su posición e interpretan el acuerdo unilateralmente con las declaraciones siguientes:

“…las elecciones serían reconocidas por Estados Unidos con o sin restitución…”. El régimen de facto celebró este cambio y utilizaron estas declaraciones para sus objetivos e inmediatamente terminaron por incumplir y violar el acuerdo.

Por lo anteriormente expuesto nos manifestamos de la siguiente manera:

Que el Acuerdo Tegucigalpa/San José queda sin valor ni efecto por incumplimiento unilateral del gobierno de facto. Este fue concebido para implementarse en forma integral y simultánea, pues no se contemplaron como doce acuerdos separados, fue un solo acuerdo con doce puntos el cual tenía un solo propósito restaurar el orden democrático y la paz social y con esto se revirtiera el golpe de Estado, lo que implica el seguro retorno del Presidente de la República elegido legítimamente por voto popular. Y con esto, propiciar un clima de reconciliación nacional y un siguiente proceso electoral constitucional, limpio, con garantías de participación igualitaria y libre para todos los ciudadanos de Honduras.
Que las próximas elecciones se debían desarrollar en un marco de legalidad y respaldo internacional, especialmente de la OEA y NNUU y que fuera de esas condiciones políticas y de derechos ciudadanos mínimos para garantizar un resultado apegado a la libertad y a la transparencia.

En esto, quiero anotar que la nueva posición de los funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos esquiva el objetivo inicial del Diálogo de San José, relegando un acuerdo con el Gobierno legítimamente reconocido hacia un segundo plano y tratando de trasladar este acuerdo hacia un nuevo proceso electoral sin importar las condiciones en que se desarrolle. Entre otras, con recursos públicos están siendo autorizados por funcionarios públicos no reconocidos legalmente e imputados a un documento de Presupuesto que no ha sido autorizado por Presidente legítimamente reconocido.

En estas condiciones, este proceso, y por lo tanto sus resultados serán sujetos de impugnación y no reconocimiento; lo cual pone en grave riesgo la estabilidad futura de las relaciones entre Honduras y el resto de naciones que reconozcan sus resultados.

Como lo ha señalado el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, no existe un ambiente político para elecciones, como lo ha observado y apuntado la Congresista norteamericana Jane Sharkorky en su visita a Honduras, se observa un ambiente comprobado de violación a los derechos humanos en Honduras.

El 6 de noviembre pasado, hemos comunicado nuestra negativa a continuar con el diálogo falso, y por lo tanto al expirarse el plazo el texto constituye letra muerta que pierde vigencia porque un acuerdo se cumple en tiempo y forma, la violación de éste por el régimen de facto es para nosotros la condición que determina que el acuerdo dejó de existir. Indudablemente se perdió tiempo precioso en este intento fallido.

La elección presidencial está actualmente prevista para la última semana de noviembre. En este caso, como Presidente Constitucional de Honduras, y como ciudadano que representa y fue elegido por voto democrático del pueblo de Honduras, me veo en la obligación de informar que bajo estas condiciones no podemos respaldarla y procederemos a impugnarlo legalmente en nombre de millares de hondureños y de cientos de candidatos que sienten que esta competencia es desigual y no se presentan las condiciones de participación en libertad.

En Honduras por la represión a que hoy está sometido el pueblo hondureño, donde no se respeta ni la más alta autoridad el Presidente de la República donde no se ha considerado que en tres años logré los mejores indicadores económicos y la más grande reducción de la pobreza de los 28 años de vida democrática, donde fui derrocado por la fuerza de las armas, nunca fui sometido a un juicio ni al proceso debido y tengo hoy 24 acusaciones y órdenes de captura por narcotráfico corrupción y terrorismo entre otros, y donde la mayor parte de los ministros de mi gabinete son objeto de persecución política y se encuentran huyendo del régimen en diferentes partes de América.

3.500 personas detenidas en cien días, más de 600 personas heridas y golpeadas en los hospitales, más de un centenar de asesinatos y una incontable cantidad de personas sometidas a torturas cometidas contra ciudadanos que se atreven a oponerse y manifestar sus ideas de libertad y justicia, en manifestaciones pacíficas, todo esto convierte las elecciones de noviembre en un ejercicio anti-democrático por estado de ilegitimidad, por la incertidumbre y la intimidación militar, para grandes sectores de nuestro pueblo.

Realizar elecciones en las que el Presidente electo por el pueblo de Honduras, a quien reconoce su Gobierno y la comunidad internacional, está prisionero, rodeado por militares en la sede diplomática de Brasil, y un presidente de facto que impusieron los militares, rodeado por los poderosos en el palacio de gobierno, será una vergüenza histórica para Honduras y una infamia para los pueblos democráticos de América. Este proceso electoral es ilegal porque oculta el golpe de estado militar, y el estado de facto en que vive Honduras no brinda garantías de igualdad y libertad en la participación ciudadana, a todos los hondureños es una maniobra electoral antidemocrática repudiada por grandes sectores del pueblo para encubrir los autores materiales e intelectuales del Golpe de Estado.

Las elecciones son un proceso no son sólo un día donde se va elegir, es un debate, es exposición de ideas, es igualdad de oportunidades.

EN MI CONDICIÓN DE PRESIDENTE ELECTO POR EL PUEBLO HONDUREÑO, REAFIRMO MI DECISIÓN QUE A PARTIR DE ESTA FECHA CUALQUIERA QUE FUERA EL CASO, YO NO ACEPTO NINGÚN ACUERDO DE RETORNO A LA PRESIDENCIA, PARA ENCUBRIR EL GOLPE DE ESTADO, QUE SABEMOS QUE TIENE UN IMPACTO DIRECTO POR LA REPRESIÓN MILITAR SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS HABITANTES DE NUESTRO PAÍS.

Sr. Presidente:

En la Cumbre de Países del Continente Americano celebrada en Trinidad y Tobago a principios de este año, donde estuve presente usted manifestó:

“Que dejáramos de acusar a Estados Unidos por lo que hizo en el pasado en el continente y que viéramos hacia el futuro”. El futuro que hoy nos muestran al alterar su posición en el caso de Honduras y favorecer así la intervención abusiva de las castas militares en la vida cívica de nuestro Estado, (causa histórica del atraso y estancamiento de nuestros países en el Siglo XX) no es más que el ocaso de la libertad y un desprecio a la dignidad humana, es una nueva guerra contra los procesos de reformas sociales y democráticas tan necesarios en Honduras.

Presidente Obama:

Cada vez que se derroca un Gobierno legítimamente electo en América la violencia y el terrorismo nos gana una batalla y la democracia sufre una derrota.

Todavía nos resistimos a creer que este golpe de Estado militar en ejecución en Honduras, es ya el nuevo terrorismo de Estado del Siglo XXI. Y será el futuro para América Latina que nos habló en Trinidad y Tobago. Estamos firmes, decididos a luchar por nuestra democracia sin ocultar la verdad y cuando un pueblo se decide a luchar pacíficamente por sus ideas, no hay arma, no hay ejército ni maniobra capaz de detenerlo. En espera de su pronta respuesta, le reitero mi más alta consideración.

JOSE MANUEL ZELAYA ROSALES

Presidente Constitucional de la República de Honduras

Teoría y Praxis como Expresión de la Moral Intelectual y del Compromiso en la Lucha Social: Los estándares morales de un intelectual.

Teoría y Praxis como Expresión de la Moral Intelectual y del Compromiso en la Lucha Social: " (...) Los estándares morales de un intelectual deben ser más altos que los de una persona común (...)" Entrevista a Noam Chomsky por Heinz Dieterich Steffan.


Jean-Paul Sartre, Bertrand Russell y Noam Chomsky conformaron, desde los años 60, un triunvirato de abanderados de la ética que, como una conciencia de la sociedad global, se pronunciaba y actuaba en defensa de la causa de los pobres y de los excluidos del sistema mundial.

Al morir sus “compañeros de armas”, Chomsky mantuvo su postura crítica frente a las injusticias y abusos contra los indefensos y continuó luchando por una verdadera democracia con participación de las mayorías.

Desde su experiencia de toda una vida al servicio de los movimientos sociales, el prestigioso pensador estadounidense aclara el papel que deben ocupar los intelectuales en la vida de la sociedad.

¿Cómo defines a un intelectual?

Desde cierta perspectiva, un intelectual es simplemente toda persona que usa su cerebro. Todo el mundo usa su cerebro, por supuesto, pero, más allá de ese uso necesario para la supervivencia, hay actividades que se refieren a la opinión pública, a asuntos de interés general. Yo no llamaría intelectual a alguien que traduce un manuscrito griego, porque hace un trabajo básicamente mecánico. Hay quizás pocos profesores que puedan llamarse verdaderamente intelectuales. Por otra parte, un trabajador del acero que es organizador sindical y se preocupa por los asuntos internacionales puede muy bien ser un intelectual.

