¿Por qué socialismo?
Albert Einstein
Artículo publicado originalmente en
Monthly Review, New York, mayo 1949.
¿Debe quien no es un experto en cuestiones económicas y sociales opinar sobre el socialismo? Por una serie de razones creo que sí.
Permítasenos primero considerar la cuestión desde el punto de vista del conocimiento científico. Puede parecer que no haya diferencias metodológicas esenciales entre la astronomía y la economía: los científicos en ambos campos procuran descubrir leyes de aceptabilidad general para un grupo circunscrito de fenómenos para hacer la interconexión de estos fenómenos tan claramente comprensible como sea posible. Pero en realidad estas diferencias metodológicas existen. El descubrimiento de leyes generales en el campo de la economía es difícil porque la observación de fenómenos económicos es afectada a menudo por muchos factores que son difícilmente evaluables por separado. Además, la experiencia que se ha acumulado desde el principio del llamado período civilizado de la historia humana —como es bien sabido— ha sido influida y limitada en gran parte por causas que no son de ninguna manera exclusivamente económicas en su origen. Por ejemplo, la mayoría de los grandes estados de la historia debieron su existencia a la conquista. Los pueblos conquistadores se establecieron, legal y económicamente, como la clase privilegiada del país conquistado. Se aseguraron para sí mismos el monopolio de la propiedad de la tierra y designaron un sacerdocio de entre sus propias filas. Los sacerdotes, con el control de la educación, hicieron de la división de la sociedad en clases una institución permanente y crearon un sistema de valores por el cual la gente estaba a partir de entonces, en gran medida de forma inconsciente, dirigida en su comportamiento social.
Pero la tradición histórica es, como se dice, de ayer; en ninguna parte hemos superado realmente lo que Thorstein Veblen llamó «la fase depredadora» del desarrollo humano. Los hechos económicos observables pertenecen a esa fase e incluso las leyes que podemos derivar de ellos no son aplicables a otras fases. Puesto que el verdadero propósito del socialismo es precisamente superar y avanzar más allá de la fase depredadora del desarrollo humano, la ciencia económica en su estado actual puede arrojar poca luz sobre la sociedad socialista del futuro.
En segundo lugar, el socialismo está guiado hacia un fin ético-social. La ciencia, sin embargo, no puede establecer fines e, incluso menos, inculcarlos en los seres humanos; la ciencia puede proveer los medios con los que lograr ciertos fines. Pero los fines por sí mismos son concebidos por personas con altos ideales éticos y —si estos fines no son endebles, sino vitales y vigorosos— son adoptados y llevados adelante por muchos seres humanos quienes, de forma semi-inconsciente, determinan la evolución lenta de la sociedad.
Por estas razones, no debemos sobrestimar la ciencia y los métodos científicos cuando se trata de problemas humanos; y no debemos asumir que los expertos son los únicos que tienen derecho a expresarse en las cuestiones que afectan a la organización de la sociedad. Muchas voces han afirmado desde hace tiempo que la sociedad humana está pasando por una crisis, que su estabilidad ha sido gravemente dañada. Es característico de tal situación que los individuos se sienten indiferentes o incluso hostiles hacia el grupo, pequeño o grande, al que pertenecen. Como ilustración, déjenme recordar aquí una experiencia personal. Discutí recientemente con un hombre inteligente y bien dispuesto la amenaza de otra guerra, que en mi opinión pondría en peligro seriamente la existencia de la humanidad, y subrayé que solamente una organización supranacional ofrecería protección frente a ese peligro. Frente a eso mi visitante, muy calmado y tranquilo, me dijo: «¿Por qué se opone usted tan profundamente a la desaparición de la raza humana?»
Estoy seguro de que hace tan solo un siglo nadie habría hecho tan ligeramente una declaración de esta clase. Es la declaración de un hombre que se ha esforzado inútilmente en lograr un equilibrio interior y que tiene más o menos perdida la esperanza de conseguirlo. Es la expresión de la soledad dolorosa y del aislamiento que mucha gente está sufriendo en la actualidad. ¿Cuál es la causa? ¿Hay una salida?
Es fácil plantear estas preguntas, pero difícil contestarlas con seguridad. Debo intentarlo, sin embargo, lo mejor que pueda, aunque soy muy consciente del hecho de que nuestros sentimientos y esfuerzos son a menudo contradictorios y obscuros y que no pueden expresarse en fórmulas fáciles y simples.
El hombre es, a la vez, un ser solitario y un ser social. Como ser solitario, procura proteger su propia existencia y la de los que estén más cercanos a él, para satisfacer sus deseos personales, y para desarrollar sus capacidades naturales. Como ser social, intenta ganar el reconocimiento y el afecto de sus compañeros humanos, para compartir sus placeres, para confortarlos en sus dolores, y para mejorar sus condiciones de vida. Solamente la existencia de estos diferentes y frecuentemente contradictorios objetivos por el carácter especial del hombre, y su combinación específica determina el grado con el cual un individuo puede alcanzar un equilibrio interno y puede contribuir al bienestar de la sociedad. Es muy posible que la fuerza relativa de estas dos pulsiones esté, en lo fundamental, fijada hereditariamente. Pero la personalidad que finalmente emerge está determinada en gran parte por el ambiente en el cual un hombre se encuentra durante su desarrollo, por la estructura de la sociedad en la que crece, por la tradición de esa sociedad, y por su valoración de los tipos particulares de comportamiento. El concepto abstracto «sociedad» significa para el ser humano individual la suma total de sus relaciones directas e indirectas con sus contemporáneos y con todas las personas de generaciones anteriores. El individuo puede pensar, sentirse, esforzarse, y trabajar por sí mismo; pero él depende tanto de la sociedad —en su existencia física, intelectual, y emocional— que es imposible concebirlo, o entenderlo, fuera del marco de la sociedad. Es la «sociedad» la que provee al hombre de alimento, hogar, herramientas de trabajo, lenguaje, formas de pensamiento, y la mayoría del contenido de su pensamiento; su vida es posible por el trabajo y las realizaciones de los muchos millones en el pasado y en el presente que se ocultan detrás de la pequeña palabra «sociedad».
Es evidente, por lo tanto, que la dependencia del individuo de la sociedad es un hecho que no puede ser suprimido —exactamente como en el caso de las hormigas y de las abejas. Sin embargo, mientras que la vida de las hormigas y de las abejas está fijada con rigidez en el más pequeño detalle, los instintos hereditarios, el patrón social y las correlaciones de los seres humanos son muy susceptibles de cambio. La memoria, la capacidad de hacer combinaciones, el regalo de la comunicación oral han hecho posible progresos entre los seres humanos que son dictados por necesidades biológicas. Tales progresos se manifiestan en tradiciones, instituciones, y organizaciones; en la literatura; en las realizaciones científicas e ingenieriles; en las obras de arte. Esto explica que, en cierto sentido, el hombre puede influir en su vida y que puede jugar un papel en este proceso el pensamiento consciente y los deseos.
El hombre adquiere en el nacimiento, de forma hereditaria, una constitución biológica que debemos considerar fija e inalterable, incluyendo los impulsos naturales que son característicos de la especie humana. Además, durante su vida, adquiere una constitución cultural que adopta de la sociedad con la comunicación y a través de muchas otras clases de influencia. Es esta constitución cultural la que, con el paso del tiempo, puede cambiar y la que determina en un grado muy importante la relación entre el individuo y la sociedad como la antropología moderna nos ha enseñado, con la investigación comparativa de las llamadas culturas primitivas, que el comportamiento social de seres humanos puede diferenciar grandemente, dependiendo de patrones culturales que prevalecen y de los tipos de organización que predominan en la sociedad. Es en esto en lo que los que se están esforzando en mejorar la suerte del hombre pueden basar sus esperanzas: los seres humanos no están condenados, por su constitución biológica, a aniquilarse o a estar a la merced de un destino cruel, infligido por ellos mismos.
Si nos preguntamos cómo la estructura de la sociedad y de la actitud cultural del hombre deben ser cambiadas para hacer la vida humana tan satisfactoria como sea posible, debemos ser constantemente conscientes del hecho de que hay ciertas condiciones que no podemos modificar. Como mencioné antes, la naturaleza biológica del hombre es, para todos los efectos prácticos, inmodificable. Además, los progresos tecnológicos y demográficos de los últimos siglos han creado condiciones que están aquí para quedarse. En poblaciones relativamente densas asentadas con bienes que son imprescindibles para su existencia continuada, una división del trabajo extrema y un aparato altamente productivo son absolutamente necesarios. Los tiempos —que, mirando hacia atrás, parecen tan idílicos— en los que individuos o grupos relativamente pequeños podían ser totalmente autosuficientes se han ido para siempre. Es solo una leve exageración decir que la humanidad ahora constituye incluso una comunidad planetaria de producción y consumo.
Ahora he alcanzado el punto donde puedo indicar brevemente lo que para mí constituye la esencia de la crisis de nuestro tiempo. Se refiere a la relación del individuo con la sociedad. El individuo es más consciente que nunca de su dependencia de sociedad. Pero él no ve la dependencia como un hecho positivo, como un lazo orgánico, como una fuerza protectora, sino como algo que amenaza sus derechos naturales, o incluso su existencia económica. Por otra parte, su posición en la sociedad es tal que sus pulsiones egoístas se están acentuando constantemente, mientras que sus pulsiones sociales, que son por naturaleza más débiles, se deterioran progresivamente. Todos los seres humanos, cualquiera que sea su posición en la sociedad, están sufriendo este proceso de deterioro. Los presos a sabiendas de su propio egoísmo, se sienten inseguros, solos, y privados del disfrute ingenuo, simple, y sencillo de la vida. El hombre sólo puede encontrar sentido a su vida, corta y arriesgada como es, dedicándose a la sociedad.
La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal. Vemos ante nosotros a una comunidad enorme de productores que se están esforzando incesantemente privándose de los frutos de su trabajo colectivo —no por la fuerza, sino en general en conformidad fiel con reglas legalmente establecidas. A este respecto, es importante señalar que los medios de producción —es decir, la capacidad productiva entera que es necesaria para producir bienes de consumo tanto como capital adicional— puede legalmente ser, y en su mayor parte es, propiedad privada de particulares.
En aras de la simplicidad, en la discusión que sigue llamaré «trabajadores» a todos los que no compartan la propiedad de los medios de producción — aunque esto no corresponda al uso habitual del término. Los propietarios de los medios de producción están en posición de comprar la fuerza de trabajo del trabajador. Usando los medios de producción, el trabajador produce nuevos bienes que se convierten en propiedad del capitalista. El punto esencial en este proceso es la relación entre lo que produce el trabajador y lo que le es pagado, ambos medidos en valor real. En cuanto que el contrato de trabajo es «libre», lo que el trabajador recibe está determinado no por el valor real de los bienes que produce, sino por sus necesidades mínimas y por la demanda de los capitalistas de fuerza de trabajo en relación con el número de trabajadores compitiendo por trabajar. Es importante entender que incluso en teoría el salario del trabajador no está determinado por el valor de su producto.
El capital privado tiende a concentrarse en pocas manos, en parte debido a la competencia entre los capitalistas, y en parte porque el desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo animan la formación de unidades de producción más grandes a expensas de las más pequeñas. El resultado de este proceso es una oligarquía del capital privado cuyo enorme poder no se puede controlar con eficacia incluso en una sociedad organizada políticamente de forma democrática. Esto es así porque los miembros de los cuerpos legislativos son seleccionados por los partidos políticos, financiados en gran parte o influidos de otra manera por los capitalistas privados quienes, para todos los propósitos prácticos, separan al electorado de la legislatura. La consecuencia es que los representantes del pueblo de hecho no protegen suficientemente los intereses de los grupos no privilegiados de la población. Por otra parte, bajo las condiciones existentes, los capitalistas privados inevitablemente controlan, directa o indirectamente, las fuentes principales de información (prensa, radio, educación). Es así extremadamente difícil, y de hecho en la mayoría de los casos absolutamente imposible, para el ciudadano individual obtener conclusiones objetivas y hacer un uso inteligente de sus derechos políticos.
La situación que prevalece en una economía basada en la propiedad privada del capital está así caracterizada en lo principal: primero, los medios de la producción (capital) son poseídos de forma privada y los propietarios disponen de ellos como lo consideran oportuno; en segundo lugar, el contrato de trabajo es libre. Por supuesto, no existe una sociedad capitalista pura en este sentido. En particular, debe notarse que los trabajadores, a través de luchas políticas largas y amargas, han tenido éxito en asegurar una forma algo mejorada de «contrato de trabajo libre» para ciertas categorías de trabajadores. Pero tomada en su conjunto, la economía actual no se diferencia mucho de capitalismo «puro». La producción está orientada hacia el beneficio, no hacia el uso. No está garantizado que todos los que tienen capacidad y quieran trabajar puedan encontrar empleo; existe casi siempre un «ejército de parados». El trabajador está constantemente atemorizado con perder su trabajo. Desde que parados y trabajadores mal pagados no proporcionan un mercado rentable, la producción de los bienes de consumo está restringida, y la consecuencia es una gran privación. El progreso tecnológico produce con frecuencia más desempleo en vez de facilitar la carga del trabajo para todos. La motivación del beneficio, conjuntamente con la competencia entre capitalistas, es responsable de una inestabilidad en la acumulación y en la utilización del capital que conduce a depresiones cada vez más severas. La competencia ilimitada conduce a un desperdicio enorme de trabajo, y a esa amputación de la conciencia social de los individuos que mencioné antes.
Considero esta mutilación de los individuos el peor mal del capitalismo. Nuestro sistema educativo entero sufre de este mal. Se inculca una actitud competitiva exagerada al estudiante, que es entrenado para adorar el éxito codicioso como preparación para su carrera futura.
Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males: el establecimiento de una economía socialista, acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales. En una economía así, los medios de producción son poseídos por la sociedad y utilizados de una forma planificada. Una economía planificada que ajuste la producción a las necesidades de la comunidad, distribuiría el trabajo a realizar entre todos los capacitados para trabajar y garantizaría un sustento a cada hombre, mujer, y niño. La educación del individuo, además de promover sus propias capacidades naturales, procuraría desarrollar en él un sentido de la responsabilidad para sus compañeros-hombres en lugar de la glorificación del poder y del éxito que se da en nuestra sociedad actual.
Sin embargo, es necesario recordar que una economía planificada no es todavía socialismo. Una economía planificada puede estar acompañada de la completa esclavitud del individuo. La realización del socialismo requiere solucionar algunos problemas sociopolíticos extremadamente difíciles: ¿cómo es posible, con una centralización de gran envergadura del poder político y económico, evitar que la burocracia llegue a ser todopoderosa y arrogante? ¿Cómo pueden estar protegidos los derechos del individuo y cómo asegurar un contrapeso democrático al poder de la burocracia?
Artículo publicado originalmente en
Monthly Review, New York, mayo 1949.
Fuente: http://www.eumed.net/cursecon/textos/2004/einstein-socialismo.htm
viernes, 20 de noviembre de 2009
La Pobreza: Una Visión del Economista Atkinson, A. B.
La preocupación por la pobreza se ha expresado por siglos, aun cuando su prioridad en la agenda de la acción política no siempre ha sido elevada. Sus diferentes significados y manifestaciones han sido materia de estudio por historiadores, sociólogos y economistas. Sus causas se han identificado en una variedad amplia de fuentes, desde deficiencias en la administración del soporte del ingreso, a la injusticia del sistema económico y social. El alivio o la abolición de la pobreza se ha buscado en la reforma de la seguridad social, en la intervención en el mercado del trabajo y en cambios mayores en la forma de organización económica.
La pobreza hoy es más obvia y es la demanda más urgente de nuestra atención a escala mundial. La distribución desigual de ingreso entre países y las disparidades dentro de países, significa que hay un gran número de personas en África, Asia y América Latina cuyos niveles de vida todos estarían de acuerdo que son pobres. El Banco Mundial ha calculado que hay, cosa de, un total de mil millones personas viviendo en pobreza absoluta (Banco Mundial, 1982, p. 78), de las cuales casi 400 millones viven en Asia del Sur; casi 150 millones en China y algunos 100 millones en el Este y Sureste de Asia y en el Sub-Sahara de África. En tales niveles de vida los riesgos de muerte por hambre, frío y vulnerabilidad a las enfermedades, son de un orden bastante diferente a los de los países avanzados. Esto se ha manifestado, urgentemente, por si mismo, con la ocurrencia de hambrunas. Cualquier que sea la causa inmediata de tales desastres, ya sea por el suministro totalmente inadecuado de la comida o su distribución desigual, la severidad de la situación en áreas tales como el Sahel y Etiopía es un indicador de lo precariedad de la supervivencia de muchos de los países de bajos ingresos.
Tal miseria masiva en los países pobres es muy diferente de la pobreza en los países avanzados. El objetivo de la Guerra Americana contra la Pobreza, lanzada en 1964, era la minoría de los americanos con ingresos abajo la línea de la pobreza señalada en $3,000 por año por familia de cuatro (en precios de 1962 ), que era varias veces el ingreso medio de India. La base de la línea oficial de la pobreza de Estados Unidos se halla en el nivel que, definida en esos términos, puede, legítimamente, estar próxima en la lista de preocupaciones.
El hecho que el término "pobreza" se use en sentidos diferentes hace necesario clarificar el concepto subyacente y la discusión, hasta ahora, ha tocado varios aspectos que necesitan ser elaborados.
Después de un breve repaso histórico de estudios de pobreza en la sección 1. Se examinan algunos temas conceptuales claves: ¿Cuál es el indicador de recursos que debe ser empleado para medir la pobreza? ¿Cuál es la noción subyacente de pobreza y cómo se relaciona con la desigualdad?. Estos temas se discuten en la sección 2. La determinación del nivel de la pobreza es una pregunta crucial. Aquí se necesita considerar aproximaciones basadas en conceptos tales como absoluta, requisitos de la comida y los niveles de la pobreza que son explícitamente relativos. Se debe considerar el tratamiento de familias con diferentes necesidades. Estos temas son el asunto de sección 3. Una vez que se ha establecido la magnitud de pobreza, su causas llegan a ser una preocupación central. Aquí se debe preguntar primero ¿Quién es el pobre? esto se examina en la sección 4. ¿La pobreza se concentra en ciertas clases o en sectores particulares de sociedad? ¿Qué lejos está su asociación con las determinadas fases del ciclo de vida? La composición de los pobres ofrece un punto de inicio de la investigación de las causas subyacentes de pobreza y el análisis de políticas para combatirla. Éstos son los temas de la sección 5.
1. Repaso histórico de los estudios sobre la pobreza.
Los estudios científicos sobre la pobreza en el mundo usualmente toman la fecha de las investigaciones de Booth y Rowntree al final del siglo 19, como inicio de los mismos. En Bretaña es verdad que ese King y otros han estimado el número de pobres; y que The State of the Poor de Eden (1797) contiene mucho del material reunido de más de 100 parroquias y ofrece detalles de los presupuestos familiares. Engels y Mayhew proveyeron discernimiento en la condición del pobre en Inglaterra urbana. Pero fue Booth en Life and Labour (1898-99), estudio sobre Londres, iniciado en el Callejón del Este en la década de los ochenta, donde se combinaron los elementos de las observaciones de primera mano con un intento sistemático de medir la magnitud del problema. Booth al tomar la calle como su unidad de análisis, dibujó su famoso mapa de la pobreza en Londres.
El estudio de Rowntree (1901), intentó comparar la situación en York, como un pueblo típico provinciano, con lo que halló Booth en Londres, pero su método partió de una diferencia importante, al ocuparse de los ingresos familiares individuales y en el desarrolló de un estándar de la pobreza basada en estimación nutricional y otros requisitos. El desarrollo de los estudios mediante el método de muestreo permitió ir más allá con Bowley (1912-13) quien abrió brecha al utilizar una muestra al azar de una de cada 20 de las casas de la clase trabajadora en Reading. Un gran número estudios locales se condujeron subsiguientemente, la encuesta de los Five Towns de Bowley en 1915, se reproduce en los primeros años veinte, y una nueva muestra de London Life and Labour publicada en los inicios de los treinta. El mismo Rowntree repitió su estudio de York en 1936 y 1950. Este estudio llegó a ser la fuente normal de información acerca de la efectividad de las acciones de la situación del bienestar después de 1948, con la mayoría de comentaristas concluyendo que la pobreza se había abolido efectivamente en Bretaña por la combinación de empleo pleno y los nuevos beneficios sociales. La duda sobre esta conclusión empezó al conocerse el trabajo de sociólogos empíricos y iniciadose con la publicación de The Poor y the Poorest de Townsend y AbelSmith (1965). Este trabajo mostró, al usar análisis secundarios de una muestra nacional, que en 1960, aproximadamente dos millones de personas estaban abajo del nivel de la red de seguridad social. Este hallazgo se confirmó con las estimaciones oficiales que empezaron a publicarse por el Departament of Health and Social Security en los setenta, y por una investigación del propio Townsen (1979).
Como en muchos campos, los Estados Unidos entraron tarde y avanzaron el tema más allá. La definición de una línea de la pobreza fue intentada por Hunter en 1904 y se desarrolló en una serie de estudios, tal como la comodidad mínima y otros patrocinados por la ciudad de Nueva York. El Informe de 1949 sobre las familias del ingresos bajos del Joint Committee on the Economic Report. No fue, de cualquier modo, que hasta los sesenta, que el problema de pobreza mereció estudio sistemático, con excepciones notables tales como el trabajo de Lampman (1959). The Other America por Harrington (1962) y The Affluent Society por Galbraith (1958) que mucho hicieron para despertar la atención del público, los políticos y los académicos. En el Informe de 1964 del Council of Economic Advisers propuso $3,000 como el nivel de la pobreza, sostenido por la investigación de Orshansky (1965), refinándose subsiguientemente, para establecer la línea de la pobreza oficial, que se ha aplicado desde esa fecha (con modificaciones, tal como la suma de medidas alternativas incluso el valor de las transferencias en especie).
Se han llevado a cabo estudios similares en muchos países, y los investigadores se han interesado, cada vez con mayor entusiasmo en las comparaciones cruzadas. La OCDE hizo un esfuerzo inicial en tales comparaciones y se llevo a cabo un ejercicio más extensivo con el Luxembourg Income Study. Cualquier juicio sobre la pobreza del mundo depende de la disponibilidad de información acerca de la distribución de los niveles de vida dentro de países individuales; y aquí ambos, el Banco Mundial y la Organización Internacional del Trabajo han hecho contribuciones importantes. En algunos países de ingresos bajos se han desarrollado investigaciones extensas sobre la pobreza, siendo la India un ejemplo, donde ha habido mucha discusión acerca de si pobreza ha aumentado o disminuido en el tiempo. La OIT y el Banco Mundial han influido en la extensión el interés , que se reflejó en el Informe Brandt, con el concepto de "necesidades básicas", o un mínimo de bienes específicos y condiciones ambientales.
2. Pobreza: niveles de vida y derechos.
La preocupación acerca de pobreza tomaría la forma de una preocupación acerca de tales necesidades fundamentales: por ejemplo comida, vivienda y vestido. En este caso podemos identificar claramente los artículos de consumo en que se interesamos. Este acercamiento lleva a la posibilidad de que la pobreza pueda medirse en una manera multidimensional, donde una familia pueda ser depauperada en un sentido pero no en todos, aunque es particularmente seria las situaciones donde familias sufren depauperación en varias dimensiones, o lo qué es referido, típicamente, como depauperación múltiple.
Este acercamiento concierne a depauperaciones específicas, pero también buscaríamos descubrir las desventajas de un sólo índice de niveles de vida, como el gasto total, y decir que una familia esta en la pobreza si su gasto total esta por abajo de una cantidad especifica. Éste no es de ningún modo que el punto de vista seguido en la mayoría de los estudios de pobreza en países avanzados, que registraron la pobreza en base al ingreso total. El ingreso puede subestimar el nivel de vida. Una familia puede desahorrar o pedir prestado, en cuyo caso su presente nivel de vida no esta limitado por el ingreso presente y el gasto sería el índice más apropiado. (Aunque en el corto plazo habría una divergencia entre el consumo y el gasto, mientras las familias utilizan acervo de bienes, etc.). El nivel de vida puede exceder al permitido por ingreso cuando la familia puede compartir el consumo de otros. Una persona mayor viviendo con sus hijos se puede beneficiar de su gasto. El ingreso puede, recíprocamente, exagerar el nivel de vida. Esto pasaría donde el dinero solo no es suficiente para comprar los bienes necesarios: allí donde se raciona, o donde no hay disponibilidad de bienes. Es posible que la gente escoja un nivel bajo de consumo. Esta última razón ha llevado a que se argumentado que el ingreso debe ser el indicador de pobreza, puesto es una medida de las oportunidades aprovechadas por una familia y no es influido por las decisiones de consumo.
Al considerar la opción entre ingreso y gasto, es útil distinguir las dos concepciones, bastante diferentes, de pobreza: la interesada con los niveles de vida y la preocupada por los derechos mínimos a los recursos. En el primer punto de vista la meta es que las personas logren un especificó nivel de consumo (o el consumo de bienes específico); en el segundo punto de vista, se ve a la gente merecedora, como ciudadanos, a un ingreso mínimo, siendo su gasto solo de su incumbencia. En práctica, a menudo, las dos nociones se confunden, pero la distinción es importante y tiene implicaciones obvias por la selección del indicador de pobreza. Ingreso es preferido en el enfoque de los derechos, pero si su usa el punto de vista del nivel de vida se debe ver inclinado por el consumo.
La referencia a derechos provoca la pregunta de la relación entre pobreza y desigualdad. Aquí se distinguen cuatro diferentes escuelas de pensamiento. Hay quienes se preocupan sólo con la pobreza, sin otorgar ninguna importancia a las desigualdades del ingreso arriba de la línea de la pobreza. Otros conceden gran peso a la reducción de la desigualdad como una meta de política dándole prioridad a la eliminación de pobreza, para que tenemos una función objetivo lexicográfica. Hay quienes se preocupan acerca de ambas metas y calculan las ganancias en una dirección contra pérdidas en la otra. Finalmente, quienes no conceden importancia especial a pobreza, considerándola simplemente como un componente del costo más amplio de desigualdad.
En este contexto, se debe hacer referencia a la elección de las medidas de la pobreza. Donde pobreza pone en duda la supervivencia, es natural tomarle como primera medida la proporción de la población en riesgo. Preocupados por los derechos mínimos la medida más pertinente sería la cuenta por cabeza. Pero si se esta preocupado, particularmente de los niveles de vida, con la severidad de pobreza, en caso en el cual la medida del déficit de la pobreza (déficit total de la línea de la pobreza) sería más apropiado. Se puede ir, verdaderamente, más allá, como propuso por Sen (1976), y tomar cuenta la distribución de ingreso dentro de la población pobre, por ejemplo, con el índice de la pobreza que basado en el coeficiente Gini para esa distribución.
3. Escena en la línea de pobreza.
La aproximación más directa a la determinación de la línea de la pobreza es especificar una canasta de bienes, expresada por el vector x*, adquirible a precios p, y colocar el nivel de la pobreza como:
(1+ h) p.x*
donde h es una dotación para gasto ineficaz o desperdicio, o una provisión por bienes no incluidos en la lista x*. Este es, en efecto, el método que adoptó Rowntree, cuyo dieta para los martes era potaje por desayuno, pan y queso para almuerzo, y caldo de la verdura para comida. Fue el método que siguió por Orshanksky, donde x* representa los requisitos de la comida y h (= 2) la parte del gasto en otro bienes. Esta aproximación, conocida, a menudo, como nivel de la absoluta pobreza, en contraste con el punto de vista que relaciona la línea de la pobreza a los actuales niveles de vida: por ejemplo la propuesta de Fuchs en los Estados Unidos de que la línea de la pobreza debe estar a la mitad del ingreso promedio familiar. A veces se sugiere que el nivel absoluto es menos problemático que el relativo y menos dependiente de los juicios de valor.
El término absoluto, sin embargo, difícilmente puede, de cualquier modo que, ser usado en el mismo sentido de las ciencias físicas y hay campo para más discordancia acerca de donde se debe dibujar la línea. Esto es más evidente en el caso de punto de vista de los derechos, donde la determinación del nivel mínimo de ingreso es explícitamente un juicio social, pero aplica también al punto de vista de los niveles vida. En el caso de los requisitos de la comida, donde una base fisiológica parecería proveer un firme punto inicial, es de hecho difícil determinar x* con cualquier precisión. No hay un solo nivel de cantidad de comida requerida para sobrevivir, sino un rango amplio donde la eficacia física declina ante una ingestión carente de calorías y proteínas. Los requerimientos nutricionales requeridos dependen de donde personas viven y que es lo que hacen. Varían de persona a persona, por lo que cualquier declaración puede ser sólo probabilística: a un seguro nivel de consumo hay una probabilidad segura que la persona esta inadecuadamente alimentada. Aun cuando se pueden resolverse estos problemas, hay una disparidad entre las recomendaciones de los especialistas y la conducta del consumo real. El factor h se calcula para resolver eso, pero la cifra precisa dependerá del juicio del investigador. Rowntree, por ejemplo, incluyó una parte para té, que tiene un pequeño o ningún valor nutricional pero que es un bien principal de consumo.
En el caso de artículos no alimenticios, hay igualmente un gran espectro para reflexión. Esto se aplica si se busca incluir los bienes en el vector x* o si se dejan los artículos no alimenticios vía el multiplicador h. Por ejemplo se ha criticado el procedimiento de Orshansky de sub-determinar la proporción del ingreso en el gastó de comida y de exagera el valor de h. Básicamente, el papel de los bienes en la determinación de la línea de la pobreza requiere reconsideración. La literatura sobre la producción familiar ha señalado el papel de los bienes como insumos en las actividades de la familia, siendo el nivel de las actividades la preocupación principal y no la compra de bienes como tal. En esta base si se señala como propósito nivel de actividades por z*, y si hay una matriz del insumo-producto A, relacionando los insumos de bienes a los niveles de actividad, entonces el nivel necesario de gasto llega a ser:
Y= (1+h)pAz*
La importancia de este punto de vista es que la pobreza se mide en términos absolutos, en el sentido que el vector z* es fijo, pero la masa de bienes requeridos cambia porque matriz del insumoproducto es influida por los desarrollos en una sociedad particular. Si la actividad es escuela atendida, entonces las demandas en cuanto a ropa, libros y equipo es bastante diferente hoy que hace un siglo. Esto no significa que no haya ninguna distinción entre los conceptos absoluto y relativo. Hay una diferencia clara, en principio, entre tomar al vector z* como fijo y dejar que sea influido por las formas de vida del resto de la sociedad, como en el trabajo de Townsend (1979), quien se preocupa con la magnitud el la cual las familias pueden participar en "el estilo de vida de la comunidad".
La noción de un nivel fijo de pobreza absoluta, aplicable a todas las sociedades y a todos los tiempos, es una quimera. Ni es evidente que un nivel de pobreza, una vez fijo, se pueda comparar a través del tiempo simplemente ajustando un índice de precios del consumidor. En el caso de ambos puntos de vista absoluto y relativo, se tiene que enfrentar problemas de juicio. Aquí se disciernen varias líneas de análisis. Hay estudios que toman los niveles de pobreza oficiales como personalizar valores sociales, que parecen naturales desde el punto de vista de los derechos del mínimo y que por lo menos provee una medida de ejecución gubernamental. Hay estudios que toman como base la línea de la pobreza las expresadas en las muestras de la población asimilándolas al todo. En los Estados Unidos el Gallup Poll ha preguntado en forma regular: "¿Cual es la cantidad de dinero más pequeña que una familia de cuatro necesita para incorporarse a esta comunidad?" Estas y otras aproximaciones, producen un rango de líneas de la pobreza y parece improbable que se pueda alcanzar un acuerdo universal. Hay por eso fuertes razones para reconocer explícitamente tales diferencias de la vista y usar un rango de líneas de la pobreza. Esto significa que no se podrán llegar a conclusiones no ambiguas la pobreza podría haber aumentado según una línea pero no según otra pero evitará un callejón sin salida total. En la misma manera, cuando se hace una comparación en el tiempo, se querrá comparar el año de1950 con dos líneas alternativas para 1980, uno puesto al día con el índice de precios el otro ajustado para permitir la elevación de los ingresos reales, generando asi un intervalo de confianza cerca de la estimación de1980.
Hasta aquí la línea de la pobreza ha sido discutida como si fuera un número único, pero las familias de diferente tipo y tamaños diferentes recibirán trato distintos. En Bretaña, la red de la seguridad del seguro social es típicamente cerca de 60 por ciento más alto para una pareja que para una persona sola. La relación entre líneas de la pobreza para tipos diferentes de familias usualmente se refiere como una escala de equivalencias. Sin embargo, una pregunta importante ante la escala de la equivalencia es determinar la opción de la unidad de análisis. Aquí la distinción entre los puntos de vista del nivel de vida y el de las aproximaciones de los derechos son importantes. En el último caso la noción de derechos debe ser esencialmente individualista. El caso que considera una unidad más amplia debe descansar en las transferencias intra-familia que no se pueden observar adecuadamente. Se toma la familia para medir la pobreza porque no se acepta que un gran número de familias con ceros ingreso de dinero efectivo están de hecho sin recursos. Al mismo tiempo, poco se sabe acerca de la distribución de ingreso dentro de la familia. Ciertamente, es realmente una equivocación tratar a todo los matrimonios con derechos iguales a los ingresos de la pareja. Desde el punto de vista de los niveles de vida, la unidad lógica es aquella que comparte el consumo; y si se quiere ir más allá de la familia interna a la vivienda como un entero. Esto podría considerar el hecho que algunos artículos puede tener las características de bien publico para los miembros de la familiar. De nuevo, sin embargo, que puede haber niveles de vida desiguales dentro de la casa.
Se han adoptado diversas formas para la determinación de la escala de equivalencia para diferentes tamaños de las unidades familiares. La información del estudio acerca de las determinaciones individuales de qué se necesita para mantenerse se ha usado por este propósito. Más normalmente, la base ha sido buscada mediante la observación de la conducta actual. Uno de los métodos iniciales proveen un ejemplo. Al tomar un artículo consumido sólo por adultos (ropa de hombre), se puede observar el nivel de ingreso a que una familia con un niño, por ejemplo, puede lograr el mismo nivel de consumo de ese artículo como una familia sin niños. Este método y otras implementaciones más sofisticadas de la idea, han sido asunto de debates considerables. La dificultad subyacente es la que se asume, en el ejemplo anterior, que preferencias por los artículos son independiente de composición familiar: el nacimiento del niño significaría que la pareja saldrán menos y gaste menos en ropa. Con otros métodos basados en la conducta observada del consumo, la identificación de restricciones es similarmente requerido. A un nivel más fundamental el estado ético de tales escalas estas muy lejos de ser transparente. No sólo está él imposible extraer conclusiones acerca del nivel de bienestar con composiciones familiar es diferentes, pero también sociedad querría modificar los juicios implícitos, por ejemplo: variar la evaluación paternal tomar cuenta de los intereses de los niños.
4. La composición del pobre.
Uno de los principales objetivos de aquellos que investigan la pobreza es establecer quien el pobre. La opinión popular es a menudo coloreada por vívidas, pero no necesariamente representantes, historias de la vida abajo la línea de la pobreza. Por esta razón el Council of Economic Advisers enfatizó al inicio de la Guerra en Pobreza en los Estados Unidos no se debía a la ver pobreza como un fenómeno de minorías: "Algunos creen que la mayor parte de los pobres se halla en los barrios bajos del centro de la ciudad, mientras otros creen que se concentran en áreas rurales quemadas. Algunos ha sido impresionado por pobreza entre los ancianos, mientras otros están convencidos que es principalmente un problema grupos raciales y étnicos de minoría . Pero la evidencia objetiva indica la pobreza esta difundida... el pobre se halla entre todo grupos mayores de la población y en todas las partes del país" (1964, p.p. 612).
La pobreza en los países avanzados afecta una minoría en términos de números pero no se confina a los grupos marginales específicos. Al mismo tiempo, ciertos grupos están más en riesgo. En 1983 la tasa de la pobreza de los negros en los Estados Unidos era casi tres veces que para los blancos, y para los hispánicos era más que dos veces. Comparado con el promedio, la tasa de familias con niños es casi doble, y la tasa para familias con jefe de fam ilia mujer es muy más alto. La evidencia para otros países igualmente muestra grandes diferencias en la incidencia de pobreza entre grupos: por ejemplo en Malasia, la pobreza registrada entre malayos es mucho más alta que entre los grupos étnicos hindúes o chinos . El Banco Mundial ha argumentado que la pobreza en países del ingreso bajos es mas un problema rural; y la evidencia de India muestra que pobreza es mucho más alta en las áreas rurales que áreas urbanas.
Si se busca sondear más allá en la composición del pobre, entonces se deben tener en cuenta la dinámica de pobreza. ¿Es la pobreza un fenómeno principalmente transitorio, en el que las familias pobres hoy probablemente estarán sobre la línea de la pobreza el año que viene? ¿Esta la pobreza asociada con períodos particulares del ciclo de la vida? La pobreza transitoria ocurre por una variedad de razones. Se reduce el ingreso temporalmente a causa de mala salud o desempleo o porque se disminuyen los sueldos. Puede ser una mala cosecha. Las familias pueden dividirse, dejando a un padre las responsabilidades familiares y un ingreso inadecuado. La evidencia de las muestras de los grupos de estudio, donde se entrevistan las mismas familias en una base continúa (como, por ejemplo, en el Michigan Panel Study of Income Dynamics), han mostrado la magnitud de movilidad en los ingresos y las circunstancias del pobre. Una muy importante parte de aquellos registrados como pobres en un año están sobre la línea de la pobreza el año siguiente. Esto no significa que su pobreza no sea una materia de preocupación, ya que los bajos ingresos presentes imponen una severa penalidad, sin que significa que estas personas no constituyen una permanente subclase.
Tal movilidad requiere de cualquier modo una interpretación cuidadosa. Se puede deber al ciclo de la vida. En el estudio de Rowntree de 1899 halló que la vida del trabajador estaba determinada por "5 períodos alternos de deseo y plenitud comparativa", siendo los períodos de deseo el de la niñez, cuando se tenía niños y la vejez. El impacto de tales factores del ciclo de vida depende de la cantidad del ingreso de soporte es proveída por transferencias del Estado o privadas. En este respeto la situación en Bretaña ha cambiado dramáticamente desde 1899, con la introducción de pensiones del estado, un gran incremento de las pensiones privadas, y el pago del niño y otros beneficios. En otros países también han habido crecimientos mayores en las transferencias: entre 1960 y 1981 el gasto social como un porcentaje de PIB subió en los Estados Unidos de 7 por ciento a 15 porciento, en Alemania del Oeste de 18 por ciento a 27 por ciento, y en Japón de 4 a 14 por ciento (Institute for Research of Poverty, 1985). Las transferencias y otro programas, cuidado de la salud tal como, deben de haber reducido la magnitud de pobreza del ciclo de vida. Los ingresos del anciano, en los Estados Unidos, por ejemplo, se considera han subido en relación a los de la población como un todo. Pero existe preocupación acerca de ciertas etapas del ciclo de la vida, particularmente entre las familias con niños; y mientras la tasa de la pobreza entre los ancianos ha disminuido, la de los no ancianos ha subido.
A la consideración que pobreza es un fenómeno del ciclo de vida, significa que la mayor parte de la gente experimentara la pobreza en algún punto de su vida pero que su duración será limitada. Al mismo tiempo, la pobreza a una fase del ciclo de la vida podría conducir a la pobreza en una fase subsecuente. Esos quienes son presionados cuando educan a sus hijos tienen ahorros pequeños para su jubilación. Esos quienes crecen en familias de ingresos bajos estarán, probablemente por abajo la línea de la pobreza, como se halló en la continuación en los setentas de los niños de las familias entrevistadas por Rowntree en 1950 (Atkinson, Maynard y Trinder, 1982). Además, no se debe perder vista del hecho que la pobreza, para algunas personas, persiste. Los trabajadores agrícola, o granjeros con parcelas pequeñas, estarían en pobreza igualmente en años buenos. Entre los obreros industriales hay quienes cuyas ganancias son inadecuadas para autosostenerse; habría un problema de sueldo bajo. Y el sueldo bajo seria más vulnerable a los factores transitorios como mala salud y desempleo.
5. Causas y políticas.
En 1913 R.H. Tawney argumentó por el replanteamiento del problema de la pobreza: "la distracción a las preguntas de la organizacion social de mucha de la atención que, hace una generación, fue gastada en el alivio". El problema de pobreza, dijo, era "primariamente industrial". En cuanto a la composición del pobre descrita arriba, los medios que causan la pobreza fueron buscados no en la falla del ingreso sino en las razones porqué el ingreso era inadecuado en el primer lugar.
Tawney reconoció la importancia de factores personales como causa de la pobreza, pero puso mayor énfasis en la posición de los grupos y las clases y su situación económica, factores que serian igualmente pertinente hoy. Los trabajadores pueden estar atados aen industrias de salarios bajos donde técnicas y maquinaria necesitan ser modernizadas; pueden vivir en regiones deprimidas a las que no se puede atraer capital privado. Habría un nivel bajo de sindicalización y los patrones podrían sostener los sueldos abajo. Estos aspectos, que se han dado énfasis en teorías de "segmentación" en el mercado de trabajo, al punto de la necesidad por la intervención del gobierno. Esta tomaría la forma de legislación del salario mínimo, garantizar un mínimo nivel de ganancias, acoplando medidas para compensar cualquier efecto adverso en empleo y modernizar los sectores o regiones concernientes. A un nivel macroeconómico el gobierno tiene una importante responsabilidad. Estudios en los Estados Unidos han identificado el desempleo como un problema muy más serio que la inflación para los grupos del ingreso bajos. Puede haber pequeña duda, por ejemplo, en que el retroceso de los ochenta ha aumentado la incidencia de pobreza en países avanzados.
La contraparte de esta explicación estructural en el contexto de las economías menos desarrolladas, principalmente agrícolas es se halla en el papel de tenencia de la tierra y su distribución, y en el naturaleza del trabajo y mercados del capital. Pobreza rural es alta entre los trabajadores sin tierra y los granjeros con tenencias pequeñas o improductivas. Se intensifican sus dificultades por los términos en que tienen que pedir prestado o comprar bienes intermedios. Aquí también la política requiere la intervención del gobierno para redistribuir la tenencia de la tierra, facilitar la introducción de nuevos métodos, eliminar prácticas opresivas de préstamo, proveer empleos fuera de la granja. Medidas como la reforma de la tierra aumenta las presiones políticas, en ambos países pobres y avanzados por lo que puede argumentarse que es básico cambiar la forma de sistema económico para erradicar pobreza. El Banco Mundial ha notado, por ejemplo, el papel jugó a por la política de la garantía de la comida china en la reducción de pobreza y la manera en que se ata en el sistema colectivo de China.
La explicación industrial de pobreza se hace contrastar con la explicación del lado de la oferta que ve en los pagos bajos como atribuible a la falta habilidades productivas de los obreros, porque han estado incapaces completar su educación o instrucción. Esta interpretación de "capital humano" conduce a la recomendación de la política que instrucción y la educación deben expandirse, una propuesta que es congruente con el propósito de reducir la desigual de oportunidad. Educación e instrucción tuvieron un papel central en la Guerra de los Estados Unidos contra la Pobreza, con esquemas tal como los Cuerpos del Trabajo y el Cuerpos Vecinos de la Juventud. Una característica de obreros individuales también se identificó en los Estados Unidos en esa carrera. La discriminación puede llevar de otra manera a que trabajadores igualmente calificados a recibir paga menor, como donde se previno a obreros negros entrar a ciertas ocupaciones. La legislación de los derechos civiles y las operaciones de la Comisión de Igual Oportunidad de Empleo han reducido el efecto directo de discriminación (tan satisfactorio como el efecto indirecto vía oportunidades de la desigualdad en educación etc.), pero aunque las implicaciones de la política son claras en principio, la experiencia sugiere que no son fácilmente hechas efectivas.
Las políticas para mejorar el trabajo y las perspectivas de las ganancias es deben ser centrales en la eliminación de la pobreza, pero no pueden tener éxito sin provisiones para el mantenimiento de un ingreso complementario. El aumento de las transferencias no ha conseguido proveer un ingreso garantizado efectivo para esos sin ingresos de trabajo o con necesidades adicionales. Esto es a causa de una cobertura incompleta, particularmente donde nuevas necesidades se desarrollan, a causa de los niveles inadecuados de beneficios (por ejemplo, los pagados a personas con pobres resultados de empleo) y el resumen incompleto de los beneficio otorgados. En el último caso hay evidencia de esa complejidad o estigma que detiene a las familias de exigir las transferencias que merecen por lo que caen fuera de la red de la seguridad.
A este fin se han hecho propuestas para reformas mayores de los sistemas de transferencias en los países avanzados. Una propuesta por muchos años en los Estados Unidos ha sido "el impuesto negativo al ingreso", que pagaría un suplemento en relaciona al ingreso relacionado utilizando la maquinaria de las contribuciones. Hay reformadores a quienes gustarían integrar totalmente el impuesto al ingreso y los sistemas del seguro social, como el esquema de ingreso básico garantizado, donde todo el mundo recibe un ingreso básico y entonces se cobra impuestos a todo el ingreso. Tal reforma significaría que el mantenimiento del ingreso cesa de ser categórico: por ejemplo no habría trato diferente para el desempleado o el enfermo. Una alternativa seria a preservar la naturaleza categórica del seguro social pero hacer los beneficios del seguro más extensivo en su cobertura y suficientes para evitar la necesidad depender de la ayuda pública u otras formas de beneficios probados. En considerando la viabilidad de tales reformas, uno debe tener mira ambos a la aritmética de la redistribución y a las razones porqué no se han promulgado en el pasado. Como la escuela del la elección publica de los economistas de la finanzas públicas, ha enfatizado, las acciones, del gobierno se explica por motivos económicos y otros. Las razones porqué trabajadores del gobierno han dejado de promulgar políticas del antipobreza exitosas es un asunto de gran importancia.
Las políticas que se discutieron en esta sección conciernen solamente con el pobreza dentro de países, y nada en la redistribución entre países. Verdaderamente, algunas de las políticas diseñadas para ayudar a los de ingreso bajo en países avanzados tiene realmente consecuencias adversas para países de ingresos bajos. Las transferencias de ingreso que los países ricos han hecho hasta ahora son de tamaño minúsculo cuando es comparado contra la magnitud del problema de pobreza del mundo, y puede haber duda pequeña que la redistribución en una escala mundial es de la mayor prioridad.
Bibliografía
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World Bank. 1982. World Development Report, 1982. New York: Oxford University Press.
Fuente: http://www.eumed.net/cursecon/textos/atkinson-lapobreza.htm
La pobreza hoy es más obvia y es la demanda más urgente de nuestra atención a escala mundial. La distribución desigual de ingreso entre países y las disparidades dentro de países, significa que hay un gran número de personas en África, Asia y América Latina cuyos niveles de vida todos estarían de acuerdo que son pobres. El Banco Mundial ha calculado que hay, cosa de, un total de mil millones personas viviendo en pobreza absoluta (Banco Mundial, 1982, p. 78), de las cuales casi 400 millones viven en Asia del Sur; casi 150 millones en China y algunos 100 millones en el Este y Sureste de Asia y en el Sub-Sahara de África. En tales niveles de vida los riesgos de muerte por hambre, frío y vulnerabilidad a las enfermedades, son de un orden bastante diferente a los de los países avanzados. Esto se ha manifestado, urgentemente, por si mismo, con la ocurrencia de hambrunas. Cualquier que sea la causa inmediata de tales desastres, ya sea por el suministro totalmente inadecuado de la comida o su distribución desigual, la severidad de la situación en áreas tales como el Sahel y Etiopía es un indicador de lo precariedad de la supervivencia de muchos de los países de bajos ingresos.
Tal miseria masiva en los países pobres es muy diferente de la pobreza en los países avanzados. El objetivo de la Guerra Americana contra la Pobreza, lanzada en 1964, era la minoría de los americanos con ingresos abajo la línea de la pobreza señalada en $3,000 por año por familia de cuatro (en precios de 1962 ), que era varias veces el ingreso medio de India. La base de la línea oficial de la pobreza de Estados Unidos se halla en el nivel que, definida en esos términos, puede, legítimamente, estar próxima en la lista de preocupaciones.
El hecho que el término "pobreza" se use en sentidos diferentes hace necesario clarificar el concepto subyacente y la discusión, hasta ahora, ha tocado varios aspectos que necesitan ser elaborados.
Después de un breve repaso histórico de estudios de pobreza en la sección 1. Se examinan algunos temas conceptuales claves: ¿Cuál es el indicador de recursos que debe ser empleado para medir la pobreza? ¿Cuál es la noción subyacente de pobreza y cómo se relaciona con la desigualdad?. Estos temas se discuten en la sección 2. La determinación del nivel de la pobreza es una pregunta crucial. Aquí se necesita considerar aproximaciones basadas en conceptos tales como absoluta, requisitos de la comida y los niveles de la pobreza que son explícitamente relativos. Se debe considerar el tratamiento de familias con diferentes necesidades. Estos temas son el asunto de sección 3. Una vez que se ha establecido la magnitud de pobreza, su causas llegan a ser una preocupación central. Aquí se debe preguntar primero ¿Quién es el pobre? esto se examina en la sección 4. ¿La pobreza se concentra en ciertas clases o en sectores particulares de sociedad? ¿Qué lejos está su asociación con las determinadas fases del ciclo de vida? La composición de los pobres ofrece un punto de inicio de la investigación de las causas subyacentes de pobreza y el análisis de políticas para combatirla. Éstos son los temas de la sección 5.
1. Repaso histórico de los estudios sobre la pobreza.
Los estudios científicos sobre la pobreza en el mundo usualmente toman la fecha de las investigaciones de Booth y Rowntree al final del siglo 19, como inicio de los mismos. En Bretaña es verdad que ese King y otros han estimado el número de pobres; y que The State of the Poor de Eden (1797) contiene mucho del material reunido de más de 100 parroquias y ofrece detalles de los presupuestos familiares. Engels y Mayhew proveyeron discernimiento en la condición del pobre en Inglaterra urbana. Pero fue Booth en Life and Labour (1898-99), estudio sobre Londres, iniciado en el Callejón del Este en la década de los ochenta, donde se combinaron los elementos de las observaciones de primera mano con un intento sistemático de medir la magnitud del problema. Booth al tomar la calle como su unidad de análisis, dibujó su famoso mapa de la pobreza en Londres.
El estudio de Rowntree (1901), intentó comparar la situación en York, como un pueblo típico provinciano, con lo que halló Booth en Londres, pero su método partió de una diferencia importante, al ocuparse de los ingresos familiares individuales y en el desarrolló de un estándar de la pobreza basada en estimación nutricional y otros requisitos. El desarrollo de los estudios mediante el método de muestreo permitió ir más allá con Bowley (1912-13) quien abrió brecha al utilizar una muestra al azar de una de cada 20 de las casas de la clase trabajadora en Reading. Un gran número estudios locales se condujeron subsiguientemente, la encuesta de los Five Towns de Bowley en 1915, se reproduce en los primeros años veinte, y una nueva muestra de London Life and Labour publicada en los inicios de los treinta. El mismo Rowntree repitió su estudio de York en 1936 y 1950. Este estudio llegó a ser la fuente normal de información acerca de la efectividad de las acciones de la situación del bienestar después de 1948, con la mayoría de comentaristas concluyendo que la pobreza se había abolido efectivamente en Bretaña por la combinación de empleo pleno y los nuevos beneficios sociales. La duda sobre esta conclusión empezó al conocerse el trabajo de sociólogos empíricos y iniciadose con la publicación de The Poor y the Poorest de Townsend y AbelSmith (1965). Este trabajo mostró, al usar análisis secundarios de una muestra nacional, que en 1960, aproximadamente dos millones de personas estaban abajo del nivel de la red de seguridad social. Este hallazgo se confirmó con las estimaciones oficiales que empezaron a publicarse por el Departament of Health and Social Security en los setenta, y por una investigación del propio Townsen (1979).
Como en muchos campos, los Estados Unidos entraron tarde y avanzaron el tema más allá. La definición de una línea de la pobreza fue intentada por Hunter en 1904 y se desarrolló en una serie de estudios, tal como la comodidad mínima y otros patrocinados por la ciudad de Nueva York. El Informe de 1949 sobre las familias del ingresos bajos del Joint Committee on the Economic Report. No fue, de cualquier modo, que hasta los sesenta, que el problema de pobreza mereció estudio sistemático, con excepciones notables tales como el trabajo de Lampman (1959). The Other America por Harrington (1962) y The Affluent Society por Galbraith (1958) que mucho hicieron para despertar la atención del público, los políticos y los académicos. En el Informe de 1964 del Council of Economic Advisers propuso $3,000 como el nivel de la pobreza, sostenido por la investigación de Orshansky (1965), refinándose subsiguientemente, para establecer la línea de la pobreza oficial, que se ha aplicado desde esa fecha (con modificaciones, tal como la suma de medidas alternativas incluso el valor de las transferencias en especie).
Se han llevado a cabo estudios similares en muchos países, y los investigadores se han interesado, cada vez con mayor entusiasmo en las comparaciones cruzadas. La OCDE hizo un esfuerzo inicial en tales comparaciones y se llevo a cabo un ejercicio más extensivo con el Luxembourg Income Study. Cualquier juicio sobre la pobreza del mundo depende de la disponibilidad de información acerca de la distribución de los niveles de vida dentro de países individuales; y aquí ambos, el Banco Mundial y la Organización Internacional del Trabajo han hecho contribuciones importantes. En algunos países de ingresos bajos se han desarrollado investigaciones extensas sobre la pobreza, siendo la India un ejemplo, donde ha habido mucha discusión acerca de si pobreza ha aumentado o disminuido en el tiempo. La OIT y el Banco Mundial han influido en la extensión el interés , que se reflejó en el Informe Brandt, con el concepto de "necesidades básicas", o un mínimo de bienes específicos y condiciones ambientales.