Es decir, la condición de intelectual no es el correlato de una profesión determinada. Hay alguna relación entre gozar de ciertos privilegios y tener posibilidades de actuar como un intelectual. No es una relación muy fuerte, porque mucha gente privilegiada no hace nada que pueda considerarse de mérito intelectual y, por otra parte, mucha gente sin privilegios es muy creativa, reflexiva y de amplios conocimientos.


¿Qué entiendes por "variante leninista" de los intelectuales?

En los años ’60 escribí un libro sobre los intelectuales, titulado American Power and the New Mandarins. La expresión “los nuevos mandarines” no fue un invento mío. Yo la tomé de Ithiel de Sola Pool, jefe del Departamento de Ciencias Políticas del Massachussets Institute of Technology (MIT), quien escribió un artículo en el cual se caracterizó a sí mismo y caracterizó a sus cohortes, con orgullo, como los nuevos mandarines. Esto fue justo al inicio del gobierno de John F. Kennedy.

Cuando Kennedy asumió la presidencia, se suponía que se inauguraba una nueva era de las luces.

Toda clase de intelectuales de Cambridge fue para allá; algunos para convertirse en miembros del gobierno, otros para ser asesores y otros para almorzar con Jackie Kennedy.

Efectivamente, lograron un grado de poder de decisión que es inusual. Si comparas, por ejemplo, la camarilla gubernamental de Eisenhower con la camarilla de Kennedy, en la segunda había más personas que serían consideradas como intelectuales públicos o científicos políticos. Tenían varios nombres para describirse. Uno que usaban con orgullo era los “nuevos mandarines”.

A partir de ese momento, inteligencia y conocimiento iban a servir y ejercer el poder, cosa que se haría de manera apropiada. También se describieron como “intelectuales de acción”(action intellectuals), porque no eran simplemente académicos de la torre de marfil. Se consideraban intelectuales brillantes que iban a comprometerse en los asuntos reales del mundo. Se trataba, esencialmente, de intelectuales liberales, es decir, en términos europeos, una especie de socialdemócratas. Y bueno, esto no era tan nuevo como ellos pensaban. Durante la Primera Guerra Mundial había sucedido algo semejante.

El presidente estadounidense Woodrow Wilson fue electo en 1916 con una plataforma electoral que, bajo el lema “Paz sin victoria”, prometía mantener a los Estados Unidos fuera de la guerra y negociar la paz entre las potencias en conflicto. Sin embargo, muy rápidamente se puso a trabajar para que los Estados Unidos participara en la conflagración, y como la población estadounidense no quería entrar en la guerra, fue necesario generar una histeria chauvinista entre la población y crear un odio contra todo lo que fuera alemán.

Eso se hizo con un éxito notable, en parte mediante una agencia de propaganda del Estado creada por Woodrow Wilson, que contaba con respetados intelectuales como Walter Lippman, que durante mucho tiempo había sido un analista serio en los medios.

Los responsables e intelectuales serios, particularmente los del círculo de John Dewey, se describían, y lo hacían con mucho orgullo, en términos semejantes a los que años más tarde usarían los “nuevos mandarines”. Decían que era la primera vez en la historia que se había colocado la inteligencia al servicio del ejercicio del poder y que un país había entrado en una guerra, no bajo la influencia perniciosa de líderes militares, traficantes de armas y hombres de negocios interesados en recursos, sino bajo la influencia de los hombres inteligentes de la comunidad, que entendían profundamente la necesidad de ir a la guerra y que habían logrado convencer de esa necesidad a la población, mediante el uso de la inteligencia y de la manipulación.

En los años siguientes, gente como Walter Lippman, que había formado parte del Comité de Propaganda, escribió ensayos sobre la democracia que fueron considerados progresistas. Basándose en su experiencia, enfatizó la necesidad de que la gente responsable fuera protegida de la población general, que él describía como una “manada sin orientación”.

Todo esto tiene una especie de sabor a leninismo. Los “responsables”, que se autodefinen como intelectuales tecnocrática y políticamente orientados, son muy semejantes a un partido de vanguardia. Y las doctrinas son muy similares.

El partido leninista de vanguardia va a empujar las estúpidas masas hacia adelante, hacia cosas maravillosas. En el libro American Power..., yo comparé un discurso de Robert McNamara con un discurso inspirado por la doctrina leninista a secas. Son muy semejantes. La única diferencia es que McNamara habla de vez en cuando de Dios, pero la idea básica es esencialmente la misma.

¿Deben participar los intelectuales en el poder?

Eso depende de la integridad del intelectual. Si quieres mantener tu integridad, generalmente serás crítico, porque muchas de las cosas que suceden merecen críticas. Pero es muy difícil ser crítico, si uno forma parte de los círculos de poder. Por lo general, la mejor posición para un intelectual es estar comprometido con las fuerzas populares que tratan de mejorar las cosas. Pero ése es el tipo de intelectuales que, como el socialista estadounidense Eugene Debbs, terminan en la cárcel.

¿Qué opinas de la idea griega de que los filósofos, por sabios, deben gobernar?

Es una idea tremendamente peligrosa, tanto en su variante leninista como en la variante occidental del intelectual tecnocrático, orientado hacia el ejercicio del poder, o en cualquier otra variante que hemos visto en la historia, como el ejemplo reciente de las castas sacerdotales en el poder.

¿Los intelectuales en el poder son peligrosos?

Cuando los intelectuales públicos y académicos se congregaron en Washington con Kennedy, extremadamente entusiastas y orgullosos de sí mismos, mi visión fue que eso iba a ser un desastre total, porque la lección histórica respectiva es muy clara. Ese tipo de gente es muy arrogante. Creen saberlo todo y son muy peligrosos cuando se acercan al poder. Las razones son obvias. Si cometen un error, tienen un serio problema, porque sólo se les ha dado un puesto en el poder por su supuesta inteligencia y su competencia. Entonces, ¿cómo pueden cometer un error? Por eso, tienden a perseverar en sus errores, en insistir en que ellos tenían razón.

El panorama cambia con gente, digamos, como Averell Harriman, que durante toda su vida tuvo cargos en el gobierno. Su poder derivaba del hecho de que su padre y su abuelo habían construido ferrocarriles. Eran ricos, formaban parte de la aristocracia. Bien, él no necesitaba justificar su lugar en el poder. El tenía poder. Si cometía un error, podía cambiar de opinión sin mayor problema. Pero en los intelectuales hay una tendencia casi natural a ser muy rígidos; no sólo son arrogantes sino también doctrinaristas.

¿Los estándares morales de un intelectual deben ser más altos que los de una persona común, porque tiene más acceso al poder?

Cuantos mayores sean tus privilegios y autoridad, mayor será tu responsabilidad moral, porque las consecuencias predecibles de tus actos serán también mayores. En la medida en que la gente que se dice intelectual, séalo o no, sea capaz de influir y decidir sobre condiciones que determinan los acontecimientos reales, en esa medida, su responsabilidad crecerá.

¿Cuál es el estado actual de los intelectuales?

Muy semejante al de siempre. Los intelectuales son quienes escriben la historia, los que presentan las imágenes del presente y del pasado. Para ser más preciso, me refiero a los intelectuales que se llaman “intelectuales responsables”.

Los disidentes no escriben la historia. Por ejemplo, Walter Lippman se describía orgullosamente como uno de los “hombres responsables”. Eugene Debbs, el personaje principal del movimiento obrero estadounidense, candidato a la presidencia por el Partido Socialista y un crítico de la Primera Guerra Mundial, estaba en la cárcel. Y a Walter Lippman nunca se le ocurrió preguntarse ¿por qué soy yo una persona responsable y Eugene Debbs está en la cárcel? ¿Soy yo más intelectual que él? Y la respuesta es no, están simplemente de diferentes lados de la barrera. Si estás del lado del poder y de la autoridad, puedes entrar en el círculo de los intelectuales responsables. Si eres un crítico y un disidente, la tendencia es que te traten duramente. No quiero decir que la historia sólo ha sido escrita por apologistas. No sería exacto decirlo así. Pero hay una tendencia en esa dirección.

Incluso la imagen de cómo actúan los intelectuales tiende a ser halagadora y narcisista. Por lo tanto, creo que hay una ilusión acerca de cómo han actuado en el pasado los intelectuales. Ha habido tiempos en que el grado de influencia sobre el público general de los intelectuales -intelectuales en el verdadero sentido de la palabra- fue extraordinario, esos momentos de fermento, períodos revolucionarios, como el de los levellers en la revolución inglesa o los años sesenta del siglo XX. Pero la mayor parte del tiempo, los intelectuales son aduladores del poder.

La situación usual es la de la Primera Guerra Mundial, cuando los intelectuales, en ambos lados, estaban alineados y al servicio del poder. Eran entusiastas apologistas de su Estado: los alemanes por Alemania, los ingleses por Inglaterra y los franceses por Francia. Hubo algunas excepciones, pero muy pocas y terminaron en la cárcel.