2. Pobreza: niveles de vida y derechos.
La preocupación acerca de pobreza tomaría la forma de una preocupación acerca de tales necesidades fundamentales: por ejemplo comida, vivienda y vestido. En este caso podemos identificar claramente los artículos de consumo en que se interesamos. Este acercamiento lleva a la posibilidad de que la pobreza pueda medirse en una manera multidimensional, donde una familia pueda ser depauperada en un sentido pero no en todos, aunque es particularmente seria las situaciones donde familias sufren depauperación en varias dimensiones, o lo qué es referido, típicamente, como depauperación múltiple.
Este acercamiento concierne a depauperaciones específicas, pero también buscaríamos descubrir las desventajas de un sólo índice de niveles de vida, como el gasto total, y decir que una familia esta en la pobreza si su gasto total esta por abajo de una cantidad especifica. Éste no es de ningún modo que el punto de vista seguido en la mayoría de los estudios de pobreza en países avanzados, que registraron la pobreza en base al ingreso total. El ingreso puede subestimar el nivel de vida. Una familia puede desahorrar o pedir prestado, en cuyo caso su presente nivel de vida no esta limitado por el ingreso presente y el gasto sería el índice más apropiado. (Aunque en el corto plazo habría una divergencia entre el consumo y el gasto, mientras las familias utilizan acervo de bienes, etc.). El nivel de vida puede exceder al permitido por ingreso cuando la familia puede compartir el consumo de otros. Una persona mayor viviendo con sus hijos se puede beneficiar de su gasto. El ingreso puede, recíprocamente, exagerar el nivel de vida. Esto pasaría donde el dinero solo no es suficiente para comprar los bienes necesarios: allí donde se raciona, o donde no hay disponibilidad de bienes. Es posible que la gente escoja un nivel bajo de consumo. Esta última razón ha llevado a que se argumentado que el ingreso debe ser el indicador de pobreza, puesto es una medida de las oportunidades aprovechadas por una familia y no es influido por las decisiones de consumo.
Al considerar la opción entre ingreso y gasto, es útil distinguir las dos concepciones, bastante diferentes, de pobreza: la interesada con los niveles de vida y la preocupada por los derechos mínimos a los recursos. En el primer punto de vista la meta es que las personas logren un especificó nivel de consumo (o el consumo de bienes específico); en el segundo punto de vista, se ve a la gente merecedora, como ciudadanos, a un ingreso mínimo, siendo su gasto solo de su incumbencia. En práctica, a menudo, las dos nociones se confunden, pero la distinción es importante y tiene implicaciones obvias por la selección del indicador de pobreza. Ingreso es preferido en el enfoque de los derechos, pero si su usa el punto de vista del nivel de vida se debe ver inclinado por el consumo.
La referencia a derechos provoca la pregunta de la relación entre pobreza y desigualdad. Aquí se distinguen cuatro diferentes escuelas de pensamiento. Hay quienes se preocupan sólo con la pobreza, sin otorgar ninguna importancia a las desigualdades del ingreso arriba de la línea de la pobreza. Otros conceden gran peso a la reducción de la desigualdad como una meta de política dándole prioridad a la eliminación de pobreza, para que tenemos una función objetivo lexicográfica. Hay quienes se preocupan acerca de ambas metas y calculan las ganancias en una dirección contra pérdidas en la otra. Finalmente, quienes no conceden importancia especial a pobreza, considerándola simplemente como un componente del costo más amplio de desigualdad.
En este contexto, se debe hacer referencia a la elección de las medidas de la pobreza. Donde pobreza pone en duda la supervivencia, es natural tomarle como primera medida la proporción de la población en riesgo. Preocupados por los derechos mínimos la medida más pertinente sería la cuenta por cabeza. Pero si se esta preocupado, particularmente de los niveles de vida, con la severidad de pobreza, en caso en el cual la medida del déficit de la pobreza (déficit total de la línea de la pobreza) sería más apropiado. Se puede ir, verdaderamente, más allá, como propuso por Sen (1976), y tomar cuenta la distribución de ingreso dentro de la población pobre, por ejemplo, con el índice de la pobreza que basado en el coeficiente Gini para esa distribución.
3. Escena en la línea de pobreza.
La aproximación más directa a la determinación de la línea de la pobreza es especificar una canasta de bienes, expresada por el vector x*, adquirible a precios p, y colocar el nivel de la pobreza como:
(1+ h) p.x*
donde h es una dotación para gasto ineficaz o desperdicio, o una provisión por bienes no incluidos en la lista x*. Este es, en efecto, el método que adoptó Rowntree, cuyo dieta para los martes era potaje por desayuno, pan y queso para almuerzo, y caldo de la verdura para comida. Fue el método que siguió por Orshanksky, donde x* representa los requisitos de la comida y h (= 2) la parte del gasto en otro bienes. Esta aproximación, conocida, a menudo, como nivel de la absoluta pobreza, en contraste con el punto de vista que relaciona la línea de la pobreza a los actuales niveles de vida: por ejemplo la propuesta de Fuchs en los Estados Unidos de que la línea de la pobreza debe estar a la mitad del ingreso promedio familiar. A veces se sugiere que el nivel absoluto es menos problemático que el relativo y menos dependiente de los juicios de valor.
El término absoluto, sin embargo, difícilmente puede, de cualquier modo que, ser usado en el mismo sentido de las ciencias físicas y hay campo para más discordancia acerca de donde se debe dibujar la línea. Esto es más evidente en el caso de punto de vista de los derechos, donde la determinación del nivel mínimo de ingreso es explícitamente un juicio social, pero aplica también al punto de vista de los niveles vida. En el caso de los requisitos de la comida, donde una base fisiológica parecería proveer un firme punto inicial, es de hecho difícil determinar x* con cualquier precisión. No hay un solo nivel de cantidad de comida requerida para sobrevivir, sino un rango amplio donde la eficacia física declina ante una ingestión carente de calorías y proteínas. Los requerimientos nutricionales requeridos dependen de donde personas viven y que es lo que hacen. Varían de persona a persona, por lo que cualquier declaración puede ser sólo probabilística: a un seguro nivel de consumo hay una probabilidad segura que la persona esta inadecuadamente alimentada. Aun cuando se pueden resolverse estos problemas, hay una disparidad entre las recomendaciones de los especialistas y la conducta del consumo real. El factor h se calcula para resolver eso, pero la cifra precisa dependerá del juicio del investigador. Rowntree, por ejemplo, incluyó una parte para té, que tiene un pequeño o ningún valor nutricional pero que es un bien principal de consumo.
En el caso de artículos no alimenticios, hay igualmente un gran espectro para reflexión. Esto se aplica si se busca incluir los bienes en el vector x* o si se dejan los artículos no alimenticios vía el multiplicador h. Por ejemplo se ha criticado el procedimiento de Orshansky de sub-determinar la proporción del ingreso en el gastó de comida y de exagera el valor de h. Básicamente, el papel de los bienes en la determinación de la línea de la pobreza requiere reconsideración. La literatura sobre la producción familiar ha señalado el papel de los bienes como insumos en las actividades de la familia, siendo el nivel de las actividades la preocupación principal y no la compra de bienes como tal. En esta base si se señala como propósito nivel de actividades por z*, y si hay una matriz del insumo-producto A, relacionando los insumos de bienes a los niveles de actividad, entonces el nivel necesario de gasto llega a ser:
Y= (1+h)pAz*
La importancia de este punto de vista es que la pobreza se mide en términos absolutos, en el sentido que el vector z* es fijo, pero la masa de bienes requeridos cambia porque matriz del insumoproducto es influida por los desarrollos en una sociedad particular. Si la actividad es escuela atendida, entonces las demandas en cuanto a ropa, libros y equipo es bastante diferente hoy que hace un siglo. Esto no significa que no haya ninguna distinción entre los conceptos absoluto y relativo. Hay una diferencia clara, en principio, entre tomar al vector z* como fijo y dejar que sea influido por las formas de vida del resto de la sociedad, como en el trabajo de Townsend (1979), quien se preocupa con la magnitud el la cual las familias pueden participar en "el estilo de vida de la comunidad".
La noción de un nivel fijo de pobreza absoluta, aplicable a todas las sociedades y a todos los tiempos, es una quimera. Ni es evidente que un nivel de pobreza, una vez fijo, se pueda comparar a través del tiempo simplemente ajustando un índice de precios del consumidor. En el caso de ambos puntos de vista absoluto y relativo, se tiene que enfrentar problemas de juicio. Aquí se disciernen varias líneas de análisis. Hay estudios que toman los niveles de pobreza oficiales como personalizar valores sociales, que parecen naturales desde el punto de vista de los derechos del mínimo y que por lo menos provee una medida de ejecución gubernamental. Hay estudios que toman como base la línea de la pobreza las expresadas en las muestras de la población asimilándolas al todo. En los Estados Unidos el Gallup Poll ha preguntado en forma regular: "¿Cual es la cantidad de dinero más pequeña que una familia de cuatro necesita para incorporarse a esta comunidad?" Estas y otras aproximaciones, producen un rango de líneas de la pobreza y parece improbable que se pueda alcanzar un acuerdo universal. Hay por eso fuertes razones para reconocer explícitamente tales diferencias de la vista y usar un rango de líneas de la pobreza. Esto significa que no se podrán llegar a conclusiones no ambiguas la pobreza podría haber aumentado según una línea pero no según otra pero evitará un callejón sin salida total. En la misma manera, cuando se hace una comparación en el tiempo, se querrá comparar el año de1950 con dos líneas alternativas para 1980, uno puesto al día con el índice de precios el otro ajustado para permitir la elevación de los ingresos reales, generando asi un intervalo de confianza cerca de la estimación de1980.
Hasta aquí la línea de la pobreza ha sido discutida como si fuera un número único, pero las familias de diferente tipo y tamaños diferentes recibirán trato distintos. En Bretaña, la red de la seguridad del seguro social es típicamente cerca de 60 por ciento más alto para una pareja que para una persona sola. La relación entre líneas de la pobreza para tipos diferentes de familias usualmente se refiere como una escala de equivalencias. Sin embargo, una pregunta importante ante la escala de la equivalencia es determinar la opción de la unidad de análisis. Aquí la distinción entre los puntos de vista del nivel de vida y el de las aproximaciones de los derechos son importantes. En el último caso la noción de derechos debe ser esencialmente individualista. El caso que considera una unidad más amplia debe descansar en las transferencias intra-familia que no se pueden observar adecuadamente. Se toma la familia para medir la pobreza porque no se acepta que un gran número de familias con ceros ingreso de dinero efectivo están de hecho sin recursos. Al mismo tiempo, poco se sabe acerca de la distribución de ingreso dentro de la familia. Ciertamente, es realmente una equivocación tratar a todo los matrimonios con derechos iguales a los ingresos de la pareja. Desde el punto de vista de los niveles de vida, la unidad lógica es aquella que comparte el consumo; y si se quiere ir más allá de la familia interna a la vivienda como un entero. Esto podría considerar el hecho que algunos artículos puede tener las características de bien publico para los miembros de la familiar. De nuevo, sin embargo, que puede haber niveles de vida desiguales dentro de la casa.
Se han adoptado diversas formas para la determinación de la escala de equivalencia para diferentes tamaños de las unidades familiares. La información del estudio acerca de las determinaciones individuales de qué se necesita para mantenerse se ha usado por este propósito. Más normalmente, la base ha sido buscada mediante la observación de la conducta actual. Uno de los métodos iniciales proveen un ejemplo. Al tomar un artículo consumido sólo por adultos (ropa de hombre), se puede observar el nivel de ingreso a que una familia con un niño, por ejemplo, puede lograr el mismo nivel de consumo de ese artículo como una familia sin niños. Este método y otras implementaciones más sofisticadas de la idea, han sido asunto de debates considerables. La dificultad subyacente es la que se asume, en el ejemplo anterior, que preferencias por los artículos son independiente de composición familiar: el nacimiento del niño significaría que la pareja saldrán menos y gaste menos en ropa. Con otros métodos basados en la conducta observada del consumo, la identificación de restricciones es similarmente requerido. A un nivel más fundamental el estado ético de tales escalas estas muy lejos de ser transparente. No sólo está él imposible extraer conclusiones acerca del nivel de bienestar con composiciones familiar es diferentes, pero también sociedad querría modificar los juicios implícitos, por ejemplo: variar la evaluación paternal tomar cuenta de los intereses de los niños.
4. La composición del pobre.
Uno de los principales objetivos de aquellos que investigan la pobreza es establecer quien el pobre. La opinión popular es a menudo coloreada por vívidas, pero no necesariamente representantes, historias de la vida abajo la línea de la pobreza. Por esta razón el Council of Economic Advisers enfatizó al inicio de la Guerra en Pobreza en los Estados Unidos no se debía a la ver pobreza como un fenómeno de minorías: "Algunos creen que la mayor parte de los pobres se halla en los barrios bajos del centro de la ciudad, mientras otros creen que se concentran en áreas rurales quemadas. Algunos ha sido impresionado por pobreza entre los ancianos, mientras otros están convencidos que es principalmente un problema grupos raciales y étnicos de minoría . Pero la evidencia objetiva indica la pobreza esta difundida... el pobre se halla entre todo grupos mayores de la población y en todas las partes del país" (1964, p.p. 612).
La pobreza en los países avanzados afecta una minoría en términos de números pero no se confina a los grupos marginales específicos. Al mismo tiempo, ciertos grupos están más en riesgo. En 1983 la tasa de la pobreza de los negros en los Estados Unidos era casi tres veces que para los blancos, y para los hispánicos era más que dos veces. Comparado con el promedio, la tasa de familias con niños es casi doble, y la tasa para familias con jefe de fam ilia mujer es muy más alto. La evidencia para otros países igualmente muestra grandes diferencias en la incidencia de pobreza entre grupos: por ejemplo en Malasia, la pobreza registrada entre malayos es mucho más alta que entre los grupos étnicos hindúes o chinos . El Banco Mundial ha argumentado que la pobreza en países del ingreso bajos es mas un problema rural; y la evidencia de India muestra que pobreza es mucho más alta en las áreas rurales que áreas urbanas.
Si se busca sondear más allá en la composición del pobre, entonces se deben tener en cuenta la dinámica de pobreza. ¿Es la pobreza un fenómeno principalmente transitorio, en el que las familias pobres hoy probablemente estarán sobre la línea de la pobreza el año que viene? ¿Esta la pobreza asociada con períodos particulares del ciclo de la vida? La pobreza transitoria ocurre por una variedad de razones. Se reduce el ingreso temporalmente a causa de mala salud o desempleo o porque se disminuyen los sueldos. Puede ser una mala cosecha. Las familias pueden dividirse, dejando a un padre las responsabilidades familiares y un ingreso inadecuado. La evidencia de las muestras de los grupos de estudio, donde se entrevistan las mismas familias en una base continúa (como, por ejemplo, en el Michigan Panel Study of Income Dynamics), han mostrado la magnitud de movilidad en los ingresos y las circunstancias del pobre. Una muy importante parte de aquellos registrados como pobres en un año están sobre la línea de la pobreza el año siguiente. Esto no significa que su pobreza no sea una materia de preocupación, ya que los bajos ingresos presentes imponen una severa penalidad, sin que significa que estas personas no constituyen una permanente subclase.
Tal movilidad requiere de cualquier modo una interpretación cuidadosa. Se puede deber al ciclo de la vida. En el estudio de Rowntree de 1899 halló que la vida del trabajador estaba determinada por "5 períodos alternos de deseo y plenitud comparativa", siendo los períodos de deseo el de la niñez, cuando se tenía niños y la vejez. El impacto de tales factores del ciclo de vida depende de la cantidad del ingreso de soporte es proveída por transferencias del Estado o privadas. En este respeto la situación en Bretaña ha cambiado dramáticamente desde 1899, con la introducción de pensiones del estado, un gran incremento de las pensiones privadas, y el pago del niño y otros beneficios. En otros países también han habido crecimientos mayores en las transferencias: entre 1960 y 1981 el gasto social como un porcentaje de PIB subió en los Estados Unidos de 7 por ciento a 15 porciento, en Alemania del Oeste de 18 por ciento a 27 por ciento, y en Japón de 4 a 14 por ciento (Institute for Research of Poverty, 1985). Las transferencias y otro programas, cuidado de la salud tal como, deben de haber reducido la magnitud de pobreza del ciclo de vida. Los ingresos del anciano, en los Estados Unidos, por ejemplo, se considera han subido en relación a los de la población como un todo. Pero existe preocupación acerca de ciertas etapas del ciclo de la vida, particularmente entre las familias con niños; y mientras la tasa de la pobreza entre los ancianos ha disminuido, la de los no ancianos ha subido.
A la consideración que pobreza es un fenómeno del ciclo de vida, significa que la mayor parte de la gente experimentara la pobreza en algún punto de su vida pero que su duración será limitada. Al mismo tiempo, la pobreza a una fase del ciclo de la vida podría conducir a la pobreza en una fase subsecuente. Esos quienes son presionados cuando educan a sus hijos tienen ahorros pequeños para su jubilación. Esos quienes crecen en familias de ingresos bajos estarán, probablemente por abajo la línea de la pobreza, como se halló en la continuación en los setentas de los niños de las familias entrevistadas por Rowntree en 1950 (Atkinson, Maynard y Trinder, 1982). Además, no se debe perder vista del hecho que la pobreza, para algunas personas, persiste. Los trabajadores agrícola, o granjeros con parcelas pequeñas, estarían en pobreza igualmente en años buenos. Entre los obreros industriales hay quienes cuyas ganancias son inadecuadas para autosostenerse; habría un problema de sueldo bajo. Y el sueldo bajo seria más vulnerable a los factores transitorios como mala salud y desempleo.
5. Causas y políticas.
En 1913 R.H. Tawney argumentó por el replanteamiento del problema de la pobreza: "la distracción a las preguntas de la organizacion social de mucha de la atención que, hace una generación, fue gastada en el alivio". El problema de pobreza, dijo, era "primariamente industrial". En cuanto a la composición del pobre descrita arriba, los medios que causan la pobreza fueron buscados no en la falla del ingreso sino en las razones porqué el ingreso era inadecuado en el primer lugar.
Tawney reconoció la importancia de factores personales como causa de la pobreza, pero puso mayor énfasis en la posición de los grupos y las clases y su situación económica, factores que serian igualmente pertinente hoy. Los trabajadores pueden estar atados aen industrias de salarios bajos donde técnicas y maquinaria necesitan ser modernizadas; pueden vivir en regiones deprimidas a las que no se puede atraer capital privado. Habría un nivel bajo de sindicalización y los patrones podrían sostener los sueldos abajo. Estos aspectos, que se han dado énfasis en teorías de "segmentación" en el mercado de trabajo, al punto de la necesidad por la intervención del gobierno. Esta tomaría la forma de legislación del salario mínimo, garantizar un mínimo nivel de ganancias, acoplando medidas para compensar cualquier efecto adverso en empleo y modernizar los sectores o regiones concernientes. A un nivel macroeconómico el gobierno tiene una importante responsabilidad. Estudios en los Estados Unidos han identificado el desempleo como un problema muy más serio que la inflación para los grupos del ingreso bajos. Puede haber pequeña duda, por ejemplo, en que el retroceso de los ochenta ha aumentado la incidencia de pobreza en países avanzados.
La contraparte de esta explicación estructural en el contexto de las economías menos desarrolladas, principalmente agrícolas es se halla en el papel de tenencia de la tierra y su distribución, y en el naturaleza del trabajo y mercados del capital. Pobreza rural es alta entre los trabajadores sin tierra y los granjeros con tenencias pequeñas o improductivas. Se intensifican sus dificultades por los términos en que tienen que pedir prestado o comprar bienes intermedios. Aquí también la política requiere la intervención del gobierno para redistribuir la tenencia de la tierra, facilitar la introducción de nuevos métodos, eliminar prácticas opresivas de préstamo, proveer empleos fuera de la granja. Medidas como la reforma de la tierra aumenta las presiones políticas, en ambos países pobres y avanzados por lo que puede argumentarse que es básico cambiar la forma de sistema económico para erradicar pobreza. El Banco Mundial ha notado, por ejemplo, el papel jugó a por la política de la garantía de la comida china en la reducción de pobreza y la manera en que se ata en el sistema colectivo de China.
La explicación industrial de pobreza se hace contrastar con la explicación del lado de la oferta que ve en los pagos bajos como atribuible a la falta habilidades productivas de los obreros, porque han estado incapaces completar su educación o instrucción. Esta interpretación de "capital humano" conduce a la recomendación de la política que instrucción y la educación deben expandirse, una propuesta que es congruente con el propósito de reducir la desigual de oportunidad. Educación e instrucción tuvieron un papel central en la Guerra de los Estados Unidos contra la Pobreza, con esquemas tal como los Cuerpos del Trabajo y el Cuerpos Vecinos de la Juventud. Una característica de obreros individuales también se identificó en los Estados Unidos en esa carrera. La discriminación puede llevar de otra manera a que trabajadores igualmente calificados a recibir paga menor, como donde se previno a obreros negros entrar a ciertas ocupaciones. La legislación de los derechos civiles y las operaciones de la Comisión de Igual Oportunidad de Empleo han reducido el efecto directo de discriminación (tan satisfactorio como el efecto indirecto vía oportunidades de la desigualdad en educación etc.), pero aunque las implicaciones de la política son claras en principio, la experiencia sugiere que no son fácilmente hechas efectivas.
Las políticas para mejorar el trabajo y las perspectivas de las ganancias es deben ser centrales en la eliminación de la pobreza, pero no pueden tener éxito sin provisiones para el mantenimiento de un ingreso complementario. El aumento de las transferencias no ha conseguido proveer un ingreso garantizado efectivo para esos sin ingresos de trabajo o con necesidades adicionales. Esto es a causa de una cobertura incompleta, particularmente donde nuevas necesidades se desarrollan, a causa de los niveles inadecuados de beneficios (por ejemplo, los pagados a personas con pobres resultados de empleo) y el resumen incompleto de los beneficio otorgados. En el último caso hay evidencia de esa complejidad o estigma que detiene a las familias de exigir las transferencias que merecen por lo que caen fuera de la red de la seguridad.
A este fin se han hecho propuestas para reformas mayores de los sistemas de transferencias en los países avanzados. Una propuesta por muchos años en los Estados Unidos ha sido "el impuesto negativo al ingreso", que pagaría un suplemento en relaciona al ingreso relacionado utilizando la maquinaria de las contribuciones. Hay reformadores a quienes gustarían integrar totalmente el impuesto al ingreso y los sistemas del seguro social, como el esquema de ingreso básico garantizado, donde todo el mundo recibe un ingreso básico y entonces se cobra impuestos a todo el ingreso. Tal reforma significaría que el mantenimiento del ingreso cesa de ser categórico: por ejemplo no habría trato diferente para el desempleado o el enfermo. Una alternativa seria a preservar la naturaleza categórica del seguro social pero hacer los beneficios del seguro más extensivo en su cobertura y suficientes para evitar la necesidad depender de la ayuda pública u otras formas de beneficios probados. En considerando la viabilidad de tales reformas, uno debe tener mira ambos a la aritmética de la redistribución y a las razones porqué no se han promulgado en el pasado. Como la escuela del la elección publica de los economistas de la finanzas públicas, ha enfatizado, las acciones, del gobierno se explica por motivos económicos y otros. Las razones porqué trabajadores del gobierno han dejado de promulgar políticas del antipobreza exitosas es un asunto de gran importancia.
Las políticas que se discutieron en esta sección conciernen solamente con el pobreza dentro de países, y nada en la redistribución entre países. Verdaderamente, algunas de las políticas diseñadas para ayudar a los de ingreso bajo en países avanzados tiene realmente consecuencias adversas para países de ingresos bajos. Las transferencias de ingreso que los países ricos han hecho hasta ahora son de tamaño minúsculo cuando es comparado contra la magnitud del problema de pobreza del mundo, y puede haber duda pequeña que la redistribución en una escala mundial es de la mayor prioridad.
Bibliografía
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World Bank. 1982. World Development Report, 1982. New York: Oxford University Press.
Fuente: http://www.eumed.net/cursecon/textos/atkinson-lapobreza.htm
Hacia un Reglamento del Consejo Superior de Trabajo Verdaderamente Representativo y Participativo.
1. La Discusión del Nuevo Marco Legal.
(San Salvador 2009, Sitinprova Press Service, SPS). Se discute actualmente un Nuevo Reglamento Legal para que el Consejo Superior de Trabajo (CST), pueda funcionar eficientemente en materia de Relaciones Laborales en el Estado de El Salvador. Las experiencias de los participantes es tan amplia que todos/as se conocen dentro del ámbito corporativo patronal, organizativo laboral y burócrata gubernamental. Esto explica, de alguna manera, por qué no se haya desarrollado, como fase previa, un Proceso de Diagnóstico sobre el Estado de las Relaciones Laborales en El Salvador, que bien pudiese haber arrojado información relevante y actualizada muy interesante. Interesante en el sentido de impulsar iniciativas tendientes a ratificar las fortalezas y las fallas de este espacio sistémico procesalmente fundamental de trabajo tripartito de donde emanan las Directrices esenciales sobre cambios legales y jurídicos en los factores salariales y remunerativos. Aspectos que desde hace mucho tiempo están revelados en los Informes internacionales de la Organización Internacional del trabajo (OIT) y otros Organismos relacionados y que no se adoptan planes de efectos concretos en que la clase proletaria (entiéndase asalariada) pueda manifestar libremente que se siente más que contenta, satisfechos de su trabajo y del producto de esos trabajos para bienestar personal y de su familia.
El Consejo Superior del trabajo (CST) y otros espacios son los ámbitos y planos donde se revisan los enfoques –no necesariamente- antagónicos del eterno problema entre la cuestión innegable de los costes laborales que presentan y argumentan las Corporaciones y el desden antinatural casi normal de evasión del Principio constitucional de nunca enfocar el trabajo como mercancía, sino como función estrictamente social; postulado reconocido en nuestra Carta Magna.
Ha sido tradicional para el Estado a través de los representantes laborales y gubernamentales ceder la aplicabilidad de este Principio Humano Constitucional ante los argumentos economicistas, olvidando que el problema no es el aspecto salarial propiamente dicho, sino la imperiosa legalidad y comprometido humanismo de la elevación real y digna de las condiciones materiales de los trabajadores/as y asalariados/as salvadoreños/as.
Este escenario implica un compromiso para todos los sectores involucrados cristalizar los aspectos de salario y prestaciones sociales (para aumentar su capacidad económica de compra), oportunidades laborales (acceso a aportar productivamente al sistema de trabajo); accesos a los sistemas sociales de salud (para garantizar condiciones físicas y mentales aptos para el trabajo), educación (con el objeto de elevar sus competencias laborales, intelectuales y de productividad), cultura (para un desarrollo de vida orientado a la satisfacción personal y familiar de haber contribuído al desarrollo y progreso del país y de sus congéneres) y, fortalecer permanentemente sus grados de conciencia social para participar activamente en los asuntos políticos del país, como los medios materiales institucionales inmediatos para salvaguardar el interés humano dentro de la generalidad de la sociedad en la cual le ha tocado nacer. Esta es la diferencia entre la concepción humana de los Estadistas, Trabajadores/as con respecto a los sectores patronales de los países socialmente desarrollados y los abusados países en vías de desarrollo. El Estado a través de sus representantes de Gobiernos y la Población Asalariada hacen el contrapeso Político a los representantes del Contrapeso Económico. En El Salvador es al revés: los Miembros del Poder Económico aprovechan las ventajas de la Institucionalidad del Estado para conservar y garantizar el Beneficio de sus Inversiones. A tal grado que la presencia de estos sectores está casi en todos los Organismos del Gobierno y el sector laboral invisibilizado en esos espacios de toma de decisiones.
2. Oportunidades Laborales, Trabajo, Producción y Dignidad Material Humana del Sector Laboral.
El Salario y las Prestaciones Sociales como Indicadores Más Inmediatos y Concretos que dan Seguridad y Dignidad Materiales.
El aspecto Salarial es un componente que oxigena la Vida de estos sectores laborales. Entonces, es el aspecto salarial MÁS (y nunca suprimida y mucho menos diferenciada), los otros factores, variables y condiciones materiales relativos a la educación, salud, trabajo, cultura, con sus respectivas libertades políticas y civiles, reconocidos como Derechos Fundamentales e inherentes a la persona humana y que el Estado tiene la responsabilidad Directa y Primaria de atender estos aspectos de la vida ordinaria de los ciudadanos/as.
La actitud y enfoque excluyente del factor salarial, argumentando las otras variables comentadas no le hace bien a los sectores asalariados del país.
Cualquier enfoque donde se elimine y/o suprima la parte salarial, en el proceso de construcción de modernos sistemas de fijación salarial se puede, razonablemente considerar, que se cae en una trampa en la que históricamente han caído los Representantes del Estado e incluso quienes representan los intereses de los trabajadores/as.
En condiciones óptimas de políticas laborales y sociales, donde las acciones del Estado giran alrededor de preservar la Dignidad Material de los Asalariados de una nación, no se trata de elevar subsidios algunos; se trata de elevar las posibilidades de aportar productivamente al sistema social del país, a la distribución equitativa de las riquezas en función de su aprovechamiento social; que una vez insertados en la vida productiva, los frutos de su trabajo sean acordes a la satisfacción de sus necesidades y capaces de retroalimentar las esferas sociales y económicas para hacer de El Salvador un País, donde los Salvadoreños/as se sientan materialmente productivos y estén interiormente realizados.
Trabajo e Ideología: Infraestructura y Supraestructura.
Por tanto, el trabajo no es un problema de carácter ideológico. El Trabajo es un Problema de Vida y Dignidad. En ese sentido, la acción de radiografiar en el Siglo XIX al sistema capitalista, Karl Marx lo que hizo fue anticiparse, con muchos siglos de antelación, a las condiciones actuales en que viven los pueblos del tercer mundo, incluyendo a El Salvador. El acento crítico de Marx a la pauperización de la clase trabajadora y al fetichismo del Capital por parte de los dueños de los medios de producción sigue tan vigente como ayer.
Los Resultados de las tendencias monopolistas, oligopolistas; las tendencias de favorecimientos legales y económicos a sectores élites; la despropietarización social de los Recursos de una Nación y el abuso y aprovechamiento de la Pobreza y la necesidad de los más desprotegidos para generar Beneficios y Riquezas, son axiomas tan reales que la Historia de El Salvador, lo ha comprobado por generaciones.
Surge la pregunta clásica que todo quien se digne tener conciencia del Derecho inalienable a Vivir Dignamente en su país: ¿Por qué países como Inglaterra, la misma Francia, los Estados Unidos de Norteamérica y muchas de las Naciones Europeas que estaban sumidas en altos niveles de pobreza similares o peores a las vividas en nuestros Países, incluyendo Latinoamérica y grandes regiones geopolíticas de África y Asia, comprendieron en ese momento histórico de la Realidad Mundial los conceptos de Karl Marx y trabajaron para mejorar las condiciones de Vida de sus Ciudadanos/as y sus respectivas familias?.
La Burguesía criolla no quiere, ni pretende entender esas Verdades Históricas. No es sólo de enseñarle a pescar a la gente, como dice una trillada expresión proburguesa, sino de posibilitarle a la clase proletaria de los instrumentos y medios para que pueda producir con las mismas oportunidades y en igualdad de condiciones.
3. Los Considerandos de la Reforma.
Los aspectos que fundamentan el proceso de reforma del Reglamento del Consejo Superior del Trabajo, no refleja postulados sustantivos de carácter constitucional que refleje la recuperación de la concepción humanista y realista de ese importante espacio de trabajo tripartito. Sus bases son eminentemente jurídicas y orientadas al compromiso de los Convenios suscritos por el Estado de El Salvador. Lo Jurídico está ligado a lo Político y éste responde al pensamiento de desarrollar un Proceso de Reformas sustantivas a las Políticas Laborales que no se reflejan, hoy por hoy, en esta parte de trabajo de todo el Sistema Laboral Salvadoreño.
Estos son los considerandos propuesto por el Órgano Ejecutivo para la Regulación del Consejo Superior de Trabajo (CST) en El Salvador:
Lo Excepcionalmente Vinculante y la ¿Institucionalización del Verdadero Diálogo Tripartito?
• Que por Decreto Legislativo Nº 859, publicado en el Diario Oficial Nº 87 BIS, Tomo 323, de fecha 12 de mayo del año en curso, se creó el Consejo Superior del Trabajo en calidad de órgano consultivo y excepcionalmente vinculante del Órgano Ejecutivo, con el fin de institucionalizar el verdadero diálogo tripartito y promover la concertación económica y social entre las autoridades públicas y las organizaciones de empleadores y trabajadores.
El espíritu de creación del CST
• Que el espíritu de creación del Consejo Superior del Trabajo, nace en correspondencia al convenio 144 de la Organización del Trabajo sobre la consulta tripartita (normas internacionales del trabajo), 1976 y la recomendación 152 Recomendación sobre la consulta tripartita (actividades de la Organización Internacional del Trabajo), 1976.
La Libertad Sindical de los Empleados Públicos y Municipales.
• Que por Decreto Legislativo No. 33 de fecha 27 de mayo de 2009, publicado en el Diario Oficial No. 102, Tomo 383 de fecha 04 de junio de 2009, se reformaron los artículos 47 y 48 de la Constitución de la República, dicha reforma habilita a los empleados públicos y municipales, pueden ejercer su derecho a la Libertad Sindical y contratación colectiva de Trabajo; esta circunstancian en particular constituye la creación de nuevas organizaciones representativas tanto de empleadores o de Trabajadores en El Salvador.
La Autonomía Propia del Trabajo del CST.
• Que el Consejo Superior del Trabajo funcionará interrelacionada dentro de la esfera del Ministerio del Trabajo y Previsión Social con autonomía propia en sus deliberaciones, recomendaciones y resoluciones; su integración, ejercicio y demás actividades se reservarán a la reglamentación para facilitar y asegurar la aplicación de la Ley.
(2009, Sitinprova Press Service, SPS), (2009, Raúl Hernández Bonilla) (2009, Raal Herbon Press Service, RHPS)
(San Salvador 2009, Sitinprova Press Service, SPS). Se discute actualmente un Nuevo Reglamento Legal para que el Consejo Superior de Trabajo (CST), pueda funcionar eficientemente en materia de Relaciones Laborales en el Estado de El Salvador. Las experiencias de los participantes es tan amplia que todos/as se conocen dentro del ámbito corporativo patronal, organizativo laboral y burócrata gubernamental. Esto explica, de alguna manera, por qué no se haya desarrollado, como fase previa, un Proceso de Diagnóstico sobre el Estado de las Relaciones Laborales en El Salvador, que bien pudiese haber arrojado información relevante y actualizada muy interesante. Interesante en el sentido de impulsar iniciativas tendientes a ratificar las fortalezas y las fallas de este espacio sistémico procesalmente fundamental de trabajo tripartito de donde emanan las Directrices esenciales sobre cambios legales y jurídicos en los factores salariales y remunerativos. Aspectos que desde hace mucho tiempo están revelados en los Informes internacionales de la Organización Internacional del trabajo (OIT) y otros Organismos relacionados y que no se adoptan planes de efectos concretos en que la clase proletaria (entiéndase asalariada) pueda manifestar libremente que se siente más que contenta, satisfechos de su trabajo y del producto de esos trabajos para bienestar personal y de su familia.
El Consejo Superior del trabajo (CST) y otros espacios son los ámbitos y planos donde se revisan los enfoques –no necesariamente- antagónicos del eterno problema entre la cuestión innegable de los costes laborales que presentan y argumentan las Corporaciones y el desden antinatural casi normal de evasión del Principio constitucional de nunca enfocar el trabajo como mercancía, sino como función estrictamente social; postulado reconocido en nuestra Carta Magna.
Ha sido tradicional para el Estado a través de los representantes laborales y gubernamentales ceder la aplicabilidad de este Principio Humano Constitucional ante los argumentos economicistas, olvidando que el problema no es el aspecto salarial propiamente dicho, sino la imperiosa legalidad y comprometido humanismo de la elevación real y digna de las condiciones materiales de los trabajadores/as y asalariados/as salvadoreños/as.
Este escenario implica un compromiso para todos los sectores involucrados cristalizar los aspectos de salario y prestaciones sociales (para aumentar su capacidad económica de compra), oportunidades laborales (acceso a aportar productivamente al sistema de trabajo); accesos a los sistemas sociales de salud (para garantizar condiciones físicas y mentales aptos para el trabajo), educación (con el objeto de elevar sus competencias laborales, intelectuales y de productividad), cultura (para un desarrollo de vida orientado a la satisfacción personal y familiar de haber contribuído al desarrollo y progreso del país y de sus congéneres) y, fortalecer permanentemente sus grados de conciencia social para participar activamente en los asuntos políticos del país, como los medios materiales institucionales inmediatos para salvaguardar el interés humano dentro de la generalidad de la sociedad en la cual le ha tocado nacer. Esta es la diferencia entre la concepción humana de los Estadistas, Trabajadores/as con respecto a los sectores patronales de los países socialmente desarrollados y los abusados países en vías de desarrollo. El Estado a través de sus representantes de Gobiernos y la Población Asalariada hacen el contrapeso Político a los representantes del Contrapeso Económico. En El Salvador es al revés: los Miembros del Poder Económico aprovechan las ventajas de la Institucionalidad del Estado para conservar y garantizar el Beneficio de sus Inversiones. A tal grado que la presencia de estos sectores está casi en todos los Organismos del Gobierno y el sector laboral invisibilizado en esos espacios de toma de decisiones.
2. Oportunidades Laborales, Trabajo, Producción y Dignidad Material Humana del Sector Laboral.
El Salario y las Prestaciones Sociales como Indicadores Más Inmediatos y Concretos que dan Seguridad y Dignidad Materiales.
El aspecto Salarial es un componente que oxigena la Vida de estos sectores laborales. Entonces, es el aspecto salarial MÁS (y nunca suprimida y mucho menos diferenciada), los otros factores, variables y condiciones materiales relativos a la educación, salud, trabajo, cultura, con sus respectivas libertades políticas y civiles, reconocidos como Derechos Fundamentales e inherentes a la persona humana y que el Estado tiene la responsabilidad Directa y Primaria de atender estos aspectos de la vida ordinaria de los ciudadanos/as.
La actitud y enfoque excluyente del factor salarial, argumentando las otras variables comentadas no le hace bien a los sectores asalariados del país.
Cualquier enfoque donde se elimine y/o suprima la parte salarial, en el proceso de construcción de modernos sistemas de fijación salarial se puede, razonablemente considerar, que se cae en una trampa en la que históricamente han caído los Representantes del Estado e incluso quienes representan los intereses de los trabajadores/as.
En condiciones óptimas de políticas laborales y sociales, donde las acciones del Estado giran alrededor de preservar la Dignidad Material de los Asalariados de una nación, no se trata de elevar subsidios algunos; se trata de elevar las posibilidades de aportar productivamente al sistema social del país, a la distribución equitativa de las riquezas en función de su aprovechamiento social; que una vez insertados en la vida productiva, los frutos de su trabajo sean acordes a la satisfacción de sus necesidades y capaces de retroalimentar las esferas sociales y económicas para hacer de El Salvador un País, donde los Salvadoreños/as se sientan materialmente productivos y estén interiormente realizados.
Trabajo e Ideología: Infraestructura y Supraestructura.
Por tanto, el trabajo no es un problema de carácter ideológico. El Trabajo es un Problema de Vida y Dignidad. En ese sentido, la acción de radiografiar en el Siglo XIX al sistema capitalista, Karl Marx lo que hizo fue anticiparse, con muchos siglos de antelación, a las condiciones actuales en que viven los pueblos del tercer mundo, incluyendo a El Salvador. El acento crítico de Marx a la pauperización de la clase trabajadora y al fetichismo del Capital por parte de los dueños de los medios de producción sigue tan vigente como ayer.
Los Resultados de las tendencias monopolistas, oligopolistas; las tendencias de favorecimientos legales y económicos a sectores élites; la despropietarización social de los Recursos de una Nación y el abuso y aprovechamiento de la Pobreza y la necesidad de los más desprotegidos para generar Beneficios y Riquezas, son axiomas tan reales que la Historia de El Salvador, lo ha comprobado por generaciones.
Surge la pregunta clásica que todo quien se digne tener conciencia del Derecho inalienable a Vivir Dignamente en su país: ¿Por qué países como Inglaterra, la misma Francia, los Estados Unidos de Norteamérica y muchas de las Naciones Europeas que estaban sumidas en altos niveles de pobreza similares o peores a las vividas en nuestros Países, incluyendo Latinoamérica y grandes regiones geopolíticas de África y Asia, comprendieron en ese momento histórico de la Realidad Mundial los conceptos de Karl Marx y trabajaron para mejorar las condiciones de Vida de sus Ciudadanos/as y sus respectivas familias?.
La Burguesía criolla no quiere, ni pretende entender esas Verdades Históricas. No es sólo de enseñarle a pescar a la gente, como dice una trillada expresión proburguesa, sino de posibilitarle a la clase proletaria de los instrumentos y medios para que pueda producir con las mismas oportunidades y en igualdad de condiciones.
3. Los Considerandos de la Reforma.
Los aspectos que fundamentan el proceso de reforma del Reglamento del Consejo Superior del Trabajo, no refleja postulados sustantivos de carácter constitucional que refleje la recuperación de la concepción humanista y realista de ese importante espacio de trabajo tripartito. Sus bases son eminentemente jurídicas y orientadas al compromiso de los Convenios suscritos por el Estado de El Salvador. Lo Jurídico está ligado a lo Político y éste responde al pensamiento de desarrollar un Proceso de Reformas sustantivas a las Políticas Laborales que no se reflejan, hoy por hoy, en esta parte de trabajo de todo el Sistema Laboral Salvadoreño.
Estos son los considerandos propuesto por el Órgano Ejecutivo para la Regulación del Consejo Superior de Trabajo (CST) en El Salvador:
Lo Excepcionalmente Vinculante y la ¿Institucionalización del Verdadero Diálogo Tripartito?
• Que por Decreto Legislativo Nº 859, publicado en el Diario Oficial Nº 87 BIS, Tomo 323, de fecha 12 de mayo del año en curso, se creó el Consejo Superior del Trabajo en calidad de órgano consultivo y excepcionalmente vinculante del Órgano Ejecutivo, con el fin de institucionalizar el verdadero diálogo tripartito y promover la concertación económica y social entre las autoridades públicas y las organizaciones de empleadores y trabajadores.
El espíritu de creación del CST
• Que el espíritu de creación del Consejo Superior del Trabajo, nace en correspondencia al convenio 144 de la Organización del Trabajo sobre la consulta tripartita (normas internacionales del trabajo), 1976 y la recomendación 152 Recomendación sobre la consulta tripartita (actividades de la Organización Internacional del Trabajo), 1976.
La Libertad Sindical de los Empleados Públicos y Municipales.
• Que por Decreto Legislativo No. 33 de fecha 27 de mayo de 2009, publicado en el Diario Oficial No. 102, Tomo 383 de fecha 04 de junio de 2009, se reformaron los artículos 47 y 48 de la Constitución de la República, dicha reforma habilita a los empleados públicos y municipales, pueden ejercer su derecho a la Libertad Sindical y contratación colectiva de Trabajo; esta circunstancian en particular constituye la creación de nuevas organizaciones representativas tanto de empleadores o de Trabajadores en El Salvador.
La Autonomía Propia del Trabajo del CST.
• Que el Consejo Superior del Trabajo funcionará interrelacionada dentro de la esfera del Ministerio del Trabajo y Previsión Social con autonomía propia en sus deliberaciones, recomendaciones y resoluciones; su integración, ejercicio y demás actividades se reservarán a la reglamentación para facilitar y asegurar la aplicación de la Ley.
(2009, Sitinprova Press Service, SPS), (2009, Raúl Hernández Bonilla) (2009, Raal Herbon Press Service, RHPS)
lunes, 16 de noviembre de 2009
HONDURAS: Texto íntegro de la CARTA DE NO ACEPTACIÓN A LA RESTITUCIÓN del Presidente Constitucional de Honduras para no Encubrir el Golpe de Estado
HONDURAS: Texto íntegro de la CARTA DE NO ACEPTACIÓN A LA RESTITUCIÓN por parte del Presidente Constitucional de Honduras para no Encubrir el Golpe de Estado ejecutado el pasado 28 Junio 2009.
“(…) En mi condición de presidente electo por el pueblo hondureño, reafirmo mi decisión que a partir de esta fecha cualquiera que fuera el caso, YO NO ACEPTO NINGÚN ACUERDO DE RETORNO A LA PRESIDENCIA, PARA ENCUBRIR EL GOLPE DE ESTADO, que sabemos que tiene un impacto directo por la represión militar sobre los derechos humanos de las habitantes de nuestro país (…)”
Tegucigalpa, 14 de noviembre de 2009
S. E BARACK OBAMA PRESIDENTE EE UU Washington D. C.
Estimado presidente Obama:
Cuando nos reunimos por primera vez el 8 de julio con la Secretaria de Estado Clinton después del Golpe de Estado se dejó claro ante mí y ante el mundo la posición de la administración Obama de condenar el Golpe de Estado, desconocer sus autoridades y exigir el retorno del Estado de derecho con la restitución al cargo de presidente electo por el pueblo.
La posición oficial de su gobierno y sus representantes que patrocinaron y firmaron las resoluciones de la ONU, OEA, en el que el tercer punto exige mi restitución inmediata y segura. A partir del 28 de junio de 2009 mi secuestro por los militares y destierro a Costa Rica.
El Congreso de la República emitió un decreto ilegal donde ordena “separar al ciudadano José Manuel Zelaya del cargo de presidente constitucional de la República” sin facultades constitucionales para hacerlo, sin el debido proceso y sin ser citado a ningún juicio.
Desde la primera reunión con la secretaria Hillary Clinton me propusieron la mediación del Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, a pesar de que considero que es contraproducente dialogar con personas que tienen un arma en sus manos, acepte considerando el auspicio de EE UU y de la comunidad internacional.
En un comunicado de fecha 4 de septiembre del presente año la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, expresaba lo siguiente: "La conclusión positiva del proceso iniciado por Arias sería la base adecuada para proceder con una elección legítima".
De todos es conocido que el Régimen de Facto sin la visita a Honduras del Subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, Daniel Restrepo y Craig Kelly no hubieran firmado el acuerdo. Todos sabemos por qué se rompió el acuerdo Tegucigalpa–San José.
El propio presidente Oscar Arias en aras de la verdad declaró:
“Micheletti nunca tuvo voluntad de colaborar y que por el contrario se estaba burlando de la comunidad internacional y sólo buscaba dilatar el tiempo para nunca entregar el poder a quien corresponde”.
El ex presidente Ricardo Lagos, miembro prominente de la Comisión Internacional de Verificación en sus declaraciones confirmó esto al manifestar: “El señor Micheletti lo rompió”, " Micheletti hizo cosas que no debía haber hecho como decir 'yo formaré un gobierno de unidad sin Zelaya”, lo que hizo fracasar este acuerdo negociado.
El propio día en que se instalaba en Tegucigalpa la Comisión de Verificación del acuerdo sorprendieron las declaraciones de funcionarios del Departamento de Estado donde modifican su posición e interpretan el acuerdo unilateralmente con las declaraciones siguientes:
“…las elecciones serían reconocidas por Estados Unidos con o sin restitución…”. El régimen de facto celebró este cambio y utilizaron estas declaraciones para sus objetivos e inmediatamente terminaron por incumplir y violar el acuerdo.
Por lo anteriormente expuesto nos manifestamos de la siguiente manera:
Que el Acuerdo Tegucigalpa/San José queda sin valor ni efecto por incumplimiento unilateral del gobierno de facto. Este fue concebido para implementarse en forma integral y simultánea, pues no se contemplaron como doce acuerdos separados, fue un solo acuerdo con doce puntos el cual tenía un solo propósito restaurar el orden democrático y la paz social y con esto se revirtiera el golpe de Estado, lo que implica el seguro retorno del Presidente de la República elegido legítimamente por voto popular. Y con esto, propiciar un clima de reconciliación nacional y un siguiente proceso electoral constitucional, limpio, con garantías de participación igualitaria y libre para todos los ciudadanos de Honduras.
Que las próximas elecciones se debían desarrollar en un marco de legalidad y respaldo internacional, especialmente de la OEA y NNUU y que fuera de esas condiciones políticas y de derechos ciudadanos mínimos para garantizar un resultado apegado a la libertad y a la transparencia.
En esto, quiero anotar que la nueva posición de los funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos esquiva el objetivo inicial del Diálogo de San José, relegando un acuerdo con el Gobierno legítimamente reconocido hacia un segundo plano y tratando de trasladar este acuerdo hacia un nuevo proceso electoral sin importar las condiciones en que se desarrolle. Entre otras, con recursos públicos están siendo autorizados por funcionarios públicos no reconocidos legalmente e imputados a un documento de Presupuesto que no ha sido autorizado por Presidente legítimamente reconocido.
En estas condiciones, este proceso, y por lo tanto sus resultados serán sujetos de impugnación y no reconocimiento; lo cual pone en grave riesgo la estabilidad futura de las relaciones entre Honduras y el resto de naciones que reconozcan sus resultados.
Como lo ha señalado el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, no existe un ambiente político para elecciones, como lo ha observado y apuntado la Congresista norteamericana Jane Sharkorky en su visita a Honduras, se observa un ambiente comprobado de violación a los derechos humanos en Honduras.
El 6 de noviembre pasado, hemos comunicado nuestra negativa a continuar con el diálogo falso, y por lo tanto al expirarse el plazo el texto constituye letra muerta que pierde vigencia porque un acuerdo se cumple en tiempo y forma, la violación de éste por el régimen de facto es para nosotros la condición que determina que el acuerdo dejó de existir. Indudablemente se perdió tiempo precioso en este intento fallido.
La elección presidencial está actualmente prevista para la última semana de noviembre. En este caso, como Presidente Constitucional de Honduras, y como ciudadano que representa y fue elegido por voto democrático del pueblo de Honduras, me veo en la obligación de informar que bajo estas condiciones no podemos respaldarla y procederemos a impugnarlo legalmente en nombre de millares de hondureños y de cientos de candidatos que sienten que esta competencia es desigual y no se presentan las condiciones de participación en libertad.
En Honduras por la represión a que hoy está sometido el pueblo hondureño, donde no se respeta ni la más alta autoridad el Presidente de la República donde no se ha considerado que en tres años logré los mejores indicadores económicos y la más grande reducción de la pobreza de los 28 años de vida democrática, donde fui derrocado por la fuerza de las armas, nunca fui sometido a un juicio ni al proceso debido y tengo hoy 24 acusaciones y órdenes de captura por narcotráfico corrupción y terrorismo entre otros, y donde la mayor parte de los ministros de mi gabinete son objeto de persecución política y se encuentran huyendo del régimen en diferentes partes de América.
3.500 personas detenidas en cien días, más de 600 personas heridas y golpeadas en los hospitales, más de un centenar de asesinatos y una incontable cantidad de personas sometidas a torturas cometidas contra ciudadanos que se atreven a oponerse y manifestar sus ideas de libertad y justicia, en manifestaciones pacíficas, todo esto convierte las elecciones de noviembre en un ejercicio anti-democrático por estado de ilegitimidad, por la incertidumbre y la intimidación militar, para grandes sectores de nuestro pueblo.
Realizar elecciones en las que el Presidente electo por el pueblo de Honduras, a quien reconoce su Gobierno y la comunidad internacional, está prisionero, rodeado por militares en la sede diplomática de Brasil, y un presidente de facto que impusieron los militares, rodeado por los poderosos en el palacio de gobierno, será una vergüenza histórica para Honduras y una infamia para los pueblos democráticos de América. Este proceso electoral es ilegal porque oculta el golpe de estado militar, y el estado de facto en que vive Honduras no brinda garantías de igualdad y libertad en la participación ciudadana, a todos los hondureños es una maniobra electoral antidemocrática repudiada por grandes sectores del pueblo para encubrir los autores materiales e intelectuales del Golpe de Estado.
Las elecciones son un proceso no son sólo un día donde se va elegir, es un debate, es exposición de ideas, es igualdad de oportunidades.
EN MI CONDICIÓN DE PRESIDENTE ELECTO POR EL PUEBLO HONDUREÑO, REAFIRMO MI DECISIÓN QUE A PARTIR DE ESTA FECHA CUALQUIERA QUE FUERA EL CASO, YO NO ACEPTO NINGÚN ACUERDO DE RETORNO A LA PRESIDENCIA, PARA ENCUBRIR EL GOLPE DE ESTADO, QUE SABEMOS QUE TIENE UN IMPACTO DIRECTO POR LA REPRESIÓN MILITAR SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS HABITANTES DE NUESTRO PAÍS.
Sr. Presidente:
En la Cumbre de Países del Continente Americano celebrada en Trinidad y Tobago a principios de este año, donde estuve presente usted manifestó:
“Que dejáramos de acusar a Estados Unidos por lo que hizo en el pasado en el continente y que viéramos hacia el futuro”. El futuro que hoy nos muestran al alterar su posición en el caso de Honduras y favorecer así la intervención abusiva de las castas militares en la vida cívica de nuestro Estado, (causa histórica del atraso y estancamiento de nuestros países en el Siglo XX) no es más que el ocaso de la libertad y un desprecio a la dignidad humana, es una nueva guerra contra los procesos de reformas sociales y democráticas tan necesarios en Honduras.
Presidente Obama:
Cada vez que se derroca un Gobierno legítimamente electo en América la violencia y el terrorismo nos gana una batalla y la democracia sufre una derrota.
Todavía nos resistimos a creer que este golpe de Estado militar en ejecución en Honduras, es ya el nuevo terrorismo de Estado del Siglo XXI. Y será el futuro para América Latina que nos habló en Trinidad y Tobago. Estamos firmes, decididos a luchar por nuestra democracia sin ocultar la verdad y cuando un pueblo se decide a luchar pacíficamente por sus ideas, no hay arma, no hay ejército ni maniobra capaz de detenerlo. En espera de su pronta respuesta, le reitero mi más alta consideración.