Bertrand Russell, por ejemplo, en Inglaterra; Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo en Alemania y Eugene Debbs en Estados Unidos. Sin embargo, la mayoría de los intelectuales son servidores del poder.

Fuente: La página de Dieterich. En: http://www.rebelion.org

La Necesidad de Ordenar lo Social y lo Económico en el Mundo a través de los espacios e instrumentos Internacionales.

1. La ONU plantea un tribunal para juzgar a multinacionales

1.1. Introducción

Los directivos de Shell decidieron hace un par de meses pagar 11 millones de euros por la muerte de nueve activistas ogonis que en 1995 protestaban por la actividad de la compañía petrolera en el Delta del Níger. Shell proclamó su inocencia y pagó para evitar el juicio.

También este año, Pfzizer ha abonado 55 millones por la muerte de 11 niños en Nigeria en un supuesto experimento para probar un medicamento. La farmacéutica lo niega, pero al pagar evitó el juicio.

La amenaza de un tribunal internacional persigue siempre a políticos y militares por mucho que estén dispuestos a pagar indemnizaciones, pero hasta ahora no afectaba a los ejecutivos. Sin embargo, el debate para incluirles ya está lanzado: dos relatores de la ONU el finlandés Martin Scheinin, para derechos humanos, y el austriaco Manfred Nowak, para la tortura han redactado sendas propuestas articuladas para crear una Corte Mundial que juzgue también a las multinacionales.

Es la primera vez que se redacta un proyecto así por parte de expertos de Naciones Unidos y se ha hecho por partida doble. Los documentos responden a un encargo de la llamada Iniciativa Suiza, dirigida por la ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Mary Robinson, con el objetivo de fijar los objetivos más apremiantes en este campo.

1.2. El proyecto de Scheinin

El proyecto de Scheinin consta de 63 artículos y está precedido de 22 preguntas para explicar la necesidad de crear esta nueva institución.

"Hace mucho que la sociedad civil pide un proyecto así y es muy importante que proceda de Naciones Unidas", explica Juan Hernández Zubizarreta, profesor de la Universidad del País Vasco y autor de la monumental 1.000 páginas Las empresas transnacionales frente a los derechos humanos: historia de una asimetría normativa.
La posición oficial de la ONU es mucho más cauta, pero los documentos de Scheinin y Nowak reabren el debate en la institución. La postura oficial remite a Global Compact, unos principios a los que se adhieren voluntariamente las empresas con la promesa de respetarlos, sin ninguna fiscalización. Hay 6.000 compañías anotadas, incluyendo muchas que están en la lista negra de las ONG.

"Nuestra vía es la voluntaria y, sin ser perfecta, ha funcionado porque las empresas han ido entendiendo que les conviene respetar unos principios", opina Juan de la Mota, presidente de la Red Española del Pacto Mundial, la marca aquí de Global Compact.

Jesús Carrion, del Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), vinculado a la Universitat Politècnica de Catalunya, se muestra en cambio muy crítico con los códigos voluntarios porque "en la práctica permiten a las empresas evitar la auténtica fiscalización".

1.3. Códigos vinculantes

"Necesitamos códigos internacionales vinculantes y un tribunal que pueda juzgar los incumplimientos", sostiene Carrion, que considera que las propuestas de Sheinin y Nowak "abren un camino".

En una vía intermedia se sitúa Bart Slob, investigador del Centro para la Investigación de las Corporaciones Multinacionales (SOMO, en holandés), con sede en Ámsterdam. Slob está trabajando en el ISO 2600, un estándar internacional de buenas prácticas, pero admite que el voluntarismo "tiene límites". "Una Corte Mundial es una gran iniciativa si antes se fijan las normas a respetar", explica.

Gonzalo Boyé, abogado que lleva causas de jurisdicción universal sobre Gaza y Guantánamo, considera que un tribunal que juzgue también a empesas es el "paso lógico" tras los avances ya conseguidos.

1.4. Los abusos se centran en países del sur

1.4.1. Pfizer experimentó con niños en Nigeria

Las autoridades de Kano, en Nigeria, llevaron a los tribunales a la mayor compañía farmacéutica del mundo, Pfizer, en mayo de 2007. Acusaban a la multinacional de la muerte de 11 niños y heridas de por vida a otros 181 durante las pruebas para comprobar la eficacia del medicamento Trovan, realizadas durante una epidemia de meningitis en 1996 que mató a 12.000 niños. El caso inspiró a John Le Carré, que escribió ‘El jardinero fiel’. Kano pedía una indemnización de 1.421 millones de euros y el Gobierno federal, otros 4.600 millones. La compañía dijo que las muertes fueron debidas a la epidemia y no a la medicina, pero el pasado abril aceptó pagar 55 millones de euros para evitar el juicio.

1.4.2. La complicidad de Shell en el Delta del Níger

El pasado 9 de junio, la petrolera angloholandesa Shell se avino a pagar una indemnización de 11,1 millones de euros a los familiares de los nueve activistas de la etnia ogoni, liderados por el poeta Ken Saro Wiwa, que fueron ejecutados en 1995 por el dictador nigeriano Sani Abacha por denunciar la contaminación que la petrolera causaba en su región. Shell evitó con dicho acuerdo el tener que sentarse en el banquillo de un tribunal federal para responder de la acusación de complicidad en graves violaciones de derechos humanos y torturas. Los demandantes sostenían que Shell aprovisionó con armas a los soldados que fueron enviados a la zona para reprimir las protestas contra la petrolera.

1.4.3. Dow Chemical no se da por aludida en Bhopal

El próximo 3 de diciembre se cumplirán 25 años del desastre de Bhopal (India): negligencias en el mantenimiento de la fábrica de pesticidas de la compañía estadounidense Union Carbide provocaron la fuga de más de 27 toneladas de gas letal. Murieron de forma inmediata 3.000 personas y se estima que la cifra final de fallecidos se acercó a las 20.000, con 600.000 afectados, de los cuales 150.000 sufrieron graves secuelas. Nunca se han pagado indemnizaciones ni se ha dictado condena. Ni siquiera se han limpiado las aguas subterráneas de la zona. Union Carbide acabó en manos de Dow Chemical, que nunca se ha dado por aludida.

1.4.4. El desastre del ‘Exxon Valdez’ salió barato.

En 1989, el buque ‘Exxon Valdez’ derramó en Alaska 37.000 toneladas de hidrocarburo, que se expandió por más de 2.000 kilómetros de costa. Han tenido que pasar 20 años para que un tribunal haya condenado en firme a la petrolera Exxon Mobil a indemnizar a las víctimas. El desastre le ha acabado saliendo barato a la compañía texana: un tribunal federal de apelación ha rebajado este junio a 365 millones de euros la indemnización que deberá abonar, que sumado a intereses y costas judiciales puede llegar hasta 435. La cifra es, en cualquier caso, muy inferior a la sentencia inicial, del año 1996, que la fijaba en 3.600 millones de euros.

Fuente: Nota periodística de Pere Rusiñol, Madrid. En: http://www.publico.es/internacional/245888/onu/plantea/tribunal/juzgar/multinacionales


2. Shell pagará 11 millones por abusos en el delta de Nigeria

La petrolera Royal Dutch Shell pagará 15,5 millones de dólares (unos 11 millones de euros) para poner fin a un conflicto judicial por el que fue acusada de estar relacionada con la ejecución en 1995 del activista nigeriano Ken Saro-Wiva y otros ocho civiles por parte del antiguo régimen militar.

Ante el Tribunal Federal de Nueva York, la petrolera defendió que no tuvo nada que ver con la muerte de aquellas personas, entre las que se encontraba el poeta y activista Ken Saro-Wiva, quien dirigía una organización que pedía a Shell que asumiera sus responsabilidades en la devastación ambiental provocada en Nigeria.

En 1995 ocho líderes tribales y el escritor Ken Saro-Wiwa fueron hallados culpables de asesinato y sabotaje contra las instalaciones de Shell y fueron ejecutados por las autoridades militares nigerianas, pese a numerosas protestas internacionales.

Cinco años después, un grupo de nigerianos, entre los que se encontraba el hijo de Saro-Wiva, presentó una demanda contra la empresa anglo-holandesa en la que defendía que Shell se conchabó con las autoridades para silenciar a quienes se oponían a sus actividades empresariales en ese país.

El poeta y ecologista nigeriano defendía los intereses de los Ogoni, una comunidad cuya supervivencia estaba amenazada por la explotación petrolífera y la contaminación que ésta generaba en el sudeste del país. Saro-Wiwa había acusado en numerosas ocasiones a la compañía petrolera, la principal productora de la zona, de destruir esas tierras.

El líder ecologista y otros activistas habían sido el objetivo de las autoridades nigerianas a causa de su campaña política contra el daño medioambiental causado por las empresas petroleras y a favor de la mayor autonomía para la minoría Ogoni.