JOSE MANUEL ZELAYA ROSALES
Presidente Constitucional de la República de Honduras
“(…) En mi condición de presidente electo por el pueblo hondureño, reafirmo mi decisión que a partir de esta fecha cualquiera que fuera el caso, YO NO ACEPTO NINGÚN ACUERDO DE RETORNO A LA PRESIDENCIA, PARA ENCUBRIR EL GOLPE DE ESTADO, que sabemos que tiene un impacto directo por la represión militar sobre los derechos humanos de las habitantes de nuestro país (…)”
Tegucigalpa, 14 de noviembre de 2009
S. E BARACK OBAMA PRESIDENTE EE UU Washington D. C.
Estimado presidente Obama:
Cuando nos reunimos por primera vez el 8 de julio con la Secretaria de Estado Clinton después del Golpe de Estado se dejó claro ante mí y ante el mundo la posición de la administración Obama de condenar el Golpe de Estado, desconocer sus autoridades y exigir el retorno del Estado de derecho con la restitución al cargo de presidente electo por el pueblo.
La posición oficial de su gobierno y sus representantes que patrocinaron y firmaron las resoluciones de la ONU, OEA, en el que el tercer punto exige mi restitución inmediata y segura. A partir del 28 de junio de 2009 mi secuestro por los militares y destierro a Costa Rica.
El Congreso de la República emitió un decreto ilegal donde ordena “separar al ciudadano José Manuel Zelaya del cargo de presidente constitucional de la República” sin facultades constitucionales para hacerlo, sin el debido proceso y sin ser citado a ningún juicio.
Desde la primera reunión con la secretaria Hillary Clinton me propusieron la mediación del Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, a pesar de que considero que es contraproducente dialogar con personas que tienen un arma en sus manos, acepte considerando el auspicio de EE UU y de la comunidad internacional.
En un comunicado de fecha 4 de septiembre del presente año la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, expresaba lo siguiente: "La conclusión positiva del proceso iniciado por Arias sería la base adecuada para proceder con una elección legítima".
De todos es conocido que el Régimen de Facto sin la visita a Honduras del Subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, Daniel Restrepo y Craig Kelly no hubieran firmado el acuerdo. Todos sabemos por qué se rompió el acuerdo Tegucigalpa–San José.
El propio presidente Oscar Arias en aras de la verdad declaró:
“Micheletti nunca tuvo voluntad de colaborar y que por el contrario se estaba burlando de la comunidad internacional y sólo buscaba dilatar el tiempo para nunca entregar el poder a quien corresponde”.
El ex presidente Ricardo Lagos, miembro prominente de la Comisión Internacional de Verificación en sus declaraciones confirmó esto al manifestar: “El señor Micheletti lo rompió”, " Micheletti hizo cosas que no debía haber hecho como decir 'yo formaré un gobierno de unidad sin Zelaya”, lo que hizo fracasar este acuerdo negociado.
El propio día en que se instalaba en Tegucigalpa la Comisión de Verificación del acuerdo sorprendieron las declaraciones de funcionarios del Departamento de Estado donde modifican su posición e interpretan el acuerdo unilateralmente con las declaraciones siguientes:
“…las elecciones serían reconocidas por Estados Unidos con o sin restitución…”. El régimen de facto celebró este cambio y utilizaron estas declaraciones para sus objetivos e inmediatamente terminaron por incumplir y violar el acuerdo.
Por lo anteriormente expuesto nos manifestamos de la siguiente manera:
Que el Acuerdo Tegucigalpa/San José queda sin valor ni efecto por incumplimiento unilateral del gobierno de facto. Este fue concebido para implementarse en forma integral y simultánea, pues no se contemplaron como doce acuerdos separados, fue un solo acuerdo con doce puntos el cual tenía un solo propósito restaurar el orden democrático y la paz social y con esto se revirtiera el golpe de Estado, lo que implica el seguro retorno del Presidente de la República elegido legítimamente por voto popular. Y con esto, propiciar un clima de reconciliación nacional y un siguiente proceso electoral constitucional, limpio, con garantías de participación igualitaria y libre para todos los ciudadanos de Honduras.
Que las próximas elecciones se debían desarrollar en un marco de legalidad y respaldo internacional, especialmente de la OEA y NNUU y que fuera de esas condiciones políticas y de derechos ciudadanos mínimos para garantizar un resultado apegado a la libertad y a la transparencia.
En esto, quiero anotar que la nueva posición de los funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos esquiva el objetivo inicial del Diálogo de San José, relegando un acuerdo con el Gobierno legítimamente reconocido hacia un segundo plano y tratando de trasladar este acuerdo hacia un nuevo proceso electoral sin importar las condiciones en que se desarrolle. Entre otras, con recursos públicos están siendo autorizados por funcionarios públicos no reconocidos legalmente e imputados a un documento de Presupuesto que no ha sido autorizado por Presidente legítimamente reconocido.
En estas condiciones, este proceso, y por lo tanto sus resultados serán sujetos de impugnación y no reconocimiento; lo cual pone en grave riesgo la estabilidad futura de las relaciones entre Honduras y el resto de naciones que reconozcan sus resultados.
Como lo ha señalado el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, no existe un ambiente político para elecciones, como lo ha observado y apuntado la Congresista norteamericana Jane Sharkorky en su visita a Honduras, se observa un ambiente comprobado de violación a los derechos humanos en Honduras.
El 6 de noviembre pasado, hemos comunicado nuestra negativa a continuar con el diálogo falso, y por lo tanto al expirarse el plazo el texto constituye letra muerta que pierde vigencia porque un acuerdo se cumple en tiempo y forma, la violación de éste por el régimen de facto es para nosotros la condición que determina que el acuerdo dejó de existir. Indudablemente se perdió tiempo precioso en este intento fallido.
La elección presidencial está actualmente prevista para la última semana de noviembre. En este caso, como Presidente Constitucional de Honduras, y como ciudadano que representa y fue elegido por voto democrático del pueblo de Honduras, me veo en la obligación de informar que bajo estas condiciones no podemos respaldarla y procederemos a impugnarlo legalmente en nombre de millares de hondureños y de cientos de candidatos que sienten que esta competencia es desigual y no se presentan las condiciones de participación en libertad.
En Honduras por la represión a que hoy está sometido el pueblo hondureño, donde no se respeta ni la más alta autoridad el Presidente de la República donde no se ha considerado que en tres años logré los mejores indicadores económicos y la más grande reducción de la pobreza de los 28 años de vida democrática, donde fui derrocado por la fuerza de las armas, nunca fui sometido a un juicio ni al proceso debido y tengo hoy 24 acusaciones y órdenes de captura por narcotráfico corrupción y terrorismo entre otros, y donde la mayor parte de los ministros de mi gabinete son objeto de persecución política y se encuentran huyendo del régimen en diferentes partes de América.
3.500 personas detenidas en cien días, más de 600 personas heridas y golpeadas en los hospitales, más de un centenar de asesinatos y una incontable cantidad de personas sometidas a torturas cometidas contra ciudadanos que se atreven a oponerse y manifestar sus ideas de libertad y justicia, en manifestaciones pacíficas, todo esto convierte las elecciones de noviembre en un ejercicio anti-democrático por estado de ilegitimidad, por la incertidumbre y la intimidación militar, para grandes sectores de nuestro pueblo.
Realizar elecciones en las que el Presidente electo por el pueblo de Honduras, a quien reconoce su Gobierno y la comunidad internacional, está prisionero, rodeado por militares en la sede diplomática de Brasil, y un presidente de facto que impusieron los militares, rodeado por los poderosos en el palacio de gobierno, será una vergüenza histórica para Honduras y una infamia para los pueblos democráticos de América. Este proceso electoral es ilegal porque oculta el golpe de estado militar, y el estado de facto en que vive Honduras no brinda garantías de igualdad y libertad en la participación ciudadana, a todos los hondureños es una maniobra electoral antidemocrática repudiada por grandes sectores del pueblo para encubrir los autores materiales e intelectuales del Golpe de Estado.
Las elecciones son un proceso no son sólo un día donde se va elegir, es un debate, es exposición de ideas, es igualdad de oportunidades.
EN MI CONDICIÓN DE PRESIDENTE ELECTO POR EL PUEBLO HONDUREÑO, REAFIRMO MI DECISIÓN QUE A PARTIR DE ESTA FECHA CUALQUIERA QUE FUERA EL CASO, YO NO ACEPTO NINGÚN ACUERDO DE RETORNO A LA PRESIDENCIA, PARA ENCUBRIR EL GOLPE DE ESTADO, QUE SABEMOS QUE TIENE UN IMPACTO DIRECTO POR LA REPRESIÓN MILITAR SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS HABITANTES DE NUESTRO PAÍS.
Sr. Presidente:
En la Cumbre de Países del Continente Americano celebrada en Trinidad y Tobago a principios de este año, donde estuve presente usted manifestó:
“Que dejáramos de acusar a Estados Unidos por lo que hizo en el pasado en el continente y que viéramos hacia el futuro”. El futuro que hoy nos muestran al alterar su posición en el caso de Honduras y favorecer así la intervención abusiva de las castas militares en la vida cívica de nuestro Estado, (causa histórica del atraso y estancamiento de nuestros países en el Siglo XX) no es más que el ocaso de la libertad y un desprecio a la dignidad humana, es una nueva guerra contra los procesos de reformas sociales y democráticas tan necesarios en Honduras.
Presidente Obama:
Cada vez que se derroca un Gobierno legítimamente electo en América la violencia y el terrorismo nos gana una batalla y la democracia sufre una derrota.
Todavía nos resistimos a creer que este golpe de Estado militar en ejecución en Honduras, es ya el nuevo terrorismo de Estado del Siglo XXI. Y será el futuro para América Latina que nos habló en Trinidad y Tobago. Estamos firmes, decididos a luchar por nuestra democracia sin ocultar la verdad y cuando un pueblo se decide a luchar pacíficamente por sus ideas, no hay arma, no hay ejército ni maniobra capaz de detenerlo. En espera de su pronta respuesta, le reitero mi más alta consideración.
JOSE MANUEL ZELAYA ROSALES
Presidente Constitucional de la República de Honduras
Teoría y Praxis como Expresión de la Moral Intelectual y del Compromiso en la Lucha Social: Los estándares morales de un intelectual.
Teoría y Praxis como Expresión de la Moral Intelectual y del Compromiso en la Lucha Social: " (...) Los estándares morales de un intelectual deben ser más altos que los de una persona común (...)" Entrevista a Noam Chomsky por Heinz Dieterich Steffan.
Jean-Paul Sartre, Bertrand Russell y Noam Chomsky conformaron, desde los años 60, un triunvirato de abanderados de la ética que, como una conciencia de la sociedad global, se pronunciaba y actuaba en defensa de la causa de los pobres y de los excluidos del sistema mundial.
Al morir sus “compañeros de armas”, Chomsky mantuvo su postura crítica frente a las injusticias y abusos contra los indefensos y continuó luchando por una verdadera democracia con participación de las mayorías.
Desde su experiencia de toda una vida al servicio de los movimientos sociales, el prestigioso pensador estadounidense aclara el papel que deben ocupar los intelectuales en la vida de la sociedad.
¿Cómo defines a un intelectual?
Desde cierta perspectiva, un intelectual es simplemente toda persona que usa su cerebro. Todo el mundo usa su cerebro, por supuesto, pero, más allá de ese uso necesario para la supervivencia, hay actividades que se refieren a la opinión pública, a asuntos de interés general. Yo no llamaría intelectual a alguien que traduce un manuscrito griego, porque hace un trabajo básicamente mecánico. Hay quizás pocos profesores que puedan llamarse verdaderamente intelectuales. Por otra parte, un trabajador del acero que es organizador sindical y se preocupa por los asuntos internacionales puede muy bien ser un intelectual.
Es decir, la condición de intelectual no es el correlato de una profesión determinada. Hay alguna relación entre gozar de ciertos privilegios y tener posibilidades de actuar como un intelectual. No es una relación muy fuerte, porque mucha gente privilegiada no hace nada que pueda considerarse de mérito intelectual y, por otra parte, mucha gente sin privilegios es muy creativa, reflexiva y de amplios conocimientos.
¿Qué entiendes por "variante leninista" de los intelectuales?
En los años ’60 escribí un libro sobre los intelectuales, titulado American Power and the New Mandarins. La expresión “los nuevos mandarines” no fue un invento mío. Yo la tomé de Ithiel de Sola Pool, jefe del Departamento de Ciencias Políticas del Massachussets Institute of Technology (MIT), quien escribió un artículo en el cual se caracterizó a sí mismo y caracterizó a sus cohortes, con orgullo, como los nuevos mandarines. Esto fue justo al inicio del gobierno de John F. Kennedy.
Cuando Kennedy asumió la presidencia, se suponía que se inauguraba una nueva era de las luces.
Toda clase de intelectuales de Cambridge fue para allá; algunos para convertirse en miembros del gobierno, otros para ser asesores y otros para almorzar con Jackie Kennedy.
Efectivamente, lograron un grado de poder de decisión que es inusual. Si comparas, por ejemplo, la camarilla gubernamental de Eisenhower con la camarilla de Kennedy, en la segunda había más personas que serían consideradas como intelectuales públicos o científicos políticos. Tenían varios nombres para describirse. Uno que usaban con orgullo era los “nuevos mandarines”.
A partir de ese momento, inteligencia y conocimiento iban a servir y ejercer el poder, cosa que se haría de manera apropiada. También se describieron como “intelectuales de acción”(action intellectuals), porque no eran simplemente académicos de la torre de marfil. Se consideraban intelectuales brillantes que iban a comprometerse en los asuntos reales del mundo. Se trataba, esencialmente, de intelectuales liberales, es decir, en términos europeos, una especie de socialdemócratas. Y bueno, esto no era tan nuevo como ellos pensaban. Durante la Primera Guerra Mundial había sucedido algo semejante.
El presidente estadounidense Woodrow Wilson fue electo en 1916 con una plataforma electoral que, bajo el lema “Paz sin victoria”, prometía mantener a los Estados Unidos fuera de la guerra y negociar la paz entre las potencias en conflicto. Sin embargo, muy rápidamente se puso a trabajar para que los Estados Unidos participara en la conflagración, y como la población estadounidense no quería entrar en la guerra, fue necesario generar una histeria chauvinista entre la población y crear un odio contra todo lo que fuera alemán.
Eso se hizo con un éxito notable, en parte mediante una agencia de propaganda del Estado creada por Woodrow Wilson, que contaba con respetados intelectuales como Walter Lippman, que durante mucho tiempo había sido un analista serio en los medios.
Los responsables e intelectuales serios, particularmente los del círculo de John Dewey, se describían, y lo hacían con mucho orgullo, en términos semejantes a los que años más tarde usarían los “nuevos mandarines”. Decían que era la primera vez en la historia que se había colocado la inteligencia al servicio del ejercicio del poder y que un país había entrado en una guerra, no bajo la influencia perniciosa de líderes militares, traficantes de armas y hombres de negocios interesados en recursos, sino bajo la influencia de los hombres inteligentes de la comunidad, que entendían profundamente la necesidad de ir a la guerra y que habían logrado convencer de esa necesidad a la población, mediante el uso de la inteligencia y de la manipulación.
En los años siguientes, gente como Walter Lippman, que había formado parte del Comité de Propaganda, escribió ensayos sobre la democracia que fueron considerados progresistas. Basándose en su experiencia, enfatizó la necesidad de que la gente responsable fuera protegida de la población general, que él describía como una “manada sin orientación”.
Todo esto tiene una especie de sabor a leninismo. Los “responsables”, que se autodefinen como intelectuales tecnocrática y políticamente orientados, son muy semejantes a un partido de vanguardia. Y las doctrinas son muy similares.
El partido leninista de vanguardia va a empujar las estúpidas masas hacia adelante, hacia cosas maravillosas. En el libro American Power..., yo comparé un discurso de Robert McNamara con un discurso inspirado por la doctrina leninista a secas. Son muy semejantes. La única diferencia es que McNamara habla de vez en cuando de Dios, pero la idea básica es esencialmente la misma.
¿Deben participar los intelectuales en el poder?
Eso depende de la integridad del intelectual. Si quieres mantener tu integridad, generalmente serás crítico, porque muchas de las cosas que suceden merecen críticas. Pero es muy difícil ser crítico, si uno forma parte de los círculos de poder. Por lo general, la mejor posición para un intelectual es estar comprometido con las fuerzas populares que tratan de mejorar las cosas. Pero ése es el tipo de intelectuales que, como el socialista estadounidense Eugene Debbs, terminan en la cárcel.
¿Qué opinas de la idea griega de que los filósofos, por sabios, deben gobernar?
Es una idea tremendamente peligrosa, tanto en su variante leninista como en la variante occidental del intelectual tecnocrático, orientado hacia el ejercicio del poder, o en cualquier otra variante que hemos visto en la historia, como el ejemplo reciente de las castas sacerdotales en el poder.
¿Los intelectuales en el poder son peligrosos?
Cuando los intelectuales públicos y académicos se congregaron en Washington con Kennedy, extremadamente entusiastas y orgullosos de sí mismos, mi visión fue que eso iba a ser un desastre total, porque la lección histórica respectiva es muy clara. Ese tipo de gente es muy arrogante. Creen saberlo todo y son muy peligrosos cuando se acercan al poder. Las razones son obvias. Si cometen un error, tienen un serio problema, porque sólo se les ha dado un puesto en el poder por su supuesta inteligencia y su competencia. Entonces, ¿cómo pueden cometer un error? Por eso, tienden a perseverar en sus errores, en insistir en que ellos tenían razón.
El panorama cambia con gente, digamos, como Averell Harriman, que durante toda su vida tuvo cargos en el gobierno. Su poder derivaba del hecho de que su padre y su abuelo habían construido ferrocarriles. Eran ricos, formaban parte de la aristocracia. Bien, él no necesitaba justificar su lugar en el poder. El tenía poder. Si cometía un error, podía cambiar de opinión sin mayor problema. Pero en los intelectuales hay una tendencia casi natural a ser muy rígidos; no sólo son arrogantes sino también doctrinaristas.
¿Los estándares morales de un intelectual deben ser más altos que los de una persona común, porque tiene más acceso al poder?
Cuantos mayores sean tus privilegios y autoridad, mayor será tu responsabilidad moral, porque las consecuencias predecibles de tus actos serán también mayores. En la medida en que la gente que se dice intelectual, séalo o no, sea capaz de influir y decidir sobre condiciones que determinan los acontecimientos reales, en esa medida, su responsabilidad crecerá.
¿Cuál es el estado actual de los intelectuales?
Muy semejante al de siempre. Los intelectuales son quienes escriben la historia, los que presentan las imágenes del presente y del pasado. Para ser más preciso, me refiero a los intelectuales que se llaman “intelectuales responsables”.
Los disidentes no escriben la historia. Por ejemplo, Walter Lippman se describía orgullosamente como uno de los “hombres responsables”. Eugene Debbs, el personaje principal del movimiento obrero estadounidense, candidato a la presidencia por el Partido Socialista y un crítico de la Primera Guerra Mundial, estaba en la cárcel. Y a Walter Lippman nunca se le ocurrió preguntarse ¿por qué soy yo una persona responsable y Eugene Debbs está en la cárcel? ¿Soy yo más intelectual que él? Y la respuesta es no, están simplemente de diferentes lados de la barrera. Si estás del lado del poder y de la autoridad, puedes entrar en el círculo de los intelectuales responsables. Si eres un crítico y un disidente, la tendencia es que te traten duramente. No quiero decir que la historia sólo ha sido escrita por apologistas. No sería exacto decirlo así. Pero hay una tendencia en esa dirección.
Incluso la imagen de cómo actúan los intelectuales tiende a ser halagadora y narcisista. Por lo tanto, creo que hay una ilusión acerca de cómo han actuado en el pasado los intelectuales. Ha habido tiempos en que el grado de influencia sobre el público general de los intelectuales -intelectuales en el verdadero sentido de la palabra- fue extraordinario, esos momentos de fermento, períodos revolucionarios, como el de los levellers en la revolución inglesa o los años sesenta del siglo XX. Pero la mayor parte del tiempo, los intelectuales son aduladores del poder.
La situación usual es la de la Primera Guerra Mundial, cuando los intelectuales, en ambos lados, estaban alineados y al servicio del poder. Eran entusiastas apologistas de su Estado: los alemanes por Alemania, los ingleses por Inglaterra y los franceses por Francia. Hubo algunas excepciones, pero muy pocas y terminaron en la cárcel.
Bertrand Russell, por ejemplo, en Inglaterra; Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo en Alemania y Eugene Debbs en Estados Unidos. Sin embargo, la mayoría de los intelectuales son servidores del poder.
Fuente: La página de Dieterich. En: http://www.rebelion.org
Jean-Paul Sartre, Bertrand Russell y Noam Chomsky conformaron, desde los años 60, un triunvirato de abanderados de la ética que, como una conciencia de la sociedad global, se pronunciaba y actuaba en defensa de la causa de los pobres y de los excluidos del sistema mundial.
Al morir sus “compañeros de armas”, Chomsky mantuvo su postura crítica frente a las injusticias y abusos contra los indefensos y continuó luchando por una verdadera democracia con participación de las mayorías.
Desde su experiencia de toda una vida al servicio de los movimientos sociales, el prestigioso pensador estadounidense aclara el papel que deben ocupar los intelectuales en la vida de la sociedad.
¿Cómo defines a un intelectual?
Desde cierta perspectiva, un intelectual es simplemente toda persona que usa su cerebro. Todo el mundo usa su cerebro, por supuesto, pero, más allá de ese uso necesario para la supervivencia, hay actividades que se refieren a la opinión pública, a asuntos de interés general. Yo no llamaría intelectual a alguien que traduce un manuscrito griego, porque hace un trabajo básicamente mecánico. Hay quizás pocos profesores que puedan llamarse verdaderamente intelectuales. Por otra parte, un trabajador del acero que es organizador sindical y se preocupa por los asuntos internacionales puede muy bien ser un intelectual.
Es decir, la condición de intelectual no es el correlato de una profesión determinada. Hay alguna relación entre gozar de ciertos privilegios y tener posibilidades de actuar como un intelectual. No es una relación muy fuerte, porque mucha gente privilegiada no hace nada que pueda considerarse de mérito intelectual y, por otra parte, mucha gente sin privilegios es muy creativa, reflexiva y de amplios conocimientos.
¿Qué entiendes por "variante leninista" de los intelectuales?
En los años ’60 escribí un libro sobre los intelectuales, titulado American Power and the New Mandarins. La expresión “los nuevos mandarines” no fue un invento mío. Yo la tomé de Ithiel de Sola Pool, jefe del Departamento de Ciencias Políticas del Massachussets Institute of Technology (MIT), quien escribió un artículo en el cual se caracterizó a sí mismo y caracterizó a sus cohortes, con orgullo, como los nuevos mandarines. Esto fue justo al inicio del gobierno de John F. Kennedy.
Cuando Kennedy asumió la presidencia, se suponía que se inauguraba una nueva era de las luces.
Toda clase de intelectuales de Cambridge fue para allá; algunos para convertirse en miembros del gobierno, otros para ser asesores y otros para almorzar con Jackie Kennedy.
Efectivamente, lograron un grado de poder de decisión que es inusual. Si comparas, por ejemplo, la camarilla gubernamental de Eisenhower con la camarilla de Kennedy, en la segunda había más personas que serían consideradas como intelectuales públicos o científicos políticos. Tenían varios nombres para describirse. Uno que usaban con orgullo era los “nuevos mandarines”.
A partir de ese momento, inteligencia y conocimiento iban a servir y ejercer el poder, cosa que se haría de manera apropiada. También se describieron como “intelectuales de acción”(action intellectuals), porque no eran simplemente académicos de la torre de marfil. Se consideraban intelectuales brillantes que iban a comprometerse en los asuntos reales del mundo. Se trataba, esencialmente, de intelectuales liberales, es decir, en términos europeos, una especie de socialdemócratas. Y bueno, esto no era tan nuevo como ellos pensaban. Durante la Primera Guerra Mundial había sucedido algo semejante.
El presidente estadounidense Woodrow Wilson fue electo en 1916 con una plataforma electoral que, bajo el lema “Paz sin victoria”, prometía mantener a los Estados Unidos fuera de la guerra y negociar la paz entre las potencias en conflicto. Sin embargo, muy rápidamente se puso a trabajar para que los Estados Unidos participara en la conflagración, y como la población estadounidense no quería entrar en la guerra, fue necesario generar una histeria chauvinista entre la población y crear un odio contra todo lo que fuera alemán.
Eso se hizo con un éxito notable, en parte mediante una agencia de propaganda del Estado creada por Woodrow Wilson, que contaba con respetados intelectuales como Walter Lippman, que durante mucho tiempo había sido un analista serio en los medios.
Los responsables e intelectuales serios, particularmente los del círculo de John Dewey, se describían, y lo hacían con mucho orgullo, en términos semejantes a los que años más tarde usarían los “nuevos mandarines”. Decían que era la primera vez en la historia que se había colocado la inteligencia al servicio del ejercicio del poder y que un país había entrado en una guerra, no bajo la influencia perniciosa de líderes militares, traficantes de armas y hombres de negocios interesados en recursos, sino bajo la influencia de los hombres inteligentes de la comunidad, que entendían profundamente la necesidad de ir a la guerra y que habían logrado convencer de esa necesidad a la población, mediante el uso de la inteligencia y de la manipulación.
En los años siguientes, gente como Walter Lippman, que había formado parte del Comité de Propaganda, escribió ensayos sobre la democracia que fueron considerados progresistas. Basándose en su experiencia, enfatizó la necesidad de que la gente responsable fuera protegida de la población general, que él describía como una “manada sin orientación”.
Todo esto tiene una especie de sabor a leninismo. Los “responsables”, que se autodefinen como intelectuales tecnocrática y políticamente orientados, son muy semejantes a un partido de vanguardia. Y las doctrinas son muy similares.
El partido leninista de vanguardia va a empujar las estúpidas masas hacia adelante, hacia cosas maravillosas. En el libro American Power..., yo comparé un discurso de Robert McNamara con un discurso inspirado por la doctrina leninista a secas. Son muy semejantes. La única diferencia es que McNamara habla de vez en cuando de Dios, pero la idea básica es esencialmente la misma.
¿Deben participar los intelectuales en el poder?
Eso depende de la integridad del intelectual. Si quieres mantener tu integridad, generalmente serás crítico, porque muchas de las cosas que suceden merecen críticas. Pero es muy difícil ser crítico, si uno forma parte de los círculos de poder. Por lo general, la mejor posición para un intelectual es estar comprometido con las fuerzas populares que tratan de mejorar las cosas. Pero ése es el tipo de intelectuales que, como el socialista estadounidense Eugene Debbs, terminan en la cárcel.
¿Qué opinas de la idea griega de que los filósofos, por sabios, deben gobernar?
Es una idea tremendamente peligrosa, tanto en su variante leninista como en la variante occidental del intelectual tecnocrático, orientado hacia el ejercicio del poder, o en cualquier otra variante que hemos visto en la historia, como el ejemplo reciente de las castas sacerdotales en el poder.
¿Los intelectuales en el poder son peligrosos?