Fuente:
Agencias de Noticias: http://www.publico.es/internacional/231101/shell/pagara/millones/abusos/delta/nigeria

El Salvador: Memoria Histórica sobre los Movimientos de Lucha Social para la Consecución de la Democracia, la Paz y el Desarrollo Económico y Social.

1. EXPERIENCIAS DE LUCHAS EN AMERICA LATINA
Las luchas sociales en El Salvador


1.1. INTRODUCCION

A diferencia de países de América Latina en donde la importancia organizativa y movilizadora de los pueblos originarios es significativa, en El Salvador no ha sido así. La razón de ello se remonta a la insurrección indígena y campesina de 1932 que derrotada derivo en un feroz embestida reaccionaria que termino con la vida de 30,000 personas en su mayoría pertenecientes a comunidades indígenas, la persecución llevo a desarticular comunidades, al abandono de la tierra, idioma, vestimenta, etc., de los símbolos que les volvían sospechosos.

De ahí que para entender la lucha popular que realiza posteriormente el pueblo salvadoreño es necesario ubicar ese punto de partida y reconocer el nutriente principal de su desarrollo en las clases y sectores explotados y/o excluidos en el proceso de implantación del capitalismo en el país.

1.2. EL DESARROLLO DEL MOVIMIENTO POPULAR

A partir de la segunda mitad del siglo pasado gradualmente empieza a crecer el número de obreros con el modelo de sustitución de importaciones que se impulsa en toda la región dando lugar a la legalización de los sindicatos obreros y a su impulso como maniobra mediatizadora desde el gobierno, mientras simultáneamente se reprime selectivamente el desarrollo de la organización de los trabajadores que busca emerger por sus intereses, sin lograr que esta desaparezca, pero sí afectando su desarrollo. Esto en un contexto predominantemente campesino de un país que ya esta fuertemente articulado al sistema capitalista mundial en su rol agroexportador; el campesinado a esas alturas carece de mecanismos legales para hacer valer formas de organización que reivindiquen sus derechos fuertemente afectados por el despojo de la tierra, el salario y el trato en el trabajo.

La lógica del desarrollo industrial centralizado en la capital combinado con la precariedad de la vida en el campo fue generando migraciones de población rural hacia la ciudad bajo el espejismo de la mejora de las condiciones de vida, desarrollándose crecientes cinturones de pobladores en condiciones de miseria que llevaron al surgimiento de un sector cada ves más numeroso, el de los marginados urbanos.
Estas condiciones difíciles para amplios segmentos de la población no son exclusivos de ellos, los bajos salarios, la falta de seguridad social también afectan a los maestros de educación básica y empleados públicos, y en general el descontento social repercute en la Universidad de El Salvador y en los estudiantes de secundaria y universitarios, la respuesta del régimen militar siempre fue la indiferencia ante los problemas o la represión.

Como en toda Latinoamérica el triunfo de la Revolución Cubana fue un tremendo estímulo para los sectores populares dinamizando los esfuerzos de organización, pero sobre todo estimulando el debate entre las fuerzas progresistas sobre la estrategia y la táctica para arrancar reivindicaciones y conquistas laborales, así también sobre la vía para llegar al poder y llevar adelante los cambios.

En ese período y con poca diferencia en el tiempo se libran en El Salvador luchas importantes desde dos sectores, uno de ellos el de los maestros de educación básica y media, el otro el de los trabajadores de la fábrica Acero S.A., luchas que desatan con fuerza nunca antes vista el fenómeno de la solidaridad de los grupos y organizaciones populares con ellos.

Estos esfuerzos culminaron con victoria para los trabajadores y trabajadoras, a pesar de su costo de varios muertos, heridos, capturados y torturados por haber sido parte de la huelga o haberla apoyado; pero además las principales y mas grandes lecciones que dejaron estos eventos tienen que ver con la reafirmación de la importancia de la organización para conquistar derechos vulnerados, el enorme valor de la solidaridad y de la acción unificada de todos en función de la victoria de uno, el uso de nuevas formas de ejecutar la huelga y de hacer la propaganda, lecciones sobre el papel del gobierno y sus órganos de represión, alrededor del papel de los medios de comunicación, todo lo cual paso a convertirse en insumo importante en la reflexión del liderazgo popular y revolucionario que pronto le aportan bases para la definición teórica de las nuevas formas de organización y lucha.

La ruptura del Mercado Común Centroamericano en 1969 agravo las condiciones económicas del país, la crisis e inviabilidad del desarrollismo industrial vinculado a ese proceso golpeo fuertemente a los sectores populares y ante el incremento previsible del descontento social, se endurece la dictadura militar con evidente incremento de la represión sobre los grupos organizados en el campo y la ciudad, así como también se profundizan los mecanismos de fraude en los ya desacreditados procesos electorales.
En el seno de las fuerzas de izquierda el debate sobre la vía para las transformaciones produce rupturas que dan origen al surgimiento de nuevas organizaciones revolucionarias que logran construir a la luz de la experiencia histórica reciente, planteamientos que le dan viabilidad a la lucha popular.

Así surgen novedosos enfoques organizativos que se dirigen a construir agrupamientos populares donde convergen organizaciones de diferente naturaleza alrededor de una plataforma común de lucha reivindicativa y política que incluye las principales demandas de cada sector: son los frentes de masas. Frentes que agrupan en su seno organizaciones campesinas, obreras, estudiantiles, magisteriales, empleados públicos, pobladores de tugurios, trabajadores de la cultura, grupos cristianos, vendedoras de los mercados.

En El Salvador de los años 70 del siglo anterior las organizaciones revolucionarias se van convirtiendo en articuladores de ese trabajo y dan vida cada una de ellas a un frente popular: Las Fuerzas Populares de Liberación crean el Bloque Popular Revolucionario que llega a ser la mas grande organización de masas, el Ejercito revolucionario del Pueblo construye las Ligas Populares 28 de Febrero, la Resistencia Nacional el Frente de Acción Popular Unificada, el Partido Comunista desarrolla la Unión Democrática Nacionalista y el Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos desarrolla el Movimiento de Liberación Popular

Es común a cada uno de estos frentes la lucha por el derecho a la tierra para los campesinos (reforma agraria), mejoras salariales en el campo y la ciudad, respeto a derechos laborales, derecho a la educación, el cese a la represión etc. Y mas tarde se incluirá la bandera de la libertad a los presos políticos y el respeto a los derechos humanos.

El ascenso de la represión con el propósito de acabar con la resistencia popular solo logro mayor radicalización y la profundización de la organización del pueblo, a finales del año 79 se vuelve evidente que la salida pacifica del conflicto político es inviable. En ese periodo la represión de los dirigentes y bases organizadas en la ciudad y el campo provoca decenas de asesinatos diarios, se producen continuas ocupaciones militares en zonas rurales identificadas como población organizada. En este marco las organizaciones populares responden con el acuerdo de unir sus esfuerzos y se crea la Coordinadora Revolucionaria de Masas –CRM- que agrupa los cinco frentes populares como instancia superior para la conquista de sus demandas, poco mas tarde las organizaciones político militares acuerdan la formación del Frente Farabundo Martì para la liberación Nacional –FMLN-, definiéndose los instrumentos de lucha del pueblo para enfrentar los acontecimientos.

El preludio de la guerra en El Salvador se marca por la represión mas salvaje, centenares de dirigentes y pobladores son capturados, otros cientos son desaparecidos, decenas de sacerdotes incluido el Obispo Oscar Arnulfo Romero, monjas, delegados de la palabra, miles de campesinos y obreros, maestros, profesionales y estudiantes son asesinados; los escuadrones de la muerte operan en el campo y en la ciudad, la consecuencia fue el paso a la clandestinidad de cientos de militantes, y la incorporación de otros tantos a los emergentes frentes de guerra en todo el país; las organizaciones dejan de lado la actividad pública y mantienen un nivel de funcionamiento básico.

1.3. EL PERIODO DE LA GUERRA

El período de 1981 a 1984 es a nivel de las organizaciones populares de resistencia subterránea en la ciudad y de aportar todo el acumulado de organización social rural a la consolidación de las fuerzas militares revolucionarias en sus diferentes componentes: combatientes, logística, inteligencia militar, producción, avituallamiento, propaganda etc.

Es ese poderoso nivel de organización social y de experiencia lo que hace fracasar la estrategia norteamericana de “sacar al pez del agua” a pesar de los costos en vidas y de los costos sociales que significo.

Con el paso a la ofensiva de las fuerzas del FMLN, se plantea en 1984 como elemento fundamental de la estrategia político militar, la recuperación del movimiento de masas. Decenas de cuadros retornan a la ciudad para contribuir a reconstruir el tejido organizativo sindical, barrial, muy pronto a pesar de las condiciones, este trabajo unido a la base campesina organizada en los frentes de guerra y su periferia, junto a una parte del movimiento cooperativista campesino dan lugar al lanzamiento de la Unidad Nacional de los Trabajadores Salvadoreños –UNTS- que pasa a retomar las calles levantando banderas contra la represión, el respeto a los derechos humanos, la libertad de los presos políticos, el salario mínimo en el campo y la ciudad, la solución política al conflicto, en contra de la ayuda militar norteamericana y por la soberanía nacional.
Esas banderas de lucha resumen inquietudes generales del pueblo en la coyuntura concreta y permiten la adhesión y movilización popular ascendente que lleva a derrotar la maniobra gubernamental y norteamericana de construirle base de sustentación social al régimen por medio de lo que llamaron Unión Nacional Obrero Campesina -UNOC- cuyo propósito además era aislar políticamente al FMLN de los sectores populares y mostrar al gobierno a nivel internacional con sólidos apoyos en el pueblo.