Cuando los intelectuales públicos y académicos se congregaron en Washington con Kennedy, extremadamente entusiastas y orgullosos de sí mismos, mi visión fue que eso iba a ser un desastre total, porque la lección histórica respectiva es muy clara. Ese tipo de gente es muy arrogante. Creen saberlo todo y son muy peligrosos cuando se acercan al poder. Las razones son obvias. Si cometen un error, tienen un serio problema, porque sólo se les ha dado un puesto en el poder por su supuesta inteligencia y su competencia. Entonces, ¿cómo pueden cometer un error? Por eso, tienden a perseverar en sus errores, en insistir en que ellos tenían razón.
El panorama cambia con gente, digamos, como Averell Harriman, que durante toda su vida tuvo cargos en el gobierno. Su poder derivaba del hecho de que su padre y su abuelo habían construido ferrocarriles. Eran ricos, formaban parte de la aristocracia. Bien, él no necesitaba justificar su lugar en el poder. El tenía poder. Si cometía un error, podía cambiar de opinión sin mayor problema. Pero en los intelectuales hay una tendencia casi natural a ser muy rígidos; no sólo son arrogantes sino también doctrinaristas.
¿Los estándares morales de un intelectual deben ser más altos que los de una persona común, porque tiene más acceso al poder?
Cuantos mayores sean tus privilegios y autoridad, mayor será tu responsabilidad moral, porque las consecuencias predecibles de tus actos serán también mayores. En la medida en que la gente que se dice intelectual, séalo o no, sea capaz de influir y decidir sobre condiciones que determinan los acontecimientos reales, en esa medida, su responsabilidad crecerá.
¿Cuál es el estado actual de los intelectuales?
Muy semejante al de siempre. Los intelectuales son quienes escriben la historia, los que presentan las imágenes del presente y del pasado. Para ser más preciso, me refiero a los intelectuales que se llaman “intelectuales responsables”.
Los disidentes no escriben la historia. Por ejemplo, Walter Lippman se describía orgullosamente como uno de los “hombres responsables”. Eugene Debbs, el personaje principal del movimiento obrero estadounidense, candidato a la presidencia por el Partido Socialista y un crítico de la Primera Guerra Mundial, estaba en la cárcel. Y a Walter Lippman nunca se le ocurrió preguntarse ¿por qué soy yo una persona responsable y Eugene Debbs está en la cárcel? ¿Soy yo más intelectual que él? Y la respuesta es no, están simplemente de diferentes lados de la barrera. Si estás del lado del poder y de la autoridad, puedes entrar en el círculo de los intelectuales responsables. Si eres un crítico y un disidente, la tendencia es que te traten duramente. No quiero decir que la historia sólo ha sido escrita por apologistas. No sería exacto decirlo así. Pero hay una tendencia en esa dirección.
Incluso la imagen de cómo actúan los intelectuales tiende a ser halagadora y narcisista. Por lo tanto, creo que hay una ilusión acerca de cómo han actuado en el pasado los intelectuales. Ha habido tiempos en que el grado de influencia sobre el público general de los intelectuales -intelectuales en el verdadero sentido de la palabra- fue extraordinario, esos momentos de fermento, períodos revolucionarios, como el de los levellers en la revolución inglesa o los años sesenta del siglo XX. Pero la mayor parte del tiempo, los intelectuales son aduladores del poder.
La situación usual es la de la Primera Guerra Mundial, cuando los intelectuales, en ambos lados, estaban alineados y al servicio del poder. Eran entusiastas apologistas de su Estado: los alemanes por Alemania, los ingleses por Inglaterra y los franceses por Francia. Hubo algunas excepciones, pero muy pocas y terminaron en la cárcel.
Bertrand Russell, por ejemplo, en Inglaterra; Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo en Alemania y Eugene Debbs en Estados Unidos. Sin embargo, la mayoría de los intelectuales son servidores del poder.
Fuente: La página de Dieterich. En: http://www.rebelion.org
La Necesidad de Ordenar lo Social y lo Económico en el Mundo a través de los espacios e instrumentos Internacionales.
1. La ONU plantea un tribunal para juzgar a multinacionales
1.1. Introducción
Los directivos de Shell decidieron hace un par de meses pagar 11 millones de euros por la muerte de nueve activistas ogonis que en 1995 protestaban por la actividad de la compañía petrolera en el Delta del Níger. Shell proclamó su inocencia y pagó para evitar el juicio.
También este año, Pfzizer ha abonado 55 millones por la muerte de 11 niños en Nigeria en un supuesto experimento para probar un medicamento. La farmacéutica lo niega, pero al pagar evitó el juicio.
La amenaza de un tribunal internacional persigue siempre a políticos y militares por mucho que estén dispuestos a pagar indemnizaciones, pero hasta ahora no afectaba a los ejecutivos. Sin embargo, el debate para incluirles ya está lanzado: dos relatores de la ONU el finlandés Martin Scheinin, para derechos humanos, y el austriaco Manfred Nowak, para la tortura han redactado sendas propuestas articuladas para crear una Corte Mundial que juzgue también a las multinacionales.
Es la primera vez que se redacta un proyecto así por parte de expertos de Naciones Unidos y se ha hecho por partida doble. Los documentos responden a un encargo de la llamada Iniciativa Suiza, dirigida por la ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Mary Robinson, con el objetivo de fijar los objetivos más apremiantes en este campo.
1.2. El proyecto de Scheinin
El proyecto de Scheinin consta de 63 artículos y está precedido de 22 preguntas para explicar la necesidad de crear esta nueva institución.
"Hace mucho que la sociedad civil pide un proyecto así y es muy importante que proceda de Naciones Unidas", explica Juan Hernández Zubizarreta, profesor de la Universidad del País Vasco y autor de la monumental 1.000 páginas Las empresas transnacionales frente a los derechos humanos: historia de una asimetría normativa.
La posición oficial de la ONU es mucho más cauta, pero los documentos de Scheinin y Nowak reabren el debate en la institución. La postura oficial remite a Global Compact, unos principios a los que se adhieren voluntariamente las empresas con la promesa de respetarlos, sin ninguna fiscalización. Hay 6.000 compañías anotadas, incluyendo muchas que están en la lista negra de las ONG.
"Nuestra vía es la voluntaria y, sin ser perfecta, ha funcionado porque las empresas han ido entendiendo que les conviene respetar unos principios", opina Juan de la Mota, presidente de la Red Española del Pacto Mundial, la marca aquí de Global Compact.
Jesús Carrion, del Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), vinculado a la Universitat Politècnica de Catalunya, se muestra en cambio muy crítico con los códigos voluntarios porque "en la práctica permiten a las empresas evitar la auténtica fiscalización".
1.3. Códigos vinculantes
"Necesitamos códigos internacionales vinculantes y un tribunal que pueda juzgar los incumplimientos", sostiene Carrion, que considera que las propuestas de Sheinin y Nowak "abren un camino".
En una vía intermedia se sitúa Bart Slob, investigador del Centro para la Investigación de las Corporaciones Multinacionales (SOMO, en holandés), con sede en Ámsterdam. Slob está trabajando en el ISO 2600, un estándar internacional de buenas prácticas, pero admite que el voluntarismo "tiene límites". "Una Corte Mundial es una gran iniciativa si antes se fijan las normas a respetar", explica.
Gonzalo Boyé, abogado que lleva causas de jurisdicción universal sobre Gaza y Guantánamo, considera que un tribunal que juzgue también a empesas es el "paso lógico" tras los avances ya conseguidos.
1.4. Los abusos se centran en países del sur
1.4.1. Pfizer experimentó con niños en Nigeria
Las autoridades de Kano, en Nigeria, llevaron a los tribunales a la mayor compañía farmacéutica del mundo, Pfizer, en mayo de 2007. Acusaban a la multinacional de la muerte de 11 niños y heridas de por vida a otros 181 durante las pruebas para comprobar la eficacia del medicamento Trovan, realizadas durante una epidemia de meningitis en 1996 que mató a 12.000 niños. El caso inspiró a John Le Carré, que escribió ‘El jardinero fiel’. Kano pedía una indemnización de 1.421 millones de euros y el Gobierno federal, otros 4.600 millones. La compañía dijo que las muertes fueron debidas a la epidemia y no a la medicina, pero el pasado abril aceptó pagar 55 millones de euros para evitar el juicio.
1.4.2. La complicidad de Shell en el Delta del Níger
El pasado 9 de junio, la petrolera angloholandesa Shell se avino a pagar una indemnización de 11,1 millones de euros a los familiares de los nueve activistas de la etnia ogoni, liderados por el poeta Ken Saro Wiwa, que fueron ejecutados en 1995 por el dictador nigeriano Sani Abacha por denunciar la contaminación que la petrolera causaba en su región. Shell evitó con dicho acuerdo el tener que sentarse en el banquillo de un tribunal federal para responder de la acusación de complicidad en graves violaciones de derechos humanos y torturas. Los demandantes sostenían que Shell aprovisionó con armas a los soldados que fueron enviados a la zona para reprimir las protestas contra la petrolera.
1.4.3. Dow Chemical no se da por aludida en Bhopal
El próximo 3 de diciembre se cumplirán 25 años del desastre de Bhopal (India): negligencias en el mantenimiento de la fábrica de pesticidas de la compañía estadounidense Union Carbide provocaron la fuga de más de 27 toneladas de gas letal. Murieron de forma inmediata 3.000 personas y se estima que la cifra final de fallecidos se acercó a las 20.000, con 600.000 afectados, de los cuales 150.000 sufrieron graves secuelas. Nunca se han pagado indemnizaciones ni se ha dictado condena. Ni siquiera se han limpiado las aguas subterráneas de la zona. Union Carbide acabó en manos de Dow Chemical, que nunca se ha dado por aludida.
1.4.4. El desastre del ‘Exxon Valdez’ salió barato.
En 1989, el buque ‘Exxon Valdez’ derramó en Alaska 37.000 toneladas de hidrocarburo, que se expandió por más de 2.000 kilómetros de costa. Han tenido que pasar 20 años para que un tribunal haya condenado en firme a la petrolera Exxon Mobil a indemnizar a las víctimas. El desastre le ha acabado saliendo barato a la compañía texana: un tribunal federal de apelación ha rebajado este junio a 365 millones de euros la indemnización que deberá abonar, que sumado a intereses y costas judiciales puede llegar hasta 435. La cifra es, en cualquier caso, muy inferior a la sentencia inicial, del año 1996, que la fijaba en 3.600 millones de euros.
Fuente: Nota periodística de Pere Rusiñol, Madrid. En: http://www.publico.es/internacional/245888/onu/plantea/tribunal/juzgar/multinacionales
2. Shell pagará 11 millones por abusos en el delta de Nigeria
La petrolera Royal Dutch Shell pagará 15,5 millones de dólares (unos 11 millones de euros) para poner fin a un conflicto judicial por el que fue acusada de estar relacionada con la ejecución en 1995 del activista nigeriano Ken Saro-Wiva y otros ocho civiles por parte del antiguo régimen militar.
Ante el Tribunal Federal de Nueva York, la petrolera defendió que no tuvo nada que ver con la muerte de aquellas personas, entre las que se encontraba el poeta y activista Ken Saro-Wiva, quien dirigía una organización que pedía a Shell que asumiera sus responsabilidades en la devastación ambiental provocada en Nigeria.
En 1995 ocho líderes tribales y el escritor Ken Saro-Wiwa fueron hallados culpables de asesinato y sabotaje contra las instalaciones de Shell y fueron ejecutados por las autoridades militares nigerianas, pese a numerosas protestas internacionales.
Cinco años después, un grupo de nigerianos, entre los que se encontraba el hijo de Saro-Wiva, presentó una demanda contra la empresa anglo-holandesa en la que defendía que Shell se conchabó con las autoridades para silenciar a quienes se oponían a sus actividades empresariales en ese país.
El poeta y ecologista nigeriano defendía los intereses de los Ogoni, una comunidad cuya supervivencia estaba amenazada por la explotación petrolífera y la contaminación que ésta generaba en el sudeste del país. Saro-Wiwa había acusado en numerosas ocasiones a la compañía petrolera, la principal productora de la zona, de destruir esas tierras.
El líder ecologista y otros activistas habían sido el objetivo de las autoridades nigerianas a causa de su campaña política contra el daño medioambiental causado por las empresas petroleras y a favor de la mayor autonomía para la minoría Ogoni.
Fuente:
Agencias de Noticias: http://www.publico.es/internacional/231101/shell/pagara/millones/abusos/delta/nigeria
1.1. Introducción
Los directivos de Shell decidieron hace un par de meses pagar 11 millones de euros por la muerte de nueve activistas ogonis que en 1995 protestaban por la actividad de la compañía petrolera en el Delta del Níger. Shell proclamó su inocencia y pagó para evitar el juicio.
También este año, Pfzizer ha abonado 55 millones por la muerte de 11 niños en Nigeria en un supuesto experimento para probar un medicamento. La farmacéutica lo niega, pero al pagar evitó el juicio.
La amenaza de un tribunal internacional persigue siempre a políticos y militares por mucho que estén dispuestos a pagar indemnizaciones, pero hasta ahora no afectaba a los ejecutivos. Sin embargo, el debate para incluirles ya está lanzado: dos relatores de la ONU el finlandés Martin Scheinin, para derechos humanos, y el austriaco Manfred Nowak, para la tortura han redactado sendas propuestas articuladas para crear una Corte Mundial que juzgue también a las multinacionales.
Es la primera vez que se redacta un proyecto así por parte de expertos de Naciones Unidos y se ha hecho por partida doble. Los documentos responden a un encargo de la llamada Iniciativa Suiza, dirigida por la ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Mary Robinson, con el objetivo de fijar los objetivos más apremiantes en este campo.
1.2. El proyecto de Scheinin
El proyecto de Scheinin consta de 63 artículos y está precedido de 22 preguntas para explicar la necesidad de crear esta nueva institución.
"Hace mucho que la sociedad civil pide un proyecto así y es muy importante que proceda de Naciones Unidas", explica Juan Hernández Zubizarreta, profesor de la Universidad del País Vasco y autor de la monumental 1.000 páginas Las empresas transnacionales frente a los derechos humanos: historia de una asimetría normativa.
La posición oficial de la ONU es mucho más cauta, pero los documentos de Scheinin y Nowak reabren el debate en la institución. La postura oficial remite a Global Compact, unos principios a los que se adhieren voluntariamente las empresas con la promesa de respetarlos, sin ninguna fiscalización. Hay 6.000 compañías anotadas, incluyendo muchas que están en la lista negra de las ONG.
"Nuestra vía es la voluntaria y, sin ser perfecta, ha funcionado porque las empresas han ido entendiendo que les conviene respetar unos principios", opina Juan de la Mota, presidente de la Red Española del Pacto Mundial, la marca aquí de Global Compact.
Jesús Carrion, del Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), vinculado a la Universitat Politècnica de Catalunya, se muestra en cambio muy crítico con los códigos voluntarios porque "en la práctica permiten a las empresas evitar la auténtica fiscalización".
1.3. Códigos vinculantes
"Necesitamos códigos internacionales vinculantes y un tribunal que pueda juzgar los incumplimientos", sostiene Carrion, que considera que las propuestas de Sheinin y Nowak "abren un camino".
En una vía intermedia se sitúa Bart Slob, investigador del Centro para la Investigación de las Corporaciones Multinacionales (SOMO, en holandés), con sede en Ámsterdam. Slob está trabajando en el ISO 2600, un estándar internacional de buenas prácticas, pero admite que el voluntarismo "tiene límites". "Una Corte Mundial es una gran iniciativa si antes se fijan las normas a respetar", explica.
Gonzalo Boyé, abogado que lleva causas de jurisdicción universal sobre Gaza y Guantánamo, considera que un tribunal que juzgue también a empesas es el "paso lógico" tras los avances ya conseguidos.
1.4. Los abusos se centran en países del sur
1.4.1. Pfizer experimentó con niños en Nigeria
Las autoridades de Kano, en Nigeria, llevaron a los tribunales a la mayor compañía farmacéutica del mundo, Pfizer, en mayo de 2007. Acusaban a la multinacional de la muerte de 11 niños y heridas de por vida a otros 181 durante las pruebas para comprobar la eficacia del medicamento Trovan, realizadas durante una epidemia de meningitis en 1996 que mató a 12.000 niños. El caso inspiró a John Le Carré, que escribió ‘El jardinero fiel’. Kano pedía una indemnización de 1.421 millones de euros y el Gobierno federal, otros 4.600 millones. La compañía dijo que las muertes fueron debidas a la epidemia y no a la medicina, pero el pasado abril aceptó pagar 55 millones de euros para evitar el juicio.
1.4.2. La complicidad de Shell en el Delta del Níger
El pasado 9 de junio, la petrolera angloholandesa Shell se avino a pagar una indemnización de 11,1 millones de euros a los familiares de los nueve activistas de la etnia ogoni, liderados por el poeta Ken Saro Wiwa, que fueron ejecutados en 1995 por el dictador nigeriano Sani Abacha por denunciar la contaminación que la petrolera causaba en su región. Shell evitó con dicho acuerdo el tener que sentarse en el banquillo de un tribunal federal para responder de la acusación de complicidad en graves violaciones de derechos humanos y torturas. Los demandantes sostenían que Shell aprovisionó con armas a los soldados que fueron enviados a la zona para reprimir las protestas contra la petrolera.
1.4.3. Dow Chemical no se da por aludida en Bhopal
El próximo 3 de diciembre se cumplirán 25 años del desastre de Bhopal (India): negligencias en el mantenimiento de la fábrica de pesticidas de la compañía estadounidense Union Carbide provocaron la fuga de más de 27 toneladas de gas letal. Murieron de forma inmediata 3.000 personas y se estima que la cifra final de fallecidos se acercó a las 20.000, con 600.000 afectados, de los cuales 150.000 sufrieron graves secuelas. Nunca se han pagado indemnizaciones ni se ha dictado condena. Ni siquiera se han limpiado las aguas subterráneas de la zona. Union Carbide acabó en manos de Dow Chemical, que nunca se ha dado por aludida.
1.4.4. El desastre del ‘Exxon Valdez’ salió barato.
En 1989, el buque ‘Exxon Valdez’ derramó en Alaska 37.000 toneladas de hidrocarburo, que se expandió por más de 2.000 kilómetros de costa. Han tenido que pasar 20 años para que un tribunal haya condenado en firme a la petrolera Exxon Mobil a indemnizar a las víctimas. El desastre le ha acabado saliendo barato a la compañía texana: un tribunal federal de apelación ha rebajado este junio a 365 millones de euros la indemnización que deberá abonar, que sumado a intereses y costas judiciales puede llegar hasta 435. La cifra es, en cualquier caso, muy inferior a la sentencia inicial, del año 1996, que la fijaba en 3.600 millones de euros.
Fuente: Nota periodística de Pere Rusiñol, Madrid. En: http://www.publico.es/internacional/245888/onu/plantea/tribunal/juzgar/multinacionales
2. Shell pagará 11 millones por abusos en el delta de Nigeria
La petrolera Royal Dutch Shell pagará 15,5 millones de dólares (unos 11 millones de euros) para poner fin a un conflicto judicial por el que fue acusada de estar relacionada con la ejecución en 1995 del activista nigeriano Ken Saro-Wiva y otros ocho civiles por parte del antiguo régimen militar.
Ante el Tribunal Federal de Nueva York, la petrolera defendió que no tuvo nada que ver con la muerte de aquellas personas, entre las que se encontraba el poeta y activista Ken Saro-Wiva, quien dirigía una organización que pedía a Shell que asumiera sus responsabilidades en la devastación ambiental provocada en Nigeria.
En 1995 ocho líderes tribales y el escritor Ken Saro-Wiwa fueron hallados culpables de asesinato y sabotaje contra las instalaciones de Shell y fueron ejecutados por las autoridades militares nigerianas, pese a numerosas protestas internacionales.
Cinco años después, un grupo de nigerianos, entre los que se encontraba el hijo de Saro-Wiva, presentó una demanda contra la empresa anglo-holandesa en la que defendía que Shell se conchabó con las autoridades para silenciar a quienes se oponían a sus actividades empresariales en ese país.
El poeta y ecologista nigeriano defendía los intereses de los Ogoni, una comunidad cuya supervivencia estaba amenazada por la explotación petrolífera y la contaminación que ésta generaba en el sudeste del país. Saro-Wiwa había acusado en numerosas ocasiones a la compañía petrolera, la principal productora de la zona, de destruir esas tierras.
El líder ecologista y otros activistas habían sido el objetivo de las autoridades nigerianas a causa de su campaña política contra el daño medioambiental causado por las empresas petroleras y a favor de la mayor autonomía para la minoría Ogoni.
Fuente:
Agencias de Noticias: http://www.publico.es/internacional/231101/shell/pagara/millones/abusos/delta/nigeria
El Salvador: Memoria Histórica sobre los Movimientos de Lucha Social para la Consecución de la Democracia, la Paz y el Desarrollo Económico y Social.
1. EXPERIENCIAS DE LUCHAS EN AMERICA LATINA
Las luchas sociales en El Salvador
1.1. INTRODUCCION
A diferencia de países de América Latina en donde la importancia organizativa y movilizadora de los pueblos originarios es significativa, en El Salvador no ha sido así. La razón de ello se remonta a la insurrección indígena y campesina de 1932 que derrotada derivo en un feroz embestida reaccionaria que termino con la vida de 30,000 personas en su mayoría pertenecientes a comunidades indígenas, la persecución llevo a desarticular comunidades, al abandono de la tierra, idioma, vestimenta, etc., de los símbolos que les volvían sospechosos.
De ahí que para entender la lucha popular que realiza posteriormente el pueblo salvadoreño es necesario ubicar ese punto de partida y reconocer el nutriente principal de su desarrollo en las clases y sectores explotados y/o excluidos en el proceso de implantación del capitalismo en el país.
1.2. EL DESARROLLO DEL MOVIMIENTO POPULAR
A partir de la segunda mitad del siglo pasado gradualmente empieza a crecer el número de obreros con el modelo de sustitución de importaciones que se impulsa en toda la región dando lugar a la legalización de los sindicatos obreros y a su impulso como maniobra mediatizadora desde el gobierno, mientras simultáneamente se reprime selectivamente el desarrollo de la organización de los trabajadores que busca emerger por sus intereses, sin lograr que esta desaparezca, pero sí afectando su desarrollo. Esto en un contexto predominantemente campesino de un país que ya esta fuertemente articulado al sistema capitalista mundial en su rol agroexportador; el campesinado a esas alturas carece de mecanismos legales para hacer valer formas de organización que reivindiquen sus derechos fuertemente afectados por el despojo de la tierra, el salario y el trato en el trabajo.
La lógica del desarrollo industrial centralizado en la capital combinado con la precariedad de la vida en el campo fue generando migraciones de población rural hacia la ciudad bajo el espejismo de la mejora de las condiciones de vida, desarrollándose crecientes cinturones de pobladores en condiciones de miseria que llevaron al surgimiento de un sector cada ves más numeroso, el de los marginados urbanos.
Estas condiciones difíciles para amplios segmentos de la población no son exclusivos de ellos, los bajos salarios, la falta de seguridad social también afectan a los maestros de educación básica y empleados públicos, y en general el descontento social repercute en la Universidad de El Salvador y en los estudiantes de secundaria y universitarios, la respuesta del régimen militar siempre fue la indiferencia ante los problemas o la represión.
Como en toda Latinoamérica el triunfo de la Revolución Cubana fue un tremendo estímulo para los sectores populares dinamizando los esfuerzos de organización, pero sobre todo estimulando el debate entre las fuerzas progresistas sobre la estrategia y la táctica para arrancar reivindicaciones y conquistas laborales, así también sobre la vía para llegar al poder y llevar adelante los cambios.
En ese período y con poca diferencia en el tiempo se libran en El Salvador luchas importantes desde dos sectores, uno de ellos el de los maestros de educación básica y media, el otro el de los trabajadores de la fábrica Acero S.A., luchas que desatan con fuerza nunca antes vista el fenómeno de la solidaridad de los grupos y organizaciones populares con ellos.
Estos esfuerzos culminaron con victoria para los trabajadores y trabajadoras, a pesar de su costo de varios muertos, heridos, capturados y torturados por haber sido parte de la huelga o haberla apoyado; pero además las principales y mas grandes lecciones que dejaron estos eventos tienen que ver con la reafirmación de la importancia de la organización para conquistar derechos vulnerados, el enorme valor de la solidaridad y de la acción unificada de todos en función de la victoria de uno, el uso de nuevas formas de ejecutar la huelga y de hacer la propaganda, lecciones sobre el papel del gobierno y sus órganos de represión, alrededor del papel de los medios de comunicación, todo lo cual paso a convertirse en insumo importante en la reflexión del liderazgo popular y revolucionario que pronto le aportan bases para la definición teórica de las nuevas formas de organización y lucha.
La ruptura del Mercado Común Centroamericano en 1969 agravo las condiciones económicas del país, la crisis e inviabilidad del desarrollismo industrial vinculado a ese proceso golpeo fuertemente a los sectores populares y ante el incremento previsible del descontento social, se endurece la dictadura militar con evidente incremento de la represión sobre los grupos organizados en el campo y la ciudad, así como también se profundizan los mecanismos de fraude en los ya desacreditados procesos electorales.
En el seno de las fuerzas de izquierda el debate sobre la vía para las transformaciones produce rupturas que dan origen al surgimiento de nuevas organizaciones revolucionarias que logran construir a la luz de la experiencia histórica reciente, planteamientos que le dan viabilidad a la lucha popular.
Así surgen novedosos enfoques organizativos que se dirigen a construir agrupamientos populares donde convergen organizaciones de diferente naturaleza alrededor de una plataforma común de lucha reivindicativa y política que incluye las principales demandas de cada sector: son los frentes de masas. Frentes que agrupan en su seno organizaciones campesinas, obreras, estudiantiles, magisteriales, empleados públicos, pobladores de tugurios, trabajadores de la cultura, grupos cristianos, vendedoras de los mercados.
En El Salvador de los años 70 del siglo anterior las organizaciones revolucionarias se van convirtiendo en articuladores de ese trabajo y dan vida cada una de ellas a un frente popular: Las Fuerzas Populares de Liberación crean el Bloque Popular Revolucionario que llega a ser la mas grande organización de masas, el Ejercito revolucionario del Pueblo construye las Ligas Populares 28 de Febrero, la Resistencia Nacional el Frente de Acción Popular Unificada, el Partido Comunista desarrolla la Unión Democrática Nacionalista y el Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos desarrolla el Movimiento de Liberación Popular
Es común a cada uno de estos frentes la lucha por el derecho a la tierra para los campesinos (reforma agraria), mejoras salariales en el campo y la ciudad, respeto a derechos laborales, derecho a la educación, el cese a la represión etc. Y mas tarde se incluirá la bandera de la libertad a los presos políticos y el respeto a los derechos humanos.
El ascenso de la represión con el propósito de acabar con la resistencia popular solo logro mayor radicalización y la profundización de la organización del pueblo, a finales del año 79 se vuelve evidente que la salida pacifica del conflicto político es inviable. En ese periodo la represión de los dirigentes y bases organizadas en la ciudad y el campo provoca decenas de asesinatos diarios, se producen continuas ocupaciones militares en zonas rurales identificadas como población organizada. En este marco las organizaciones populares responden con el acuerdo de unir sus esfuerzos y se crea la Coordinadora Revolucionaria de Masas –CRM- que agrupa los cinco frentes populares como instancia superior para la conquista de sus demandas, poco mas tarde las organizaciones político militares acuerdan la formación del Frente Farabundo Martì para la liberación Nacional –FMLN-, definiéndose los instrumentos de lucha del pueblo para enfrentar los acontecimientos.