El alargamiento de la guerra a pesar de las crisis del ejército salvadoreño que es puesto al borde del colapso más de una vez por el FMLN, es explicable por la continuada y ascendente ayuda militar norteamericana que sirve de flotador militar y político al gobierno. Esto quedo de manifiesto particularmente durante la ofensiva guerrillera del 11 de noviembre de 1989 y del mes de noviembre de 1990. el alargamiento del conflicto es explicable también por la imposibilidad de la derrota del FMLN como resultado de su vigorosa fusión con el pueblo salvadoreño y sus organizaciones populares.
En esas condiciones el escenario de empate militar se va consolidando y se abre paso a la solución política del conflicto con la mediación de la ONU, nuevamente las organizaciones populares en atención a las necesidades fundamentales de la coyuntura hacen centro en la movilización y presión por construir una solución política que no sea la paz de los cementerios, sino una solución que rompa con la dictadura y abra paso a un nuevo país.

Se puede decir finalmente, a este respecto que los acuerdos de paz en su contenido modificaron la fisonomía política de El Salvador abriendo paso a la democratización de la vida política nacional.

1.4. LA ETAPA DE LA POST GUERRA

La paradoja de El salvador de post guerra es la contradicción entre los contenidos democratizadores de los acuerdos de paz y la lógica antidemocrática del modelo neoliberal impulsado desde el gobierno que han llevado al país a avanzar en “las formas democráticas” mientras crece la exclusión social.

En otras palabras hoy tenemos libertad de reunión, de formar partidos políticos, un sistema electoral menos fraudulento, libertad de movilización, existe la Procuraduría de Derechos Humanos, pero crece la pobreza y la exclusión social a niveles nunca vistos.
El movimiento social y popular en los primeros años después de la guerra sufre un reflujo natural luego de décadas de tensionamiento. Por otra parte se plantean nuevos debates sobre el rumbo, la caída de Europa del este obliga a replantearse el horizonte de la lucha en los sectores revolucionarios y progresistas; surge el debate dentro del movimiento popular y del FMLN sobre la autonomía del movimiento respecto al partido.

En 1994 el FMLN resuelve replantear la relación con el movimiento social y popular estableciendo la horizontalidad de las relaciones y el respeto a su autonomía como norma básica. Esto deriva en un fenómeno nuevo, el de la dispersión del movimiento que tiene a la base en algunos casos la búsqueda por las organizaciones de su propio espacio, en otros la neutralización o cooptación de organizaciones por medio de algunas instancias de cooperación internacional y en otros es la consecuencia del vació que deja el ente aglutinador en este caso el FMLN. La dispersión debilita al movimiento y favorece la implementación del modelo neoliberal.

Es hasta mediado de 1997 que se marca una tendencia de recuperación progresiva de la lucha popular que aun sigue siendo dispersa pero expresa continuidad en el accionar. La nueva realidad a permitido el surgimiento de actores como organizaciones ambientalistas, de mujeres, del sector informal, pero además se va produciendo la movilización de grupos que en el pasado fueron base de la derecha y que hoy ahogados por la crisis salen a reivindicar sus derechos como los ex patrulleros o empresarios del transporte público y los agropecuarios, cada uno con sus propias demandas.
Mas adelante empiezan a surgir esfuerzos de reagrupación como el Foro de la Sociedad Civil o la Concertación Laboral con algún nivel de incidencia, manteniéndose la dinámica ascendente aunque limitada de la movilización.

En septiembre del 2002 la huelga de los trabajadores de la salud en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social marca un salto de calidad en la lucha y conduce a una amplia movilización de diferentes sectores en contra de la privatización de la salud, la huelga se convierte en el catalizador del rechazo social al modelo neoliberal y es precisamente por el amplio respaldo del pueblo y la correcta combinación de lucha masiva en las calles y lucha parlamentaria que culmina 9 meses mas tarde en victoria en cuanto a detener la privatización de la salud por este momento.

A estas alturas del proceso nuevos factores aparecen consolidados, la concepción de autonomía tanto en el FMLN como en el movimiento social y popular a madurado y se encamina correctamente en una fluida comunicación y relación que permite compromisos en torno a la lucha por reivindicaciones inmediatas y a la definición de elementos programáticos, a compartir la visión de la construcción de alianzas mas allá de lo popular para aislar a la derecha neoliberal lo cual es fundamental en este momento.

Pero además, orgánicamente en el seno del movimiento popular y social esta surgiendo un nuevo instrumento unificado que cuenta con importante base social de diferentes sectores que es el Bloque Popular Social por la Democracia Real que surge por la necesidad histórica de reagrupar las organizaciones y sus demandas en un solo torrente que supere la acción cuasi espontánea de la reciente jornada de la salud. El Bloque, como popularmente se le denomina a definido su plataforma en cuatro temáticas: La lucha por el salario y el ingreso, la reactivación del sector agropecuario, el rechazo a las privatizaciones y el rechazo al TLC y ALCA, que a su juicio sintetizan las preocupaciones principales en la sociedad salvadoreña de ahora.

Se agrupan en el Bloque sindicatos de salud como STISSS, del sector eléctrico SIES y STESEL, de telecomunicaciones SUTTEL, aeroportuarios SITEAIES, del magisterio ANDES 21 de JUNIO, campesinos como ANTA, organizaciones comunitarias urbanas y rurales MCS, CCC, ACCL, CORDECOM, la Coordinadora del Bajo Lempa, Comunidades de Fe y Vida, de veteranos de guerra como AVEGSAL, Bloque de Las Marías y otras organizaciones cooperativas que dan sustento a un proyecto organizativo que puede convertirse en jalonador de la lucha popular y social de El Salvador alrededor de una estrategia de cambio hacia la democracia con justicia e incluyente.


Fuente: http://www.ecumenico.org/imprimir.php/351


2. Una Revisión del trabajo del movimiento sindical y social en la Guerra Civil de El Salvador (1980-1992)

2.1. Introducción.

En El Salvador el movimiento sindical está íntimamente ligado al movimiento popular. El movimiento popular está formado por trabajadores asalariados vinculados al sector capitalista de la economía, por trabajadores no asalariados, cooperativistas del sector agropecuario, minifundistas, trabajadores del sector público, estudiantes, micro y pequeños empresarios del sector de manufacturas, comercio y servicios, miembros de organizaciones humanitarias y religiosas, habitantes de zonas marginales del rea urbana, etc.

En 1985, la población económicamente activa ocupada se estimó en 660.992 trabajadores. De ese total, trabajaban bajo relaciones salariales de manera permanente o temporalmente únicamente el 48%. Esta situación se refleja en la baja proporción de la población activa ocupada, que se encontraba oficialmente organizada en sindicatos a nivel nacional. El Ministerio de Trabajo registró en 1989 103 sindicatos que afiliaban a un total de 72.769 trabajadores.

Existían tres centrales sindicales: La Confederación General de Sindicatos (CGS) que agrupa a 18 sindicatos pertenecientes a tres federaciones con un total de 32.515 afiliados; la Confederación Unitaria de Trabajadores Salvadoreños (CUTS) a la que pertenecen tres federaciones con 21.416 afiliados, y la Confederación General del Trabajo(CGT) que posee sólo dos sindicatos con un total de 1750 afiliados. Estas tres centrales sindicales agrupan al 75% de los trabajadores afiliados.

Otras agrupaciones eran la Asociación de Sindicatos Independientes de El Salvador que posee la representación de tres sindicatos y de 3.137 afiliados; la Federación de Sindicatos de la Industria de la Construcción, Transportes y Otras Actividades (FESINCONSTRANS) con 13 sindicatos y 2.880 afiliados; la Federación Sindical Revolucionaria (FSR) con cuatro sindicatos y 1.719 afiliados y la Federación de Sindicatos de Trabajadores Salvadoreños (FESTRAS) con tres sindicatos y 1.315 afiliados.

Finalmente, existían 21 sindicatos independientes que, en su conjunto, aglutinan a 8.037 afiliados.

2.2. ANTECEDENTES

Sin embargo, en un país de gobiernos represivos y de marginación social, el movimiento obrero y popular salvadoreño se ha mantenido flexible y vital, con una gran voluntad y una capacidad organizativa excepcional.
El proceso de integración regional del Mercado Común Centroamericano facilitó el desarrollo numérico de la clase obrera en Guatemala y El Salvador. Se intentó aprovechar este proceso para crear formas organizativas unitarias. En octubre de 1965, se crea la Federación Unitaria Sindical Salvadoreña (FUSS), que adopta la iniciativa de crear una Central única para los trabajadores y se acelera el movimiento reivindicativo de los trabajadores. En octubre de 1966, se consigue la jornada de 8 horas. La huelga general de 1967 marca el momento de máxima influencia social del movimiento sindical de oposición. Entre 1957-58 y 1967, son los trabajadores urbanos quienes encabezan la protesta y la oposición social al sistema. A partir de ese momento, y sobre todo con la ruptura del MCCA en 1969, el movimiento sindical decae, al menos hasta 1975. En el periodo intermedio, la acción reivindicativa más importante fue la protagonizada por los maestros. Los maestros comienzan un periodo reivindicativo en junio de 1967, que da lugar al nacimiento de la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños (ANDES 21 de junio) y convierte a este sector en el principal bastión de la oposición al régimen imperante. En los primeros meses de 1968 los maestros inician una huelga que dura 56 días. En El Salvador el tener unos estudios representa un gran privilegio, por ello los maestros son uno de los sectores más estructurados e influyentes de la sociedad salvadoreña, y están sometidos a un férreo control del gobierno. Los maestros, con estas huelgas consiguieron un gran éxito, casi obtuvieron todos sus objetivos, y a partir de ese momento se convirtieron en el mejor grupo de oposición al régimen y fueron los canalizadores del gran descontento social.

La Iglesia Católica, a raíz del fuerte impacto del Concilio del Vaticano II, llevó a cabo una importante actividad de organización, sobre todo en los trabajadores del campo, creando la Federación Cristiana de Campesinos Salvadoreños (FECCAS). En 1969, esta organización contaba con unas 20 ligas, de unos 500 miembros cada una, y entró cada vez más en una dinámica que la aproximaba a las luchas de otros sectores (obreros, maestros,...) de oposición al régimen.
Por estos años, la administración de EE.UU., a través del Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre (IADSL), comienza a organizar, en clara oposición a la actividad de la FECCAS, a grupos de campesinos, fundando en 1969 la Unión Comunal Salvadoreña (UCS). Pero gracias a la pujanza del movimiento reivindicativo esta organización escapará de las influencias de los EE.UU., incorporándose a las manifestaciones populares de masas.

La década de los 70 comienza con las primeras acciones armadas de las organizaciones revolucionarias, con un proceso de organización que lleva, a partir de 1974 y 1975, a dar el protagonismo a las organizaciones populares Frente de acción Popular Unificada (FAPU) y Bloque Popular Revolucionario (BPR), dos de las organizaciones populares de masas más importantes de toda la historia de El Salvador. Su desarrollo e influencia se extiende cada vez más, dando por primera vez un protagonismo a los sectores populares que asusta hasta el límite a la clase dominante. Desde mediados de los setenta, hasta la insurrección del 81, las luchas populares adquieren cada vez más un carácter político y confrontativo, reclamando la participación de los marginados. El perfil reivindicativo sindical pasa a un segundo plano. Las propias organizaciones sindicales y campesinas pasan a incorporarse a los frentes FAPU y BRP, en una reivindicación global.

En 1973, a partir de una escisión de los sindicatos controlados por el gobierno, se organizó la Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), surgida por la contradicción entre los intereses de los trabajadores y el sindicalismo bajo control patronal, pronto pasa a constituirse en un referente fundamental del sindicalismo de izquierdas, siendo desde 1975 una de las principales organizaciones fuera del control de la patronal y agrupando, durante los años de gobierno de Duarte, a alguno de los principales sindicatos de la oposición.

2.3. LA GUERRA CIVIL

En 1984, tras los años de la represión y el inicio de la guerra civil, se reactiva el movimiento reivindicativo de los trabajadores con diversas huelgas en los servicios públicos, banca y otras ramas. Diversos sectores, vinculados a la Democracia Cristiana, participan en un proceso reivindicativo y organizativo que va a recomponer el mapa sindical del país en poco tiempo. Los sectores más progresistas entran también en un proceso de desarrollo organizativo que constituye todo un entramado orgánico entre los trabajadores del campo y los urbanos. El IADSL sigue intentando dividir y cambiar la orientación del movimiento obrero salvadoreño, diversas organizaciones, campesinas, obreras, cooperativas, etc..., son creadas y financiadas por el Instituto como refuerzo de masas al proyecto contrainsurgente que estaba intentando aplicar la Democracia Cristiana de José Napoleón Duarte. La Unidad Popular Democrática (UDP), que en 1982, disueltos por la represión el FAPU y el BPR, era la organización sindical urbana y rural mayor del país y columna vertebral del apoyo social del PDC, a partir de 1984 comienza a distanciarse del gobierno ante las dificultades puestas por la oligarquía y su ejército a los elementos reformistas del plan contrainsurgente terminando, en 1986, por incorporarse a la fundación de la Unión Nacional de Trabajadores Salvadoreños (UNTS). La UNTS se organizó a partir de la Confederación de Organizaciones Cooperativas de El Salvador (COACES), constituida en marzo del 84, del Sindicato del Ministerio de Hacienda (AGEMHA), del Coomit y Primero de Mayo, que agrupan las principales centrales sindicales de izquierda y de la Central de Trabajadores Salvadoreños, de orientación socialcristiana y afiliada a la CLAT/CMT.

El 21 de febrero de 1986 la UNTS organizó la mayor manifestación callejera desde enero de 1980, con casi 80.000 manifestantes. Fuera del marco unitario de la UNTS solo quedaba la Unión Nacional Obrera y Campesina (UNOC), apoyo sindical de las reformas de Duarte, constituida por la UCS, las cooperativas de la reforma agraria y la otra central afiliada a la CLAT, la Confederación General de Trabajadores (CGT). Las presiones sobre el grupo sindical de orientación social-cristiana fueron muy fuertes para que rompiera el marco unitario de la UNTS. La CTS y la UPD abandonan la UNTS, entrando en un proceso de decadencia de su influencia social.

La recuperación del control del gobierno por parte de la oligarquía en 1989, impuso una orientación neoliberal y antiobrera a la política oficial y de regresión sobre las reformas parciales implementadas por la Democracia Cristiana. Esta situación facilitó el acercamiento entre las dos grandes agrupaciones de organizaciones sindicales y cooperativas, la UNTS y la UNOC, que comenzaron en estos años a plantear de forma unitaria la necesidad de enfrentarse a las contrarreformas de ARENA, instaurando un marco de negociación global. De esta forma ambas organizaciones recogían las demandas de democracia y de justicia social de la mayor parte de la población y establecían las condiciones unitarias que llevaron a la constitución en 1991 de la Intergremial de Trabajadores Salvadoreños.

La constitución de la Intergremial representó un importantísimo avance hacia la consolidación del movimiento sindical y popular salvadoreño como interlocutor cualificado, tanto del gobierno como de la empresa privada. En los años 90 la Intergremial estaba constituida por cinco grandes organizaciones: La Unión Nacional Obrero Campesina (UNOC), la Unidad de Trabajadores Salvadoreños (UNTS), la Central de Trabajadores Salvadoreños (CTS), además, la Alianza Democrática Campesina (ADC) está vinculada a la Intergremial a través de sus organizaciones campesinas afiliadas a la vez a la UNTS o a la UNOC.

Un breve perfil dentro de estas organizaciones nos muestra un panorama diverso dentro del movimiento popular. La UNOC es una organización de sindicatos de orientación social-cristiana formada en 1986 para apoyar el proceso de reformas contenidas dentro de la estrategia contrainsurgente de USA en El Salvador, la cual fue implementada a través del gobierno de José Napoleón Duarte. La UNOC está integrada por las siguientes organizaciones que se dividen ideológicamente por estar orientadas hacia la ORIT o hacia el IADSL:

-Unión Comunal Salvadoreña (UCS), creada en 1969 bajo los auspicios norteamericanos como alternativa a las organizaciones campesinas de izquierda.
-La Central de Trabajadores Democráticos (CTD) afiliada a la CIOSL/ORIT.
-El Sindicato Unido de Trabajadores de la Construcción (SUTC), mayoritario en el sector.
-La organización de Sindicatos Independientes y Libres Salvadoreños (OSILS), estrechamente vinculado al Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre (IADSL/AFL-CIO).
-La Asociación de Cooperativas de Producción Agropecuaria (ACOPAI) vinculada al IADSL.