El preludio de la guerra en El Salvador se marca por la represión mas salvaje, centenares de dirigentes y pobladores son capturados, otros cientos son desaparecidos, decenas de sacerdotes incluido el Obispo Oscar Arnulfo Romero, monjas, delegados de la palabra, miles de campesinos y obreros, maestros, profesionales y estudiantes son asesinados; los escuadrones de la muerte operan en el campo y en la ciudad, la consecuencia fue el paso a la clandestinidad de cientos de militantes, y la incorporación de otros tantos a los emergentes frentes de guerra en todo el país; las organizaciones dejan de lado la actividad pública y mantienen un nivel de funcionamiento básico.
1.3. EL PERIODO DE LA GUERRA
El período de 1981 a 1984 es a nivel de las organizaciones populares de resistencia subterránea en la ciudad y de aportar todo el acumulado de organización social rural a la consolidación de las fuerzas militares revolucionarias en sus diferentes componentes: combatientes, logística, inteligencia militar, producción, avituallamiento, propaganda etc.
Es ese poderoso nivel de organización social y de experiencia lo que hace fracasar la estrategia norteamericana de “sacar al pez del agua” a pesar de los costos en vidas y de los costos sociales que significo.
Con el paso a la ofensiva de las fuerzas del FMLN, se plantea en 1984 como elemento fundamental de la estrategia político militar, la recuperación del movimiento de masas. Decenas de cuadros retornan a la ciudad para contribuir a reconstruir el tejido organizativo sindical, barrial, muy pronto a pesar de las condiciones, este trabajo unido a la base campesina organizada en los frentes de guerra y su periferia, junto a una parte del movimiento cooperativista campesino dan lugar al lanzamiento de la Unidad Nacional de los Trabajadores Salvadoreños –UNTS- que pasa a retomar las calles levantando banderas contra la represión, el respeto a los derechos humanos, la libertad de los presos políticos, el salario mínimo en el campo y la ciudad, la solución política al conflicto, en contra de la ayuda militar norteamericana y por la soberanía nacional.
Esas banderas de lucha resumen inquietudes generales del pueblo en la coyuntura concreta y permiten la adhesión y movilización popular ascendente que lleva a derrotar la maniobra gubernamental y norteamericana de construirle base de sustentación social al régimen por medio de lo que llamaron Unión Nacional Obrero Campesina -UNOC- cuyo propósito además era aislar políticamente al FMLN de los sectores populares y mostrar al gobierno a nivel internacional con sólidos apoyos en el pueblo.
El alargamiento de la guerra a pesar de las crisis del ejército salvadoreño que es puesto al borde del colapso más de una vez por el FMLN, es explicable por la continuada y ascendente ayuda militar norteamericana que sirve de flotador militar y político al gobierno. Esto quedo de manifiesto particularmente durante la ofensiva guerrillera del 11 de noviembre de 1989 y del mes de noviembre de 1990. el alargamiento del conflicto es explicable también por la imposibilidad de la derrota del FMLN como resultado de su vigorosa fusión con el pueblo salvadoreño y sus organizaciones populares.
En esas condiciones el escenario de empate militar se va consolidando y se abre paso a la solución política del conflicto con la mediación de la ONU, nuevamente las organizaciones populares en atención a las necesidades fundamentales de la coyuntura hacen centro en la movilización y presión por construir una solución política que no sea la paz de los cementerios, sino una solución que rompa con la dictadura y abra paso a un nuevo país.
Se puede decir finalmente, a este respecto que los acuerdos de paz en su contenido modificaron la fisonomía política de El Salvador abriendo paso a la democratización de la vida política nacional.
1.4. LA ETAPA DE LA POST GUERRA
La paradoja de El salvador de post guerra es la contradicción entre los contenidos democratizadores de los acuerdos de paz y la lógica antidemocrática del modelo neoliberal impulsado desde el gobierno que han llevado al país a avanzar en “las formas democráticas” mientras crece la exclusión social.
En otras palabras hoy tenemos libertad de reunión, de formar partidos políticos, un sistema electoral menos fraudulento, libertad de movilización, existe la Procuraduría de Derechos Humanos, pero crece la pobreza y la exclusión social a niveles nunca vistos.
El movimiento social y popular en los primeros años después de la guerra sufre un reflujo natural luego de décadas de tensionamiento. Por otra parte se plantean nuevos debates sobre el rumbo, la caída de Europa del este obliga a replantearse el horizonte de la lucha en los sectores revolucionarios y progresistas; surge el debate dentro del movimiento popular y del FMLN sobre la autonomía del movimiento respecto al partido.
En 1994 el FMLN resuelve replantear la relación con el movimiento social y popular estableciendo la horizontalidad de las relaciones y el respeto a su autonomía como norma básica. Esto deriva en un fenómeno nuevo, el de la dispersión del movimiento que tiene a la base en algunos casos la búsqueda por las organizaciones de su propio espacio, en otros la neutralización o cooptación de organizaciones por medio de algunas instancias de cooperación internacional y en otros es la consecuencia del vació que deja el ente aglutinador en este caso el FMLN. La dispersión debilita al movimiento y favorece la implementación del modelo neoliberal.
Es hasta mediado de 1997 que se marca una tendencia de recuperación progresiva de la lucha popular que aun sigue siendo dispersa pero expresa continuidad en el accionar. La nueva realidad a permitido el surgimiento de actores como organizaciones ambientalistas, de mujeres, del sector informal, pero además se va produciendo la movilización de grupos que en el pasado fueron base de la derecha y que hoy ahogados por la crisis salen a reivindicar sus derechos como los ex patrulleros o empresarios del transporte público y los agropecuarios, cada uno con sus propias demandas.
Mas adelante empiezan a surgir esfuerzos de reagrupación como el Foro de la Sociedad Civil o la Concertación Laboral con algún nivel de incidencia, manteniéndose la dinámica ascendente aunque limitada de la movilización.
En septiembre del 2002 la huelga de los trabajadores de la salud en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social marca un salto de calidad en la lucha y conduce a una amplia movilización de diferentes sectores en contra de la privatización de la salud, la huelga se convierte en el catalizador del rechazo social al modelo neoliberal y es precisamente por el amplio respaldo del pueblo y la correcta combinación de lucha masiva en las calles y lucha parlamentaria que culmina 9 meses mas tarde en victoria en cuanto a detener la privatización de la salud por este momento.
A estas alturas del proceso nuevos factores aparecen consolidados, la concepción de autonomía tanto en el FMLN como en el movimiento social y popular a madurado y se encamina correctamente en una fluida comunicación y relación que permite compromisos en torno a la lucha por reivindicaciones inmediatas y a la definición de elementos programáticos, a compartir la visión de la construcción de alianzas mas allá de lo popular para aislar a la derecha neoliberal lo cual es fundamental en este momento.
Pero además, orgánicamente en el seno del movimiento popular y social esta surgiendo un nuevo instrumento unificado que cuenta con importante base social de diferentes sectores que es el Bloque Popular Social por la Democracia Real que surge por la necesidad histórica de reagrupar las organizaciones y sus demandas en un solo torrente que supere la acción cuasi espontánea de la reciente jornada de la salud. El Bloque, como popularmente se le denomina a definido su plataforma en cuatro temáticas: La lucha por el salario y el ingreso, la reactivación del sector agropecuario, el rechazo a las privatizaciones y el rechazo al TLC y ALCA, que a su juicio sintetizan las preocupaciones principales en la sociedad salvadoreña de ahora.
Se agrupan en el Bloque sindicatos de salud como STISSS, del sector eléctrico SIES y STESEL, de telecomunicaciones SUTTEL, aeroportuarios SITEAIES, del magisterio ANDES 21 de JUNIO, campesinos como ANTA, organizaciones comunitarias urbanas y rurales MCS, CCC, ACCL, CORDECOM, la Coordinadora del Bajo Lempa, Comunidades de Fe y Vida, de veteranos de guerra como AVEGSAL, Bloque de Las Marías y otras organizaciones cooperativas que dan sustento a un proyecto organizativo que puede convertirse en jalonador de la lucha popular y social de El Salvador alrededor de una estrategia de cambio hacia la democracia con justicia e incluyente.
Fuente: http://www.ecumenico.org/imprimir.php/351
2. Una Revisión del trabajo del movimiento sindical y social en la Guerra Civil de El Salvador (1980-1992)
2.1. Introducción.
En El Salvador el movimiento sindical está íntimamente ligado al movimiento popular. El movimiento popular está formado por trabajadores asalariados vinculados al sector capitalista de la economía, por trabajadores no asalariados, cooperativistas del sector agropecuario, minifundistas, trabajadores del sector público, estudiantes, micro y pequeños empresarios del sector de manufacturas, comercio y servicios, miembros de organizaciones humanitarias y religiosas, habitantes de zonas marginales del rea urbana, etc.
En 1985, la población económicamente activa ocupada se estimó en 660.992 trabajadores. De ese total, trabajaban bajo relaciones salariales de manera permanente o temporalmente únicamente el 48%. Esta situación se refleja en la baja proporción de la población activa ocupada, que se encontraba oficialmente organizada en sindicatos a nivel nacional. El Ministerio de Trabajo registró en 1989 103 sindicatos que afiliaban a un total de 72.769 trabajadores.
Existían tres centrales sindicales: La Confederación General de Sindicatos (CGS) que agrupa a 18 sindicatos pertenecientes a tres federaciones con un total de 32.515 afiliados; la Confederación Unitaria de Trabajadores Salvadoreños (CUTS) a la que pertenecen tres federaciones con 21.416 afiliados, y la Confederación General del Trabajo(CGT) que posee sólo dos sindicatos con un total de 1750 afiliados. Estas tres centrales sindicales agrupan al 75% de los trabajadores afiliados.
Otras agrupaciones eran la Asociación de Sindicatos Independientes de El Salvador que posee la representación de tres sindicatos y de 3.137 afiliados; la Federación de Sindicatos de la Industria de la Construcción, Transportes y Otras Actividades (FESINCONSTRANS) con 13 sindicatos y 2.880 afiliados; la Federación Sindical Revolucionaria (FSR) con cuatro sindicatos y 1.719 afiliados y la Federación de Sindicatos de Trabajadores Salvadoreños (FESTRAS) con tres sindicatos y 1.315 afiliados.
Finalmente, existían 21 sindicatos independientes que, en su conjunto, aglutinan a 8.037 afiliados.
2.2. ANTECEDENTES
Sin embargo, en un país de gobiernos represivos y de marginación social, el movimiento obrero y popular salvadoreño se ha mantenido flexible y vital, con una gran voluntad y una capacidad organizativa excepcional.
El proceso de integración regional del Mercado Común Centroamericano facilitó el desarrollo numérico de la clase obrera en Guatemala y El Salvador. Se intentó aprovechar este proceso para crear formas organizativas unitarias. En octubre de 1965, se crea la Federación Unitaria Sindical Salvadoreña (FUSS), que adopta la iniciativa de crear una Central única para los trabajadores y se acelera el movimiento reivindicativo de los trabajadores. En octubre de 1966, se consigue la jornada de 8 horas. La huelga general de 1967 marca el momento de máxima influencia social del movimiento sindical de oposición. Entre 1957-58 y 1967, son los trabajadores urbanos quienes encabezan la protesta y la oposición social al sistema. A partir de ese momento, y sobre todo con la ruptura del MCCA en 1969, el movimiento sindical decae, al menos hasta 1975. En el periodo intermedio, la acción reivindicativa más importante fue la protagonizada por los maestros. Los maestros comienzan un periodo reivindicativo en junio de 1967, que da lugar al nacimiento de la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños (ANDES 21 de junio) y convierte a este sector en el principal bastión de la oposición al régimen imperante. En los primeros meses de 1968 los maestros inician una huelga que dura 56 días. En El Salvador el tener unos estudios representa un gran privilegio, por ello los maestros son uno de los sectores más estructurados e influyentes de la sociedad salvadoreña, y están sometidos a un férreo control del gobierno. Los maestros, con estas huelgas consiguieron un gran éxito, casi obtuvieron todos sus objetivos, y a partir de ese momento se convirtieron en el mejor grupo de oposición al régimen y fueron los canalizadores del gran descontento social.
La Iglesia Católica, a raíz del fuerte impacto del Concilio del Vaticano II, llevó a cabo una importante actividad de organización, sobre todo en los trabajadores del campo, creando la Federación Cristiana de Campesinos Salvadoreños (FECCAS). En 1969, esta organización contaba con unas 20 ligas, de unos 500 miembros cada una, y entró cada vez más en una dinámica que la aproximaba a las luchas de otros sectores (obreros, maestros,...) de oposición al régimen.
Por estos años, la administración de EE.UU., a través del Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre (IADSL), comienza a organizar, en clara oposición a la actividad de la FECCAS, a grupos de campesinos, fundando en 1969 la Unión Comunal Salvadoreña (UCS). Pero gracias a la pujanza del movimiento reivindicativo esta organización escapará de las influencias de los EE.UU., incorporándose a las manifestaciones populares de masas.
La década de los 70 comienza con las primeras acciones armadas de las organizaciones revolucionarias, con un proceso de organización que lleva, a partir de 1974 y 1975, a dar el protagonismo a las organizaciones populares Frente de acción Popular Unificada (FAPU) y Bloque Popular Revolucionario (BPR), dos de las organizaciones populares de masas más importantes de toda la historia de El Salvador. Su desarrollo e influencia se extiende cada vez más, dando por primera vez un protagonismo a los sectores populares que asusta hasta el límite a la clase dominante. Desde mediados de los setenta, hasta la insurrección del 81, las luchas populares adquieren cada vez más un carácter político y confrontativo, reclamando la participación de los marginados. El perfil reivindicativo sindical pasa a un segundo plano. Las propias organizaciones sindicales y campesinas pasan a incorporarse a los frentes FAPU y BRP, en una reivindicación global.
En 1973, a partir de una escisión de los sindicatos controlados por el gobierno, se organizó la Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), surgida por la contradicción entre los intereses de los trabajadores y el sindicalismo bajo control patronal, pronto pasa a constituirse en un referente fundamental del sindicalismo de izquierdas, siendo desde 1975 una de las principales organizaciones fuera del control de la patronal y agrupando, durante los años de gobierno de Duarte, a alguno de los principales sindicatos de la oposición.
2.3. LA GUERRA CIVIL
En 1984, tras los años de la represión y el inicio de la guerra civil, se reactiva el movimiento reivindicativo de los trabajadores con diversas huelgas en los servicios públicos, banca y otras ramas. Diversos sectores, vinculados a la Democracia Cristiana, participan en un proceso reivindicativo y organizativo que va a recomponer el mapa sindical del país en poco tiempo. Los sectores más progresistas entran también en un proceso de desarrollo organizativo que constituye todo un entramado orgánico entre los trabajadores del campo y los urbanos. El IADSL sigue intentando dividir y cambiar la orientación del movimiento obrero salvadoreño, diversas organizaciones, campesinas, obreras, cooperativas, etc..., son creadas y financiadas por el Instituto como refuerzo de masas al proyecto contrainsurgente que estaba intentando aplicar la Democracia Cristiana de José Napoleón Duarte. La Unidad Popular Democrática (UDP), que en 1982, disueltos por la represión el FAPU y el BPR, era la organización sindical urbana y rural mayor del país y columna vertebral del apoyo social del PDC, a partir de 1984 comienza a distanciarse del gobierno ante las dificultades puestas por la oligarquía y su ejército a los elementos reformistas del plan contrainsurgente terminando, en 1986, por incorporarse a la fundación de la Unión Nacional de Trabajadores Salvadoreños (UNTS). La UNTS se organizó a partir de la Confederación de Organizaciones Cooperativas de El Salvador (COACES), constituida en marzo del 84, del Sindicato del Ministerio de Hacienda (AGEMHA), del Coomit y Primero de Mayo, que agrupan las principales centrales sindicales de izquierda y de la Central de Trabajadores Salvadoreños, de orientación socialcristiana y afiliada a la CLAT/CMT.
El 21 de febrero de 1986 la UNTS organizó la mayor manifestación callejera desde enero de 1980, con casi 80.000 manifestantes. Fuera del marco unitario de la UNTS solo quedaba la Unión Nacional Obrera y Campesina (UNOC), apoyo sindical de las reformas de Duarte, constituida por la UCS, las cooperativas de la reforma agraria y la otra central afiliada a la CLAT, la Confederación General de Trabajadores (CGT). Las presiones sobre el grupo sindical de orientación social-cristiana fueron muy fuertes para que rompiera el marco unitario de la UNTS. La CTS y la UPD abandonan la UNTS, entrando en un proceso de decadencia de su influencia social.
La recuperación del control del gobierno por parte de la oligarquía en 1989, impuso una orientación neoliberal y antiobrera a la política oficial y de regresión sobre las reformas parciales implementadas por la Democracia Cristiana. Esta situación facilitó el acercamiento entre las dos grandes agrupaciones de organizaciones sindicales y cooperativas, la UNTS y la UNOC, que comenzaron en estos años a plantear de forma unitaria la necesidad de enfrentarse a las contrarreformas de ARENA, instaurando un marco de negociación global. De esta forma ambas organizaciones recogían las demandas de democracia y de justicia social de la mayor parte de la población y establecían las condiciones unitarias que llevaron a la constitución en 1991 de la Intergremial de Trabajadores Salvadoreños.
La constitución de la Intergremial representó un importantísimo avance hacia la consolidación del movimiento sindical y popular salvadoreño como interlocutor cualificado, tanto del gobierno como de la empresa privada. En los años 90 la Intergremial estaba constituida por cinco grandes organizaciones: La Unión Nacional Obrero Campesina (UNOC), la Unidad de Trabajadores Salvadoreños (UNTS), la Central de Trabajadores Salvadoreños (CTS), además, la Alianza Democrática Campesina (ADC) está vinculada a la Intergremial a través de sus organizaciones campesinas afiliadas a la vez a la UNTS o a la UNOC.
Un breve perfil dentro de estas organizaciones nos muestra un panorama diverso dentro del movimiento popular. La UNOC es una organización de sindicatos de orientación social-cristiana formada en 1986 para apoyar el proceso de reformas contenidas dentro de la estrategia contrainsurgente de USA en El Salvador, la cual fue implementada a través del gobierno de José Napoleón Duarte. La UNOC está integrada por las siguientes organizaciones que se dividen ideológicamente por estar orientadas hacia la ORIT o hacia el IADSL:
-Unión Comunal Salvadoreña (UCS), creada en 1969 bajo los auspicios norteamericanos como alternativa a las organizaciones campesinas de izquierda.
-La Central de Trabajadores Democráticos (CTD) afiliada a la CIOSL/ORIT.
-El Sindicato Unido de Trabajadores de la Construcción (SUTC), mayoritario en el sector.
-La organización de Sindicatos Independientes y Libres Salvadoreños (OSILS), estrechamente vinculado al Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre (IADSL/AFL-CIO).
-La Asociación de Cooperativas de Producción Agropecuaria (ACOPAI) vinculada al IADSL.
En su conjunto las organizaciones de la UNOC aglutinan a unos 70.000 afiliados del área urbana y rural, las cuales en su mayoría continúan siendo la base popular del Partido Demócrata Cristiano.La UNTS fue constituida en 1986 en el momento de mayor impacto social de la política económica de estabilización del gobierno de la Democracia Cristiana. La aplicación de un programa de Emergencia económica en enero de 1986 desató una fuerte movilización popular que desembocó en la decisión de unificar bajo un mismo organismo (la UNTS) a un conjunto heterogéneo de agrupaciones populares. Un proceso posterior de decantación dejó bajo la UNTS únicamente a las organizaciones más progresistas, muchas de ellas con fuertes vínculos con la estructura de la izquierda salvadoreña. La UNTS llegó a estar compuesta por unas 276 organizaciones que, en su conjunto, movilizan a casi 300.000 personas. Entre las principales organizaciones que conforman la UNTS se encuentran las siguientes:
-La Asociación Nacional Campesina (ANC).
-La Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA).
-La Confederación de Asociaciones Cooperativas de El Salvador (COADES). Sin duda la organización con mayor base social de la UNTS a la cual se afilió también la Federación de Cooperativas de la Reforma Agraria (FESACORA) anteriormente vinculada a la UNOC.
-El Comité Coordinador de Trabajadores Estatales y Municipales (CCTEM), que incluye entre otras a la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños (ANDES 21 de junio) y al Sindicato de Trabajadores del Instituto salvadoreño del Seguro Social (STISSS).
- La Federación Unitaria Sindical Salvadoreña (FUSS).
-La Federación de Sindicatos de Trabajadores Salvadoreños (FESTRAS).
_Algunos de los sindicatos de la Federación de Asociaciones y Sindicatos Independientes de El Salvador (FEASIES).
-La Federación de Sindicatos de la Industria de la Construcción, similares, transportes y otras actividades (FESTIAVTCES).
-La Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), la m s importante organización de trabajadores industriales del sector privado afiliada recientemente a la CIOSL/ORIT.
-El Comité de Despedidos y Desempleados de El Salvador (CODIDES).
-La Asociación Nacional de Indígenas Salvadoreños (ANIS).
-El Comité Cristiano Pro-desplazados (CRIPDES).
-La Unidad Nacional de Desplazados de El Salvador /UNADES).
-El Comité de Madres y familiares presos, asesinados y desaparecidos políticos (FECMAFAN).
-La Unidad Universitaria, que agrupa a las organizaciones de docentes, trabajadores y estudiantes de la Universidad Nacional de El Salvador.
La CTS es una central sindical formada principalmente por asociaciones sindicales de trabajadores del sector público e instituciones autónomas. Estaba afiliada a la CLAT y fue una de las organizaciones laborales que fundaron la UNTS en 1986, lo cual le valió la expulsión de la regional de la CMT. Posteriormente, debido a presiones de EE.UU. y de la Democracia Cristiana salvadoreña, abandona la UNTS y se adscribe formalmente a la UNOC, aunque mantiene posiciones independientes. Su Secretario General es diputado del PDC.
La AGEPYM aglutina a la mayor parte de empleados que trabajan dentro de los ministerios del sector público y de las alcaldías municipales del país. Tiene una orientación gremialista y reivindicativa.
La CGT, afiliada a la CLAT, mantuvo durante toda la guerra posiciones favorables al gobierno y a las Fuerzas Armadas. Es la organización tradicionalmente asignada por el gobierno para "representar" a los trabajadores en eventos internacionales como la Asamblea General de la OIT y otros. Formó parte de la Intergremial, lo cual refuerza el carácter unitario de ésta.
La ADC es una convergencia de las principales organizaciones campesinas cuyo factor aglutinante es la defensa del proyecto original de Reforma Agraria. Surge en octubre de 1989 en respuesta a los intentos del gobierno de ARENA de revertir el proceso de reforma agraria mediante el desmantelamiento de cooperativas y la parcelación de las grandes haciendas expropiadas. Desde el punto de vista de las distintas corrientes de pensamiento que confluyen en la ADC, se aprecia que esta alianza cubre un amplio espectro de las tendencias socio-políticas:
-Unión Comunal Salvadoreña (UCS) y la Asociación de Cooperativas de Producción Agropecuaria Integradas (ACOPAI), miembros de la UNOC.
-La Unión Nacional Campesina (UNC) y la Confederación de Asociaciones Cooperativas de El Salvador (COACES), miembro de la UNTS.
Un variado sector de organizaciones que en el pasado pudieron estar cercanas a la Democracia Cristiana o fueron impulsadas por la AID o el IADSL, y que en la actualidad mantienen posiciones intermedias o independientes entre las dos corrientes anteriores. En total, la ADC agrupa a 23 organizaciones campesinas, de distinta importancia pero, sin lugar a dudas, las más representativas del país.
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Las luchas sociales en El Salvador
1.1. INTRODUCCION
A diferencia de países de América Latina en donde la importancia organizativa y movilizadora de los pueblos originarios es significativa, en El Salvador no ha sido así. La razón de ello se remonta a la insurrección indígena y campesina de 1932 que derrotada derivo en un feroz embestida reaccionaria que termino con la vida de 30,000 personas en su mayoría pertenecientes a comunidades indígenas, la persecución llevo a desarticular comunidades, al abandono de la tierra, idioma, vestimenta, etc., de los símbolos que les volvían sospechosos.
De ahí que para entender la lucha popular que realiza posteriormente el pueblo salvadoreño es necesario ubicar ese punto de partida y reconocer el nutriente principal de su desarrollo en las clases y sectores explotados y/o excluidos en el proceso de implantación del capitalismo en el país.
1.2. EL DESARROLLO DEL MOVIMIENTO POPULAR
A partir de la segunda mitad del siglo pasado gradualmente empieza a crecer el número de obreros con el modelo de sustitución de importaciones que se impulsa en toda la región dando lugar a la legalización de los sindicatos obreros y a su impulso como maniobra mediatizadora desde el gobierno, mientras simultáneamente se reprime selectivamente el desarrollo de la organización de los trabajadores que busca emerger por sus intereses, sin lograr que esta desaparezca, pero sí afectando su desarrollo. Esto en un contexto predominantemente campesino de un país que ya esta fuertemente articulado al sistema capitalista mundial en su rol agroexportador; el campesinado a esas alturas carece de mecanismos legales para hacer valer formas de organización que reivindiquen sus derechos fuertemente afectados por el despojo de la tierra, el salario y el trato en el trabajo.
La lógica del desarrollo industrial centralizado en la capital combinado con la precariedad de la vida en el campo fue generando migraciones de población rural hacia la ciudad bajo el espejismo de la mejora de las condiciones de vida, desarrollándose crecientes cinturones de pobladores en condiciones de miseria que llevaron al surgimiento de un sector cada ves más numeroso, el de los marginados urbanos.
Estas condiciones difíciles para amplios segmentos de la población no son exclusivos de ellos, los bajos salarios, la falta de seguridad social también afectan a los maestros de educación básica y empleados públicos, y en general el descontento social repercute en la Universidad de El Salvador y en los estudiantes de secundaria y universitarios, la respuesta del régimen militar siempre fue la indiferencia ante los problemas o la represión.
Como en toda Latinoamérica el triunfo de la Revolución Cubana fue un tremendo estímulo para los sectores populares dinamizando los esfuerzos de organización, pero sobre todo estimulando el debate entre las fuerzas progresistas sobre la estrategia y la táctica para arrancar reivindicaciones y conquistas laborales, así también sobre la vía para llegar al poder y llevar adelante los cambios.
En ese período y con poca diferencia en el tiempo se libran en El Salvador luchas importantes desde dos sectores, uno de ellos el de los maestros de educación básica y media, el otro el de los trabajadores de la fábrica Acero S.A., luchas que desatan con fuerza nunca antes vista el fenómeno de la solidaridad de los grupos y organizaciones populares con ellos.