En su conjunto las organizaciones de la UNOC aglutinan a unos 70.000 afiliados del área urbana y rural, las cuales en su mayoría continúan siendo la base popular del Partido Demócrata Cristiano.La UNTS fue constituida en 1986 en el momento de mayor impacto social de la política económica de estabilización del gobierno de la Democracia Cristiana. La aplicación de un programa de Emergencia económica en enero de 1986 desató una fuerte movilización popular que desembocó en la decisión de unificar bajo un mismo organismo (la UNTS) a un conjunto heterogéneo de agrupaciones populares. Un proceso posterior de decantación dejó bajo la UNTS únicamente a las organizaciones más progresistas, muchas de ellas con fuertes vínculos con la estructura de la izquierda salvadoreña. La UNTS llegó a estar compuesta por unas 276 organizaciones que, en su conjunto, movilizan a casi 300.000 personas. Entre las principales organizaciones que conforman la UNTS se encuentran las siguientes:

-La Asociación Nacional Campesina (ANC).
-La Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA).
-La Confederación de Asociaciones Cooperativas de El Salvador (COADES). Sin duda la organización con mayor base social de la UNTS a la cual se afilió también la Federación de Cooperativas de la Reforma Agraria (FESACORA) anteriormente vinculada a la UNOC.
-El Comité Coordinador de Trabajadores Estatales y Municipales (CCTEM), que incluye entre otras a la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños (ANDES 21 de junio) y al Sindicato de Trabajadores del Instituto salvadoreño del Seguro Social (STISSS).
- La Federación Unitaria Sindical Salvadoreña (FUSS).
-La Federación de Sindicatos de Trabajadores Salvadoreños (FESTRAS).
_Algunos de los sindicatos de la Federación de Asociaciones y Sindicatos Independientes de El Salvador (FEASIES).
-La Federación de Sindicatos de la Industria de la Construcción, similares, transportes y otras actividades (FESTIAVTCES).
-La Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), la m s importante organización de trabajadores industriales del sector privado afiliada recientemente a la CIOSL/ORIT.
-El Comité de Despedidos y Desempleados de El Salvador (CODIDES).
-La Asociación Nacional de Indígenas Salvadoreños (ANIS).
-El Comité Cristiano Pro-desplazados (CRIPDES).
-La Unidad Nacional de Desplazados de El Salvador /UNADES).
-El Comité de Madres y familiares presos, asesinados y desaparecidos políticos (FECMAFAN).
-La Unidad Universitaria, que agrupa a las organizaciones de docentes, trabajadores y estudiantes de la Universidad Nacional de El Salvador.

La CTS es una central sindical formada principalmente por asociaciones sindicales de trabajadores del sector público e instituciones autónomas. Estaba afiliada a la CLAT y fue una de las organizaciones laborales que fundaron la UNTS en 1986, lo cual le valió la expulsión de la regional de la CMT. Posteriormente, debido a presiones de EE.UU. y de la Democracia Cristiana salvadoreña, abandona la UNTS y se adscribe formalmente a la UNOC, aunque mantiene posiciones independientes. Su Secretario General es diputado del PDC.

La AGEPYM aglutina a la mayor parte de empleados que trabajan dentro de los ministerios del sector público y de las alcaldías municipales del país. Tiene una orientación gremialista y reivindicativa.

La CGT, afiliada a la CLAT, mantuvo durante toda la guerra posiciones favorables al gobierno y a las Fuerzas Armadas. Es la organización tradicionalmente asignada por el gobierno para "representar" a los trabajadores en eventos internacionales como la Asamblea General de la OIT y otros. Formó parte de la Intergremial, lo cual refuerza el carácter unitario de ésta.

La ADC es una convergencia de las principales organizaciones campesinas cuyo factor aglutinante es la defensa del proyecto original de Reforma Agraria. Surge en octubre de 1989 en respuesta a los intentos del gobierno de ARENA de revertir el proceso de reforma agraria mediante el desmantelamiento de cooperativas y la parcelación de las grandes haciendas expropiadas. Desde el punto de vista de las distintas corrientes de pensamiento que confluyen en la ADC, se aprecia que esta alianza cubre un amplio espectro de las tendencias socio-políticas:

-Unión Comunal Salvadoreña (UCS) y la Asociación de Cooperativas de Producción Agropecuaria Integradas (ACOPAI), miembros de la UNOC.
-La Unión Nacional Campesina (UNC) y la Confederación de Asociaciones Cooperativas de El Salvador (COACES), miembro de la UNTS.

Un variado sector de organizaciones que en el pasado pudieron estar cercanas a la Democracia Cristiana o fueron impulsadas por la AID o el IADSL, y que en la actualidad mantienen posiciones intermedias o independientes entre las dos corrientes anteriores. En total, la ADC agrupa a 23 organizaciones campesinas, de distinta importancia pero, sin lugar a dudas, las más representativas del país.

Fuente: http://www.ecumenico.org/imprimir.php/350

viernes, 6 de noviembre de 2009

El Salvador: La Confusión Política y Jurídica de los Cambios Legislativos. Hacia la Verdadera Representación del Pueblo en el Órgano Legislativo.

(San Salvador. SPS, SITINPROVA PRESS SERVICE. Noviembre 2009) Recientemente han habido cambios significativos en la estructura de la Asamblea Legislativa por la Recomposición Interna adoptada en el Primer Órgano del Estado y originada como efecto de la Crisis intrapartidaria de ARENA en El Salvador.

ARENA pasa de ser una Oposición Relevante, con la capacidad de fuerza suficiente de incidencia en la forma de Gobierno de la Administración Funes, con su representatividad fraccionaria que eran de 32 Diputados obtenidos en las recientes y pasadas elecciones de Diputados, a una Oposición sin Fuerza por reducir su fracción política legislativa en un 63%, casi una tercera parte de la representación de diputados obtenidos en Enero 2009. Con esto se le acabó la prepotencia política de un Partido de Derecha que siempre se ha jactado de tener el poder parlamentario juntamente con sus más cercanos aliados políticos de la derecha conservadora salvadoreña. Sin embargo, a contrario sensu, esta nueva situación política nacional pone en condiciones políticas desfavorables a todos aquellos sectores económico caracterizados por ser grupos élites y privilegiados que han tenido como estrategia apoyar a ARENA, por tener claro que dicho instrumento era su baluarte partidario en los procesos de defensa y consolidación de sus intereses económicos sectoriales, factor estructural que históricamente ha mantenido su status quo y en el que ha existido mayor énfasis en los niveles de Rentabilidad Económica de una Minoría que ha gobernado imponiéndose sobre las desventajas y limitaciones de una Gran Mayoría de la Población y su pobreza; todo esta actuación política, aún cuando la Constitución de la República de El Salvador define que todas las acciones del Estado deben, ordenada por nuestra carta Magna, girar alrededor del Bien común de la persona humana.

Con la baja de los doce diputados, ARENA sufre un debilitamiento político importante, que le da al GOES, administrado por Mauricio Funes, mayor margen de estratagema en sus decisiones políticas, por un lado; y, por otro lado, le da al FMLN, primera fuerza partidaria de izquierda, el espacio mínimo y suficiente para desarrollar negociaciones favorables a los intereses de los sectores sociales populares que representa, tanto en sus intervenciones con el GOES y las negociaciones políticas con sus aliados estratégicos en el seno de la Asamblea Legislativa, el PCN y el Grupo Parlamentario Gran Alianza de Unidad Nacional (GANA), nombre con que este Grupo Parlamentario de Centro Derecha se ha autodenominado, como producto de la escisión de la fracción arenera.

La Nueva Correlación de Fuerzas de la Asamblea Legislativa en ningún momento pone en peligro la institucionalidad del Estado. Lo que pone en Peligro son los posibles cambios a los intereses de estos sectores económicos que han influído en la aprobación de Leyes que les favorecen y les protegen en detrimento de los intereses de la población en general. Por otro lado, es importante señalar que estas prácticas políticas parlamentarias son tan comunes en la vida legislativa del país, que el modelo de legislación doméstica, muchas veces violentando principios constitucionales, ha permitido en los últimos veinte años que la Derecha Salvadoreña haya impedido el avance de Proyectos de Ley para beneficio de la población y, de forma arrolladora a aprobado leyes que atentan contra el bienestar común de la población, Ahora, con estos cambios, la posibilidad de conjuntar Proyectos comunes entre la Visión Popular de las fuerzas partidarias de izquierda y, como lo han dicho los representantes de GANA, su "Visión de país" no vinculante al Gran Capital que domina al Partido ARENA, el cual ha sido en el pasado una pauta de comportamiento político de estos Diputados bajo la bandera de ARENA y que claramente ha estado orientado a beneficiar a este Gran Capital de la burguesía criolla, podría potencialmente cambiar. Este nuevo escenario político pone las condiciones legislativas necesarias para que el Gobierno de Mauricio Funes haga los cambios mínimos inexcusables que necesita El Salvador y darle una prioridad a la necesidad histórica de cambiar las condiciones de vida de millones de salvadoreñas/os. Obviamente, la derecha económica plename y partidariamente identificada con ARENA -porque así se observó haciendo presencia en la última Asamblea General celebrada el pasado 11 Octubre 2009, buscará por la vía de su Poder Económico intentar retener y cambiar las Decisiones adoptadas que se tomen en la Asamblea Legislativa y el Órgano Ejecutivo. Por supuesto, Intentarán, como siempre lo han hecho, influír materialmente en los funcionarios que tengan el Poder de Derecho, dadas por sus competencias legales de hacer los cambios Requeridos, para convencerlos de la supuesta inconveniencia nacional y los posibles efectos de ingobernabilidad; acciones que podrían estar sustentadas en la alta vulnerabilidad de dependencia económica del País en el modelo de la actual estructura productiva nacional, similar a la dependencia que tiene el Estado de Honduras en los Grupos de Poder de la Economìa Hondureña, que promovió y ha defendido el Golpe de Estado en nuestra Querida y Hermana República Centroamericana; es posible, tal como lo indican los análisis de las estrategias de estos grupos ultraconservadores de derecha, que se moverán en términos de confrontar las Políticas Públicas del GOES y de las posibles Leyes de Bienestar Social y Popular para hacer creer en la Opinión Pública que se atenta contra los intereses de los EE UU para ganarse el apoyo de la Embajada y Gobierno Estadounidenses. O, en última instancia generar problemas de boicot provocando problemas de ingobernabilidad que tanto le teme el GOES y es la favorita amenaza de estos grupos. Para este posible escenario debe estar preparado el Movimiento Social y los instrumentos políticos partidarios y no partidarios. Los cambios de los Valores de la Cultura Política Salvadoreña es generacional, pero la vieja generación política no está ni se acostumbrará que fácilmente le quiten sus privilegios; el respeto de la Ley, debería ser en principio, la primera fase de cambios políticos en El Salvador. Sólamente cuando los que ostentan el Poder comprendan que la gran mayoría de la gente tiene derecho a una Vida Digna Real, tal como está diseñada en la Constitución de la República de El Salvador, con los cambios progresistas de los ´50, los procesos de Reforma Social y Económica no serán dolorosos y los cambios de Gobiernos entre diferentes ideologías sería una realidad normal y natural; por lo que, los electores de esa gran Mayoría Poblacional decidirían quienes son los más apropiados para manejar la cosa Pública. Sin los cambios sociales y económicos que requiere la población y mientras persistan los problemas estructurales que no fueron modificados por la guerra civil salvadoreña, la posibilidad que se repita la Historia llena de altos costos humanos es latente en El Salvador y, quizá en América Latina

Por esa razón es sumamente importante comentar que es confusa la nota periodística escrita y publicada en un medio matutino del país cuando señala que una Asociación Salvadoreña, interpondrá un Recurso de Inconstitucionalidad en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de El Salvador, sobre la forma de elección de los 84 Diputados al Parlamento. Es confusa porque trata de vincular el marco legal del sistema electoral y el sistema de partidos políticos existentes y vigentes en la actualidad a los cambios dados en el Parlamento de El Salvador. La intencionalidad de confundir a la opinión pública del periodista o, según el caso, de la línea editorial del medio, la cual es claramente tendenciosa, se comprueba porque no se logra, aparentemente, distinguir entre los temas de las modificatorias del Protocolo de Entendimiento de los Grupos Parlamentarios de la Asamblea Legislativa del país y la necesidad histórica de aperturar los cambios de participación ciudadana por medios distintos a los instrumentos partidarios que, hoy por hoy, no permite la legislación secundaria en materia electoral; tema en que tanto el FMLN y ARENA cuando eran partido de Gobierno, se opusieron porque es contrario a sus intereses partidarios. En ese sentido, SITINPROVA es de la opinión que el sistema legal electoral vigente permite la preservación del monopolio del acceso del Poder Político del Estado únicamente para los Partidos Políticos inscritos en el tribuna Supremo Electora (TSE), disposiciones legales que evidentemente atentan contra los Derechos Civiles y Políticos de los Ciudadanos/as y Organizaciones No Partidarias Salvdoreñas.

Varias veces se han enviado al Archivo Legislativo piezas de correspondencia que contienen sendas propuestas de Ley de Partidos Políticos y Reformas profundas o nuevas Regulaciones del Código Electoral; propuestas orientadas a cambiar profundamente dos temas sensibles relacionados a los Principios y Derechos sobre transparencia y participación electorales: que los ciudadanos sepan las fuentes de financiamiento de las Campañas Políticas celebradas en el País y que las Organizaciones Políticas no partidarias y Sociales, así como de Ciudadanos en lo individual puedan ser inscritos conjuntamente con los Partidos Políticos en Procesos Electorales para elegir Funcionarios de Primer Grado y a través del mecanismo legal de Elecciones Directas.

SITINPROVA, como Organización Social y Política siempre ha apoyado que el sistema electoral salvadoreña sea, además de Representativo, se caracterice por ser Participativo; y, que la participación política para ser elegidos a los Órganos Principales del Estado, a través de la Elección directa y soberana del Pueblo, no solo sea exclusividad de los Partidos Políticos, sino que las Organizaciones No Partidarias de la Sociedad Civil, o Tercer Sector, participen de dichos procesos electorales sin estar adscritos o requerir la militancia en Partidos Políticos algunos.

Con estas Reformas electorales de fondo, las Organizaciones Sociales de toda naturaleza sin partidarismo alguno, presentaríamos Dignos Candidatos de los diversos Movimientos Organizados en el País. ( © 2009, Raúl Hernández Bonilla, Secretario de Educación y Cultura Sindical, SECS-SITINPROVA) (© 2009, RHPS, Raal Herbon Press Service) (©, SPS, SITINPROVA PRESS SERVICE)

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Comentando el trabajo de la CSTS desde la producción periodística de VISIÓN SINDICAL en EL SALVADOR.

(San Salvador) Una Publicación de vital importancia para el Movimiento Sindical en El Salvador es el instrumento de comunicación sectorial denominado VISION SINDICAL. Esta producción periodística es editada por la Confederación Sindical de Trabajadoras y Trabajadores de El Salvador (CSTS), con el apoyo de Comisiones Obreras (CC OO), Fundación Paz y Solidaridad y la Junta de Andalucía de España.

Para la edición de VISIÓN SINDICAL del mes de Octubre 2009, el nuevo Secretario General de la CSTS, Julio César Flores, opina que en el Vigésimo Aniversario del atentado contra la Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), en Octubre 1989, la Muerte de Febe Elizabeth Vásquez, en ese momento Secretaria General de FENASTRAS, representa en el pensamiento del Movimiento Sindical actual un Modelo de Lucha Social a favor de los Trabajadores y trabajadoras en la construcción de una Sociedad Justa, Democrática y eminentemente Humana. SITINPROVA, se une a esa voz del recuerdo Social y la consagración de la memoria histórica Sindical salvadoreña. Desde SITINPROVA como parte activa de la Federación Sindical Siglo XXI (FSXXI) y ésta como una pieza importante en la composición socio-laboral del Movimiento Reivindicativo y Propositivo de la clase trabajadora nacional expresada en las iniciativas de trabajo de la CSTS, apoyamos este esfuerzo orientado a fortalecer las fuentes de inspiración de conquista, defensa, lucha y desarrollo laborales y sindicales a los que aspiran y tienen derechos constitucionales los conglomerados obreros y asalariados de El Salvador.

En la citada publicación periodística sindical, Víctor Aguilar, miembro SITINPROVA y colaborador de la publicación, ve en el sacrifico humano de nuestra compañera FEBE y del resto de los dirigentes sindicales que fallecieron en ese cobarde atentado, el modelo martirológico de entrega y lucha de los trabajadores sindicales y sociales, porque ayer, al igual que hoy, estos valientes hombres y mujeres contribuyeron con su sangre, convicciones, aspiraciones y trabajo “en la defensa de las libertades sindicales y de los derechos humanos y laborales”. Algunos líderes sindicales, compañeros de lucha activa en ese momento histórico de la vida sindical salvadoreña, como Guillermo Rojas, Julio César Portillo y Gerardo Díaz son entrevistados y aportan el testimonio vivencial y directo sobre el papel jugado en las luchas sindicales de la década del ´80 de la grandiosa personalidad de nuestra Mártir y Querida Hermana y Camarada Sindical.

Como muy bien lo dice Alfonso Martínez Foronda, Secretario de Política Internacional y Cooperación de las Comisiones Obreras (CC OO) de Andalucía, España, sobre el tema de la necesidad de construír la memoria histórica sindical latinoamericana “desde el sindicalismo internacional, lo que se pretende es rescatar la memoria histórica sindical desde la fases de la humillación hasta la consecución de la dignidad. Porque la memoria colectiva no es sólo una conquista: es un instrumento y una mira de poder”.

Los invitamos a leer y descargar la edición de Octubre 2009 de esta publicación de la CSTS. (2009, Raúl Hernández Bonilla, Secretaría de Educación y Cultura Sindical, SECS)


Si desea descargar la edición de Octubre 2009 de VISIÓN SINDICAL de Clip aquí

En caso de no poder bajar el Periódico VISIÓN SINDICAL, favor solicitarlo al email siguiente:
sitinprova@gmail.com