Estos esfuerzos culminaron con victoria para los trabajadores y trabajadoras, a pesar de su costo de varios muertos, heridos, capturados y torturados por haber sido parte de la huelga o haberla apoyado; pero además las principales y mas grandes lecciones que dejaron estos eventos tienen que ver con la reafirmación de la importancia de la organización para conquistar derechos vulnerados, el enorme valor de la solidaridad y de la acción unificada de todos en función de la victoria de uno, el uso de nuevas formas de ejecutar la huelga y de hacer la propaganda, lecciones sobre el papel del gobierno y sus órganos de represión, alrededor del papel de los medios de comunicación, todo lo cual paso a convertirse en insumo importante en la reflexión del liderazgo popular y revolucionario que pronto le aportan bases para la definición teórica de las nuevas formas de organización y lucha.
La ruptura del Mercado Común Centroamericano en 1969 agravo las condiciones económicas del país, la crisis e inviabilidad del desarrollismo industrial vinculado a ese proceso golpeo fuertemente a los sectores populares y ante el incremento previsible del descontento social, se endurece la dictadura militar con evidente incremento de la represión sobre los grupos organizados en el campo y la ciudad, así como también se profundizan los mecanismos de fraude en los ya desacreditados procesos electorales.
En el seno de las fuerzas de izquierda el debate sobre la vía para las transformaciones produce rupturas que dan origen al surgimiento de nuevas organizaciones revolucionarias que logran construir a la luz de la experiencia histórica reciente, planteamientos que le dan viabilidad a la lucha popular.
Así surgen novedosos enfoques organizativos que se dirigen a construir agrupamientos populares donde convergen organizaciones de diferente naturaleza alrededor de una plataforma común de lucha reivindicativa y política que incluye las principales demandas de cada sector: son los frentes de masas. Frentes que agrupan en su seno organizaciones campesinas, obreras, estudiantiles, magisteriales, empleados públicos, pobladores de tugurios, trabajadores de la cultura, grupos cristianos, vendedoras de los mercados.
En El Salvador de los años 70 del siglo anterior las organizaciones revolucionarias se van convirtiendo en articuladores de ese trabajo y dan vida cada una de ellas a un frente popular: Las Fuerzas Populares de Liberación crean el Bloque Popular Revolucionario que llega a ser la mas grande organización de masas, el Ejercito revolucionario del Pueblo construye las Ligas Populares 28 de Febrero, la Resistencia Nacional el Frente de Acción Popular Unificada, el Partido Comunista desarrolla la Unión Democrática Nacionalista y el Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos desarrolla el Movimiento de Liberación Popular
Es común a cada uno de estos frentes la lucha por el derecho a la tierra para los campesinos (reforma agraria), mejoras salariales en el campo y la ciudad, respeto a derechos laborales, derecho a la educación, el cese a la represión etc. Y mas tarde se incluirá la bandera de la libertad a los presos políticos y el respeto a los derechos humanos.
El ascenso de la represión con el propósito de acabar con la resistencia popular solo logro mayor radicalización y la profundización de la organización del pueblo, a finales del año 79 se vuelve evidente que la salida pacifica del conflicto político es inviable. En ese periodo la represión de los dirigentes y bases organizadas en la ciudad y el campo provoca decenas de asesinatos diarios, se producen continuas ocupaciones militares en zonas rurales identificadas como población organizada. En este marco las organizaciones populares responden con el acuerdo de unir sus esfuerzos y se crea la Coordinadora Revolucionaria de Masas –CRM- que agrupa los cinco frentes populares como instancia superior para la conquista de sus demandas, poco mas tarde las organizaciones político militares acuerdan la formación del Frente Farabundo Martì para la liberación Nacional –FMLN-, definiéndose los instrumentos de lucha del pueblo para enfrentar los acontecimientos.
El preludio de la guerra en El Salvador se marca por la represión mas salvaje, centenares de dirigentes y pobladores son capturados, otros cientos son desaparecidos, decenas de sacerdotes incluido el Obispo Oscar Arnulfo Romero, monjas, delegados de la palabra, miles de campesinos y obreros, maestros, profesionales y estudiantes son asesinados; los escuadrones de la muerte operan en el campo y en la ciudad, la consecuencia fue el paso a la clandestinidad de cientos de militantes, y la incorporación de otros tantos a los emergentes frentes de guerra en todo el país; las organizaciones dejan de lado la actividad pública y mantienen un nivel de funcionamiento básico.
1.3. EL PERIODO DE LA GUERRA
El período de 1981 a 1984 es a nivel de las organizaciones populares de resistencia subterránea en la ciudad y de aportar todo el acumulado de organización social rural a la consolidación de las fuerzas militares revolucionarias en sus diferentes componentes: combatientes, logística, inteligencia militar, producción, avituallamiento, propaganda etc.
Es ese poderoso nivel de organización social y de experiencia lo que hace fracasar la estrategia norteamericana de “sacar al pez del agua” a pesar de los costos en vidas y de los costos sociales que significo.
Con el paso a la ofensiva de las fuerzas del FMLN, se plantea en 1984 como elemento fundamental de la estrategia político militar, la recuperación del movimiento de masas. Decenas de cuadros retornan a la ciudad para contribuir a reconstruir el tejido organizativo sindical, barrial, muy pronto a pesar de las condiciones, este trabajo unido a la base campesina organizada en los frentes de guerra y su periferia, junto a una parte del movimiento cooperativista campesino dan lugar al lanzamiento de la Unidad Nacional de los Trabajadores Salvadoreños –UNTS- que pasa a retomar las calles levantando banderas contra la represión, el respeto a los derechos humanos, la libertad de los presos políticos, el salario mínimo en el campo y la ciudad, la solución política al conflicto, en contra de la ayuda militar norteamericana y por la soberanía nacional.
Esas banderas de lucha resumen inquietudes generales del pueblo en la coyuntura concreta y permiten la adhesión y movilización popular ascendente que lleva a derrotar la maniobra gubernamental y norteamericana de construirle base de sustentación social al régimen por medio de lo que llamaron Unión Nacional Obrero Campesina -UNOC- cuyo propósito además era aislar políticamente al FMLN de los sectores populares y mostrar al gobierno a nivel internacional con sólidos apoyos en el pueblo.
El alargamiento de la guerra a pesar de las crisis del ejército salvadoreño que es puesto al borde del colapso más de una vez por el FMLN, es explicable por la continuada y ascendente ayuda militar norteamericana que sirve de flotador militar y político al gobierno. Esto quedo de manifiesto particularmente durante la ofensiva guerrillera del 11 de noviembre de 1989 y del mes de noviembre de 1990. el alargamiento del conflicto es explicable también por la imposibilidad de la derrota del FMLN como resultado de su vigorosa fusión con el pueblo salvadoreño y sus organizaciones populares.
En esas condiciones el escenario de empate militar se va consolidando y se abre paso a la solución política del conflicto con la mediación de la ONU, nuevamente las organizaciones populares en atención a las necesidades fundamentales de la coyuntura hacen centro en la movilización y presión por construir una solución política que no sea la paz de los cementerios, sino una solución que rompa con la dictadura y abra paso a un nuevo país.
Se puede decir finalmente, a este respecto que los acuerdos de paz en su contenido modificaron la fisonomía política de El Salvador abriendo paso a la democratización de la vida política nacional.
1.4. LA ETAPA DE LA POST GUERRA
La paradoja de El salvador de post guerra es la contradicción entre los contenidos democratizadores de los acuerdos de paz y la lógica antidemocrática del modelo neoliberal impulsado desde el gobierno que han llevado al país a avanzar en “las formas democráticas” mientras crece la exclusión social.
En otras palabras hoy tenemos libertad de reunión, de formar partidos políticos, un sistema electoral menos fraudulento, libertad de movilización, existe la Procuraduría de Derechos Humanos, pero crece la pobreza y la exclusión social a niveles nunca vistos.
El movimiento social y popular en los primeros años después de la guerra sufre un reflujo natural luego de décadas de tensionamiento. Por otra parte se plantean nuevos debates sobre el rumbo, la caída de Europa del este obliga a replantearse el horizonte de la lucha en los sectores revolucionarios y progresistas; surge el debate dentro del movimiento popular y del FMLN sobre la autonomía del movimiento respecto al partido.
En 1994 el FMLN resuelve replantear la relación con el movimiento social y popular estableciendo la horizontalidad de las relaciones y el respeto a su autonomía como norma básica. Esto deriva en un fenómeno nuevo, el de la dispersión del movimiento que tiene a la base en algunos casos la búsqueda por las organizaciones de su propio espacio, en otros la neutralización o cooptación de organizaciones por medio de algunas instancias de cooperación internacional y en otros es la consecuencia del vació que deja el ente aglutinador en este caso el FMLN. La dispersión debilita al movimiento y favorece la implementación del modelo neoliberal.
Es hasta mediado de 1997 que se marca una tendencia de recuperación progresiva de la lucha popular que aun sigue siendo dispersa pero expresa continuidad en el accionar. La nueva realidad a permitido el surgimiento de actores como organizaciones ambientalistas, de mujeres, del sector informal, pero además se va produciendo la movilización de grupos que en el pasado fueron base de la derecha y que hoy ahogados por la crisis salen a reivindicar sus derechos como los ex patrulleros o empresarios del transporte público y los agropecuarios, cada uno con sus propias demandas.
Mas adelante empiezan a surgir esfuerzos de reagrupación como el Foro de la Sociedad Civil o la Concertación Laboral con algún nivel de incidencia, manteniéndose la dinámica ascendente aunque limitada de la movilización.
En septiembre del 2002 la huelga de los trabajadores de la salud en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social marca un salto de calidad en la lucha y conduce a una amplia movilización de diferentes sectores en contra de la privatización de la salud, la huelga se convierte en el catalizador del rechazo social al modelo neoliberal y es precisamente por el amplio respaldo del pueblo y la correcta combinación de lucha masiva en las calles y lucha parlamentaria que culmina 9 meses mas tarde en victoria en cuanto a detener la privatización de la salud por este momento.
A estas alturas del proceso nuevos factores aparecen consolidados, la concepción de autonomía tanto en el FMLN como en el movimiento social y popular a madurado y se encamina correctamente en una fluida comunicación y relación que permite compromisos en torno a la lucha por reivindicaciones inmediatas y a la definición de elementos programáticos, a compartir la visión de la construcción de alianzas mas allá de lo popular para aislar a la derecha neoliberal lo cual es fundamental en este momento.
Pero además, orgánicamente en el seno del movimiento popular y social esta surgiendo un nuevo instrumento unificado que cuenta con importante base social de diferentes sectores que es el Bloque Popular Social por la Democracia Real que surge por la necesidad histórica de reagrupar las organizaciones y sus demandas en un solo torrente que supere la acción cuasi espontánea de la reciente jornada de la salud. El Bloque, como popularmente se le denomina a definido su plataforma en cuatro temáticas: La lucha por el salario y el ingreso, la reactivación del sector agropecuario, el rechazo a las privatizaciones y el rechazo al TLC y ALCA, que a su juicio sintetizan las preocupaciones principales en la sociedad salvadoreña de ahora.
Se agrupan en el Bloque sindicatos de salud como STISSS, del sector eléctrico SIES y STESEL, de telecomunicaciones SUTTEL, aeroportuarios SITEAIES, del magisterio ANDES 21 de JUNIO, campesinos como ANTA, organizaciones comunitarias urbanas y rurales MCS, CCC, ACCL, CORDECOM, la Coordinadora del Bajo Lempa, Comunidades de Fe y Vida, de veteranos de guerra como AVEGSAL, Bloque de Las Marías y otras organizaciones cooperativas que dan sustento a un proyecto organizativo que puede convertirse en jalonador de la lucha popular y social de El Salvador alrededor de una estrategia de cambio hacia la democracia con justicia e incluyente.
Fuente: http://www.ecumenico.org/imprimir.php/351
2. Una Revisión del trabajo del movimiento sindical y social en la Guerra Civil de El Salvador (1980-1992)
2.1. Introducción.
En El Salvador el movimiento sindical está íntimamente ligado al movimiento popular. El movimiento popular está formado por trabajadores asalariados vinculados al sector capitalista de la economía, por trabajadores no asalariados, cooperativistas del sector agropecuario, minifundistas, trabajadores del sector público, estudiantes, micro y pequeños empresarios del sector de manufacturas, comercio y servicios, miembros de organizaciones humanitarias y religiosas, habitantes de zonas marginales del rea urbana, etc.
En 1985, la población económicamente activa ocupada se estimó en 660.992 trabajadores. De ese total, trabajaban bajo relaciones salariales de manera permanente o temporalmente únicamente el 48%. Esta situación se refleja en la baja proporción de la población activa ocupada, que se encontraba oficialmente organizada en sindicatos a nivel nacional. El Ministerio de Trabajo registró en 1989 103 sindicatos que afiliaban a un total de 72.769 trabajadores.
Existían tres centrales sindicales: La Confederación General de Sindicatos (CGS) que agrupa a 18 sindicatos pertenecientes a tres federaciones con un total de 32.515 afiliados; la Confederación Unitaria de Trabajadores Salvadoreños (CUTS) a la que pertenecen tres federaciones con 21.416 afiliados, y la Confederación General del Trabajo(CGT) que posee sólo dos sindicatos con un total de 1750 afiliados. Estas tres centrales sindicales agrupan al 75% de los trabajadores afiliados.
Otras agrupaciones eran la Asociación de Sindicatos Independientes de El Salvador que posee la representación de tres sindicatos y de 3.137 afiliados; la Federación de Sindicatos de la Industria de la Construcción, Transportes y Otras Actividades (FESINCONSTRANS) con 13 sindicatos y 2.880 afiliados; la Federación Sindical Revolucionaria (FSR) con cuatro sindicatos y 1.719 afiliados y la Federación de Sindicatos de Trabajadores Salvadoreños (FESTRAS) con tres sindicatos y 1.315 afiliados.
Finalmente, existían 21 sindicatos independientes que, en su conjunto, aglutinan a 8.037 afiliados.
2.2. ANTECEDENTES
Sin embargo, en un país de gobiernos represivos y de marginación social, el movimiento obrero y popular salvadoreño se ha mantenido flexible y vital, con una gran voluntad y una capacidad organizativa excepcional.
El proceso de integración regional del Mercado Común Centroamericano facilitó el desarrollo numérico de la clase obrera en Guatemala y El Salvador. Se intentó aprovechar este proceso para crear formas organizativas unitarias. En octubre de 1965, se crea la Federación Unitaria Sindical Salvadoreña (FUSS), que adopta la iniciativa de crear una Central única para los trabajadores y se acelera el movimiento reivindicativo de los trabajadores. En octubre de 1966, se consigue la jornada de 8 horas. La huelga general de 1967 marca el momento de máxima influencia social del movimiento sindical de oposición. Entre 1957-58 y 1967, son los trabajadores urbanos quienes encabezan la protesta y la oposición social al sistema. A partir de ese momento, y sobre todo con la ruptura del MCCA en 1969, el movimiento sindical decae, al menos hasta 1975. En el periodo intermedio, la acción reivindicativa más importante fue la protagonizada por los maestros. Los maestros comienzan un periodo reivindicativo en junio de 1967, que da lugar al nacimiento de la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños (ANDES 21 de junio) y convierte a este sector en el principal bastión de la oposición al régimen imperante. En los primeros meses de 1968 los maestros inician una huelga que dura 56 días. En El Salvador el tener unos estudios representa un gran privilegio, por ello los maestros son uno de los sectores más estructurados e influyentes de la sociedad salvadoreña, y están sometidos a un férreo control del gobierno. Los maestros, con estas huelgas consiguieron un gran éxito, casi obtuvieron todos sus objetivos, y a partir de ese momento se convirtieron en el mejor grupo de oposición al régimen y fueron los canalizadores del gran descontento social.
La Iglesia Católica, a raíz del fuerte impacto del Concilio del Vaticano II, llevó a cabo una importante actividad de organización, sobre todo en los trabajadores del campo, creando la Federación Cristiana de Campesinos Salvadoreños (FECCAS). En 1969, esta organización contaba con unas 20 ligas, de unos 500 miembros cada una, y entró cada vez más en una dinámica que la aproximaba a las luchas de otros sectores (obreros, maestros,...) de oposición al régimen.
Por estos años, la administración de EE.UU., a través del Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre (IADSL), comienza a organizar, en clara oposición a la actividad de la FECCAS, a grupos de campesinos, fundando en 1969 la Unión Comunal Salvadoreña (UCS). Pero gracias a la pujanza del movimiento reivindicativo esta organización escapará de las influencias de los EE.UU., incorporándose a las manifestaciones populares de masas.
La década de los 70 comienza con las primeras acciones armadas de las organizaciones revolucionarias, con un proceso de organización que lleva, a partir de 1974 y 1975, a dar el protagonismo a las organizaciones populares Frente de acción Popular Unificada (FAPU) y Bloque Popular Revolucionario (BPR), dos de las organizaciones populares de masas más importantes de toda la historia de El Salvador. Su desarrollo e influencia se extiende cada vez más, dando por primera vez un protagonismo a los sectores populares que asusta hasta el límite a la clase dominante. Desde mediados de los setenta, hasta la insurrección del 81, las luchas populares adquieren cada vez más un carácter político y confrontativo, reclamando la participación de los marginados. El perfil reivindicativo sindical pasa a un segundo plano. Las propias organizaciones sindicales y campesinas pasan a incorporarse a los frentes FAPU y BRP, en una reivindicación global.
En 1973, a partir de una escisión de los sindicatos controlados por el gobierno, se organizó la Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), surgida por la contradicción entre los intereses de los trabajadores y el sindicalismo bajo control patronal, pronto pasa a constituirse en un referente fundamental del sindicalismo de izquierdas, siendo desde 1975 una de las principales organizaciones fuera del control de la patronal y agrupando, durante los años de gobierno de Duarte, a alguno de los principales sindicatos de la oposición.
2.3. LA GUERRA CIVIL
En 1984, tras los años de la represión y el inicio de la guerra civil, se reactiva el movimiento reivindicativo de los trabajadores con diversas huelgas en los servicios públicos, banca y otras ramas. Diversos sectores, vinculados a la Democracia Cristiana, participan en un proceso reivindicativo y organizativo que va a recomponer el mapa sindical del país en poco tiempo. Los sectores más progresistas entran también en un proceso de desarrollo organizativo que constituye todo un entramado orgánico entre los trabajadores del campo y los urbanos. El IADSL sigue intentando dividir y cambiar la orientación del movimiento obrero salvadoreño, diversas organizaciones, campesinas, obreras, cooperativas, etc..., son creadas y financiadas por el Instituto como refuerzo de masas al proyecto contrainsurgente que estaba intentando aplicar la Democracia Cristiana de José Napoleón Duarte. La Unidad Popular Democrática (UDP), que en 1982, disueltos por la represión el FAPU y el BPR, era la organización sindical urbana y rural mayor del país y columna vertebral del apoyo social del PDC, a partir de 1984 comienza a distanciarse del gobierno ante las dificultades puestas por la oligarquía y su ejército a los elementos reformistas del plan contrainsurgente terminando, en 1986, por incorporarse a la fundación de la Unión Nacional de Trabajadores Salvadoreños (UNTS). La UNTS se organizó a partir de la Confederación de Organizaciones Cooperativas de El Salvador (COACES), constituida en marzo del 84, del Sindicato del Ministerio de Hacienda (AGEMHA), del Coomit y Primero de Mayo, que agrupan las principales centrales sindicales de izquierda y de la Central de Trabajadores Salvadoreños, de orientación socialcristiana y afiliada a la CLAT/CMT.
El 21 de febrero de 1986 la UNTS organizó la mayor manifestación callejera desde enero de 1980, con casi 80.000 manifestantes. Fuera del marco unitario de la UNTS solo quedaba la Unión Nacional Obrera y Campesina (UNOC), apoyo sindical de las reformas de Duarte, constituida por la UCS, las cooperativas de la reforma agraria y la otra central afiliada a la CLAT, la Confederación General de Trabajadores (CGT). Las presiones sobre el grupo sindical de orientación social-cristiana fueron muy fuertes para que rompiera el marco unitario de la UNTS. La CTS y la UPD abandonan la UNTS, entrando en un proceso de decadencia de su influencia social.
La recuperación del control del gobierno por parte de la oligarquía en 1989, impuso una orientación neoliberal y antiobrera a la política oficial y de regresión sobre las reformas parciales implementadas por la Democracia Cristiana. Esta situación facilitó el acercamiento entre las dos grandes agrupaciones de organizaciones sindicales y cooperativas, la UNTS y la UNOC, que comenzaron en estos años a plantear de forma unitaria la necesidad de enfrentarse a las contrarreformas de ARENA, instaurando un marco de negociación global. De esta forma ambas organizaciones recogían las demandas de democracia y de justicia social de la mayor parte de la población y establecían las condiciones unitarias que llevaron a la constitución en 1991 de la Intergremial de Trabajadores Salvadoreños.
La constitución de la Intergremial representó un importantísimo avance hacia la consolidación del movimiento sindical y popular salvadoreño como interlocutor cualificado, tanto del gobierno como de la empresa privada. En los años 90 la Intergremial estaba constituida por cinco grandes organizaciones: La Unión Nacional Obrero Campesina (UNOC), la Unidad de Trabajadores Salvadoreños (UNTS), la Central de Trabajadores Salvadoreños (CTS), además, la Alianza Democrática Campesina (ADC) está vinculada a la Intergremial a través de sus organizaciones campesinas afiliadas a la vez a la UNTS o a la UNOC.
Un breve perfil dentro de estas organizaciones nos muestra un panorama diverso dentro del movimiento popular. La UNOC es una organización de sindicatos de orientación social-cristiana formada en 1986 para apoyar el proceso de reformas contenidas dentro de la estrategia contrainsurgente de USA en El Salvador, la cual fue implementada a través del gobierno de José Napoleón Duarte. La UNOC está integrada por las siguientes organizaciones que se dividen ideológicamente por estar orientadas hacia la ORIT o hacia el IADSL:
-Unión Comunal Salvadoreña (UCS), creada en 1969 bajo los auspicios norteamericanos como alternativa a las organizaciones campesinas de izquierda.
-La Central de Trabajadores Democráticos (CTD) afiliada a la CIOSL/ORIT.
-El Sindicato Unido de Trabajadores de la Construcción (SUTC), mayoritario en el sector.
-La organización de Sindicatos Independientes y Libres Salvadoreños (OSILS), estrechamente vinculado al Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre (IADSL/AFL-CIO).
-La Asociación de Cooperativas de Producción Agropecuaria (ACOPAI) vinculada al IADSL.
En su conjunto las organizaciones de la UNOC aglutinan a unos 70.000 afiliados del área urbana y rural, las cuales en su mayoría continúan siendo la base popular del Partido Demócrata Cristiano.La UNTS fue constituida en 1986 en el momento de mayor impacto social de la política económica de estabilización del gobierno de la Democracia Cristiana. La aplicación de un programa de Emergencia económica en enero de 1986 desató una fuerte movilización popular que desembocó en la decisión de unificar bajo un mismo organismo (la UNTS) a un conjunto heterogéneo de agrupaciones populares. Un proceso posterior de decantación dejó bajo la UNTS únicamente a las organizaciones más progresistas, muchas de ellas con fuertes vínculos con la estructura de la izquierda salvadoreña. La UNTS llegó a estar compuesta por unas 276 organizaciones que, en su conjunto, movilizan a casi 300.000 personas. Entre las principales organizaciones que conforman la UNTS se encuentran las siguientes:
-La Asociación Nacional Campesina (ANC).
-La Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA).
-La Confederación de Asociaciones Cooperativas de El Salvador (COADES). Sin duda la organización con mayor base social de la UNTS a la cual se afilió también la Federación de Cooperativas de la Reforma Agraria (FESACORA) anteriormente vinculada a la UNOC.
-El Comité Coordinador de Trabajadores Estatales y Municipales (CCTEM), que incluye entre otras a la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños (ANDES 21 de junio) y al Sindicato de Trabajadores del Instituto salvadoreño del Seguro Social (STISSS).
- La Federación Unitaria Sindical Salvadoreña (FUSS).
-La Federación de Sindicatos de Trabajadores Salvadoreños (FESTRAS).
_Algunos de los sindicatos de la Federación de Asociaciones y Sindicatos Independientes de El Salvador (FEASIES).
-La Federación de Sindicatos de la Industria de la Construcción, similares, transportes y otras actividades (FESTIAVTCES).
-La Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), la m s importante organización de trabajadores industriales del sector privado afiliada recientemente a la CIOSL/ORIT.
-El Comité de Despedidos y Desempleados de El Salvador (CODIDES).
-La Asociación Nacional de Indígenas Salvadoreños (ANIS).
-El Comité Cristiano Pro-desplazados (CRIPDES).
-La Unidad Nacional de Desplazados de El Salvador /UNADES).
-El Comité de Madres y familiares presos, asesinados y desaparecidos políticos (FECMAFAN).
-La Unidad Universitaria, que agrupa a las organizaciones de docentes, trabajadores y estudiantes de la Universidad Nacional de El Salvador.
La CTS es una central sindical formada principalmente por asociaciones sindicales de trabajadores del sector público e instituciones autónomas. Estaba afiliada a la CLAT y fue una de las organizaciones laborales que fundaron la UNTS en 1986, lo cual le valió la expulsión de la regional de la CMT. Posteriormente, debido a presiones de EE.UU. y de la Democracia Cristiana salvadoreña, abandona la UNTS y se adscribe formalmente a la UNOC, aunque mantiene posiciones independientes. Su Secretario General es diputado del PDC.
La AGEPYM aglutina a la mayor parte de empleados que trabajan dentro de los ministerios del sector público y de las alcaldías municipales del país. Tiene una orientación gremialista y reivindicativa.
La CGT, afiliada a la CLAT, mantuvo durante toda la guerra posiciones favorables al gobierno y a las Fuerzas Armadas. Es la organización tradicionalmente asignada por el gobierno para "representar" a los trabajadores en eventos internacionales como la Asamblea General de la OIT y otros. Formó parte de la Intergremial, lo cual refuerza el carácter unitario de ésta.
La ADC es una convergencia de las principales organizaciones campesinas cuyo factor aglutinante es la defensa del proyecto original de Reforma Agraria. Surge en octubre de 1989 en respuesta a los intentos del gobierno de ARENA de revertir el proceso de reforma agraria mediante el desmantelamiento de cooperativas y la parcelación de las grandes haciendas expropiadas. Desde el punto de vista de las distintas corrientes de pensamiento que confluyen en la ADC, se aprecia que esta alianza cubre un amplio espectro de las tendencias socio-políticas:
-Unión Comunal Salvadoreña (UCS) y la Asociación de Cooperativas de Producción Agropecuaria Integradas (ACOPAI), miembros de la UNOC.
-La Unión Nacional Campesina (UNC) y la Confederación de Asociaciones Cooperativas de El Salvador (COACES), miembro de la UNTS.
Un variado sector de organizaciones que en el pasado pudieron estar cercanas a la Democracia Cristiana o fueron impulsadas por la AID o el IADSL, y que en la actualidad mantienen posiciones intermedias o independientes entre las dos corrientes anteriores. En total, la ADC agrupa a 23 organizaciones campesinas, de distinta importancia pero, sin lugar a dudas, las más representativas del país.
Fuente: http://www.ecumenico.org/imprimir.php/350
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